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Foto de Parques para hacer un picnic

Parques para hacer un picnic

EDITORIAL

Cesta y mantel a cuadros Parques para hacer un picnic No importa si no tenemos tiempo de salir de la ciudad para disfrutar del aire libre. Desde las grandes capitales hasta los pueblos más pequeños tienen lugares estupendos donde improvisar un picnic en familia, con amigos, o hasta romántico. Tú eliges con quién y lo que llevarás en tu cesta. Nosotros te damos algunas ideas de parques donde seguro, no podrás evitar echar una siesta después o pasar la tarde a la sombra charlando. No olvides un buen mantel y llevar comida que pueda comerse con la mano, ya que en un picnic comeremos en el suelo, que es lo divertido. Bilbao. Parque EtxebarriaEs el más grande de la capital vizcaína y, pese a encontrarse algunas zonas en cuesta, obtendremos unas vistas de excepción del Casco Viejo o del Guggenheim dependiendo del lugar que elijamos para nuestro picnic. Cuesta imaginar que tan sólo 25 años atrás este pulmón verde de la ciudad lo ocupase una gran fundición de acero. Además de su característica chimenea, legado de la fábrica, tiene diversas instalaciones deportivas.No olvides meter en tu cesta: Queso Idiazábal, como parte del almuerzo o como postre con unas nueces.   Barcelona. Parque de la CiutadellaDebe su nombre a la ciudadela que mandó construir Felipe V y que fue derribada tras la Revolución del 68. No fue el parque que actualmente conocemos hasta su construcción en 1888 con motivo de la Exposición Universal de aquel año. Con sus 17 hectáreas, es un oasis en plena ciudad donde, además de numerosas zonas ajardinadas y muy frecuentadas por los barceloneses, encontramos una impresionante cascada, un zoo y un gran lago donde poder remar. ¡Perfecto para pasar un día completo!No olvides meter en tu cesta: Una butifarra del perol o, para los más golosos, una fresca dulce con miel en su interior.  Madrid. Parque Juan Carlos IMenos frecuentado que el famoso parque de El Retiro, pero cada vez más habitual para quienes se ejercitan al aire libre. Es una de las muchas opciones para plantear una comida al aire libre que ofrece la capital. Al igual que en otros parques madrileños, encontramos un gran lago y una ría de casi dos kilómetros y hasta 19 esculturas, por lo que es una buena opción para combinar deporte, cultura y reponer fuerzas almorzando en una de sus explanadas, debajo de un árbol o cerca del agua, si el calor aprieta.No olvides meter en tu cesta: unas aceitunas de Campo Real, aperitivo por excelencia y que armoniza con cualquier cosa que queramos beber.  A Coruña. Parque de San PedroUnas vistas privilegiadas, porque preparar un picnic en este parque nos permite combinar mar y montaña. Y si aún queremos más, podemos subir en el ascensor panorámico, de forma esférica y desde donde veremos hasta la famosa Torre de Hércules. Tras el almuerzo en el parque, ¿qué tal si nos acercamos al laberinto inglés que está realizado con plantas italianas? ¿O tal vez visitar los cañones que conformaron años atrás la Batería de Costa que protegía la ciudad?No olvides meter en tu cesta: Sería pecado no incluir entre nuestros aperitivos, unos mejillones o una ensalada fresca con atún en aceite de oliva. Benalmádena Costa. Parque de la PalomaTal vez sea el de los preferidos por los niños, ya que mientras damos un paseo antes de comer podemos ver pavos reales, tortugas, conejos e incluso emúes. Además de numerosos senderos para pasear y abrir apetito, los más pequeños lo pasarán en grande en cualquiera de las dos zonas de columpios. Y cuando llegue la hora, extenderemos nuestro mantel en alguno de los montículos desde donde además se ve la sierra de Benalmádena o el teleférico.No olvides meter en tu cesta: Uno de los productos andaluces más apreciados en el mundo: una selección de ibéricos con los que hacer una exquisita tabla de embutidos.  Donostia-San Sebastián. Parque Cristina EneaMerece la pena alejarse un poco de la espectacular bahía de La Concha y descubrir otros entornos naturales de la capital guipuzcoana. Porque cuando descubramos este parque, a más de uno le va a costar volver a la arena. No es para menos, ya que está considerado uno de los parques urbanos más frondosos de España. Además, está situado en un pequeño montículo en uno de los meandros formados por el Urumea. Casi podría asemejarse a una mini-selva en mitad de la ciudad, lo que lo convierte en una de las zonas más especiales para preparar una comida o una merienda.No olvides meter en tu cesta: Dulces de Tolosa para el postre. En esta localidad encontramos una de las confiterías de mayor tradición que tiene los dulces más apetecibles.  Alacant. Fuentes del AlgarPese a no encontrarse en pleno centro urbano como los anteriores, merece una visita, o varias. Ya que apenas lo separa una hora de la ciudad llegamos a una zona donde se suceden cascadas, “tolls” (pozas de agua donde bañarse) y numerosos lugares donde preparar nuestro picnic. También tenemos en la misma zona el DinoPark Algar, un parque educativo con reproducciones de dinosaurios que tanto los niños como los mayores disfrutarán y que cuenta con una ruta didáctica y zona también habilitada para comer nuestros tentempiés.No olvides meter en tu cesta: Alcachofas, que puedes rellenar con queso de untar y añadirle salmón o jamón y algo de cebollino y que son un estupendo entrante para comer en frío. 

Foto de Vegueta

Vegueta

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El Mejor Rincón 2014 Islas Canarias Vegueta Estas calles de Las Palmas conservan inalterado el sabor de hace 500 años, cuando Cristóbal Colón anduvo por ellas. La ciudad fue la capital de facto de Canarias hasta el siglo XVII y es hoy su urbe más poblada y su puerto más importante. Aquí se fundó la ciudad, sobre una vega donde había tres palmas y mucho por hacer, mucho por conquistar. En la Casa de Colón, si se escucha con el corazón, resuena la voz del Almirante pidiendo ayuda al gobernador porque se le había roto el timón de la Pinta. Otro lugar especialmente sugerente es la calle Los Balcones, de pulcro empedrado, que enfila hacia el mar entre casas de noble y antigua traza. Nadie diría que detrás de estas fachadas se esconde el Centro Atlántico de Arte Moderno, el principal museo de arte contemporáneo de Canarias. Las casas del barrio esconden tras sus muros de piedra patios conservados prácticamente igual que cuando fueron construidos.Los más antiguos, allá por el siglo XV, cuando los castellanos fundaron la ciudad. Tampoco faltan, claro está, tascas que conservan en sus fogones las tradiciones gastronómicas de todas las culturas que han pasado por esta tierra. La amabilidad de su clima es uno de los grandes atractivos de la capital grancanaria, gracias a unas temperaturas agradables todo el año, sol y muy poca lluvia, pero no es el único.También hay mucho que hacer y que comer en la capital grancanaria y una de las citas ineludibles si vamos en pareja es el restaurante La Terraza, en el elegante hotel Santa Catalina, donde el cocinero José Rojano engrandece la cocina canaria con platos como el gazpacho de mango o el foie con plátano y pan de especias. Si buscamos un sabor cien por cien tradicional, podemos ir en familia o con amigos hasta Santa María de Guía, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982 y cuna de los quesos de Guía y Flor de Guía. Para los niños, un buen plan puede ser buena idea visitar el Parque Arqueológico de Bentayga, en Tejeda, un viaje en el tiempo hasta las cuevas artificiales excavadas en la toba volcánica que sirvieron de viviendas a los antiguos aborígenes.  Plan de viaje para conocer el barrio de la Vegueta Las islas Canarias mantienen el sabor a tradición en sus calles y su gastronomía. Es una isla para recorrer sin prisa, disfrutando a cada paso de sus maravillas monumentales y naturales. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Salto de la novia

Salto de la novia

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El Mejor Rincón 2014 Comunitat Valenciana Salto de la novia Fuentes, cascadas y aguas cristalinas que invitan al baño. No es un río tropical, es el Alto Palancia, en Castellón. Larga, blanca y radiante, como la cola de un traje de boda, la cascada del Brazal se descuelga desde una cornisa a más de 30 metros de altura y se precipita en la orilla rocosa del río Palancia formando uno de los parajes acuáticos más hipnotizadores de España. Lo de llamarle al lugar el Salto de la Novia, sin embargo, no es por la cascada, sino porque antiguamente se decía que las novias debían saltar el río en este lugar si querían asegurarse un matrimonio feliz y fecundo. La leyenda habla de una que, al ir a saltar, resbaló y se llevó al fondo del río al novio que la quiso ayudar. No hubo boda, claro. Desde la cascada se divisa el monte Rascaña, que acoge en su interior la misteriosa cueva del Reloj. Ésta debe su nombre a la piedra puntiaguda que vigila su entrada y cuya sombra señalaba la hora a los agricultores que trabajan la tierra por la zona. El Salto de la Novia está al lado de Navajas, un pueblo rebosante de fuentes (muchas de ellas, mineromedicinales) y con un olmo de Libro Guinness, plantado en 1636. Más antigua aún es la Torre de Altomira. Árabe, cilíndrica y construida en el siglo XI, está rematada con almenas en forma de corona. A cinco kilómetros de Navajas queda la histórica ciudad de Segorbe, donde, da igual si vamos en familia o con amigos, un imprescindible es visitar la catedral y las obras maestras de la pintura gótica valenciana que atesora el Museo Diocesano.  Para comer, en la misma Segorbe, un restaurante perfecto para descubrir en pareja y que nunca defrauda, María de Luna, en el claustro del antiguo hospital de la Misericordia. La misma localidad cuenta con una atracción ideal para disfrutarla con niños: el parque acuático ambientado en época medieval Segóbriga Park. Abre sólo en verano, época de moderado calor, ya que el clima de la zona es muy benigno, como temperaturas suaves todo el año y pocas lluvias que se concentran sobre todo en los meses de verano. Plan de viaje para conocer el Salto de la Novia Situado entre un inmenso parque natural y muy cerca del mar, no es de extrañar que surja una cascada entre el verdor de la zona. Montaña y agua se funden en esta localidad castellonense. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Laguna del Garxal

Laguna del Garxal

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El Mejor Rincón 2014 Cataluña Laguna del Garxal Tierra y mar, aguas dulces y saladas se entreveran en este paisaje recién creado en el delta del Ebro, en Tarragona. Estar frente a la laguna del Garxal es contemplar la creación del mundo. Los sedimentos que arrastra el poderoso Ebro ganan terreno incesantemente al mar, formando barras, islas y lagunas como ésta, que recibe la constante visita de gaviotas, gaviotines y otras mil aves. Impresiona pensar que el autor de todo esto, el Ebro, que actualmente desemboca aquí, lo hacía en tiempos de los romanos en Amposta, hoy a 25 kilómetros del mar. Hay un itinerario para ciclistas y caminantes, salpicado de observatorios, que permite bordear el enclave. Dentro está prohibido pasar. La naturaleza es la que manda. Para llegar a este rincón, que está en la punta de la flecha que dibuja el delta del Ebro, hay que atravesar kilómetros y kilómetros de arrozales rectangulares que se tiñen de verde cuando surgen los tallos en verano y parecen espejos el resto del año, cuando sólo hay agua. Un entorno natural único Un paisaje agrícola que alegra la vista y también el estómago, porque aquí se produce el arroz de la Denominación de Origen Protegida Delta de l’Ebre, de calidad extra, que es la base y el éxito de las paellas y otros platos que se elaboran en restaurantes como Can Casanova, en Deltebre, o Miami Can Pons, en Sant Carles de la Ràpita, perfectos ambos para disfrutar entre amigos. Aunque si se visita entre septiembre y noviembre o de abril a junio conviene llevar un paraguas, ya que suelen ser épocas de fuertes lluvias. El resto del año, es absolutamente seco. En la laguna de l’Encanyissada, de casi 1.200 hectáreas, los niños pueden disfrutar  observado de cerca aves como el ánade real, la garza imperial, la focha, el somormujo, el cormorán, el flamenco o el martinete, aunque si se va en pareja, nada mejor que disfrutar de la tranquilidad en la cercana playa dels Eucaliptus. Plan de viaje para conocer la Laguna del Garxal Un verdadero oasis de tranquilidad, el delta del Ebro en todo su esplendor. Y una suculenta gastronomía para reponer fuerzas tras todas las visitas que podemos hacer por la zona. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Peña de Arias Montano

Peña de Arias Montano

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El Mejor Rincón 2014 Andalucía Peña de Arias Montano Un balcón con vistas a la sierra de Aracena, al sur de Huelva, pero también un lugar de culto y meditación. El humanista Benito Arias Montano se retiró para estudiar y trabajar a esta peña de roca caliza con vistas sobre el pueblo de Alájar, la sierra de Aracena e incluso el mar, que está a 80 kilómetros. Eso fue a mediados del XVI. Hoy, además del paisaje, podemos disfrutar de la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles. Rodeada de grandes pinos piñoneros que cuelgan sobre el abismo, es uno de los lugares de peregrinación más importantes de la comunidad; una portada almohadillada que llaman el arco de los novios porque, dicen, novios que pasan, novios que se casan. Más allá, una espadaña o campanario que se asoma al horizonte, custodiada por dos garitas. Si vamos con niños y seguimos de visita por la sierra, no debemos perdernos la Gruta de las Maravillas, en Aracena. Una cueva, la primera que se abrió al público en Europa, con doce salones y seis lagos que los dejará con la boca abierta La sierra de Aracena ofrece un clima templado todo el año Para descansar confortablemente en pareja, La Fronda, también en Alájar, un pequeño hotelito en una finca de alcornoques y castaños. Y para comer, en familia, en pareja o con amigos, nos quedamos con los embutidos, chacinas y, por supuesto, jamón de la zona. En estos pueblos (Aracena, Jabugo, Cortegana…) se crían los cerdos ibéricos de la Denominación de Origen Protegida Jamón de Huelva, y es donde mejor saben. Por estas tierras, el clima es templado todo el año pero incluso en verano conviene llevar un chubasquero, por si nos sorprende la lluvia, nada infrecuentes por aquí. Plan de viaje para conocer la Peña de Arias Montano En apenas media hora, desde este impresionante lugar, llegamos a una de las ciudades más hermosas de España, Sevilla. Aunque toda la comarca cuenta con pueblos excepcionales. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Parque Natural de Calblanque

Parque Natural de Calblanque

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El Mejor Rincón 2014 Región de Murcia Parque Natural de Calblanque Un pedazo de costa salvaje entre La Manga y Cartagena, hábitat de especies en peligro y bañistas solitarios. Playas vírgenes, árboles como la sabina mora y fondos marinos de una riqueza que sorprende. Así fue alguna vez todo el Mediterráneo. Sólo cuatro kilómetros al sur de las urbanizaciones de La Manga, existe un litoral intacto de afiladas puntas de pizarra, bosques de pinos carrascos y sabinas moras, dunas y grandes playas. Por no haber, no hay ni casas a la vista y las calas recogidas ofrecen la intimidad perfecta para desconectar. Es como si, al doblar el cabo de Palos, se viajara por un túnel del tiempo a la ribera que vio Asdrúbal el Bello, fundador de Cartagena. Otra joya del Parque Natural de Calblanque son sus salinas, donde habita el fartet, un pececillo carnívoro en peligro de extinción y tan difícil de hallar como la soledad en la costa mediterránea. Excepto aquí, claro.Al lado mismo de Calblanque está cabo de Palos, puerto y reserva marina (junto con las Islas Hormigas, que son su prolongación) ideal para organizar una jornada de buceo con amigos entre los muchos barcos que se han ido a pique en estos peligrosos bajos: el mítico transatlántico Sirio, el Carbonero, el Naranjito… Y sin preocuparnos demasiado por el tiempo que va a hacer pues raro es el día que en esta zona no brilla el sol. Playas vírgenes y espectaculares fondos marinos. También es el sitio indicado para degustar el típico caldero (arroz, pescado y productos de la huerta cocinados en un recipiente de hierro fundido, de ahí su nombre), un manjar de pescadores que podemos degustar en familia o en pareja en los restaurantes La Tana y Miramar. Otro buen plan es acercarse hasta Cartagena. Entre visitas a museos como el Nacional de Arqueología Submarina ARQVA o al Teatro Romano, que gustará tanto a mayores como a niños, siempre podemos degustar unos michirones, el guiso típico de la zona a base de habas secas, hueso de jamón y chorizo. Plan de viaje para conocer el Parque Natural de Calblanque Viajar hasta el Parque Natural de Calblanque nos permite conocer algunos de los lugares con más encanto de la costa murciana, como el espectacular Cabo de Palos o la Batería de Castillitos. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Cascada de Orbaneja del Castillo

Cascada de Orbaneja del Castillo

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El Mejor Rincón 2014 Castilla y León Cascada de Orbaneja del Castillo Este torrente burgalés nace, corre, salta y muere en unos pocos segundos al precipitarse al Ebro en una caída de 25 metros. No hay un nacimiento más fotogénico y aparatoso que el del torrente que surge de la cueva del Agua, justo encima de las casas de Orbaneja del Castillo. Una corriente que, nada más ver la luz, atraviesa el pueblo a toda velocidad y se precipita al Ebro en una cascada de 25 metros, brincando y deshaciéndose en mil hebras sobre la musgosa roca tobácea. Todo esto ocurre, para más maravilla, en un recodo del cañón del Ebro, el gigantesco y serpenteante foso de 200 metros de profundidad que ha excavado el gran río ibérico en los páramos calizos del norte burgalés. Antes o después de adentrarse en las tierras que surca el viejo Íber, nos conviene recalar en la capital burgalesa para ver la catedral, una de las cumbres del arte gótico, que se puede disfrutar en familia o en pareja, y el Museo de la Evolución Humana, donde los niños se quedan boquiabiertos ante su exposición de los cráneos y hachas paleolíticas procedentes de la cercana sierra de Atapuerca. No tantos como los restos prehistóricos del museo, pero también tiene ya sus años, más de cien, el restaurante Casa Ojeda. Aquí se asa uno de los mejores lechazos de Castilla. El lugar se presta para interminables veladas en amigos disfrutando de una gastronomía que nunca pasa de moda. Plan de viaje para conocer la Cascada de Orbaneja del Castillo Tras visitar la impresionante cascada, nada mejor que un buen almuerzo o cena y conocer la majestuosa catedral de Burgos. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Almagro, puro teatro

Almagro, puro teatro

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Castilla La Mancha Almagro, puro teatro Capital histórica de La Mancha, Almagro es una ciudad de poco más de 9.000 habitantes que cada verano se transforma en un inmenso teatro con capacidad para acoger a los 60.000 espectadores que asisten a su famoso Festival de Teatro Clásico. No es de extrañar, pues las obras cobran otro valor cuando se representan en un lugar como el Corral de Comedias, cuna de la dramaturgia española. Allí imaginaron sus textos algunos de nuestros más grandes escritores, como Lope de Vega o Calderón de la Barca. Pero no solo en verano Almagro sabe a teatro, los escenarios son protagonistas de esta localidad los 365 días del año. El Corral de Comedias de esta localidad es el único del siglo XVII que se conserva en toda Europa, además de ser único también en mantenerse activo cuatrocientos años después de su inauguración. Su actividad, sin embargo, no ha sido continua durante todo este tiempo ya que a partir del siglo XIII fue utilizado como mesón y posada. Fue en la década de los años cincuenta cuando, tras el hallazgo de una baraja de cartas del siglo XVIII, se decidió iniciar las obras en busca del corral, del cual se localizó el escenario prácticamente intacto. Un proceso de rehabilitación integral y la declaración de Almagro como Conjunto Histórico-Artístico acaban impulsando el valor patrimonial y cultural de este espacio. El Festival Internacional de Teatro Clásico es el otro gran promotor del Corral y de todo el pueblo de Almagro. El certamen, que cuenta en su haber con más de treinta ediciones, involucra a toda la ciudad que se convierte cada mes de julio en un gran escenario. El evento tiene prestigio y reconocimiento internacional y en él actúan compañías reconocidas representando grandes clásicos como Shakespeare, Tirso de Molina, Calderón de la Barca, Lope de Vega o Fernando de Rojas, entre otros muchos autores. Además de en el Corral, las obras se representan en multitud de espacios del municipio como el teatro Municipal, la antigua Universidad Renacentista, el palacio de Valparaíso, la ermita de San Juan o escenarios callejeros como la propia plaza Mayor. La escena no solo es protagonista en verano ya que prácticamente durante todos los fines de semana del año se realizan en la localidad representaciones de las obras clásicas más características de la comedia y el teatro del Siglo de Oro. Almagro, además, cuenta con otro importante certamen, el Festival Iberoamericano de Teatro Contemporáneo, que se celebra en octubre. Qué verAunque Almagro respira teatro por los cuatro costados, lo cierto es que en el municipio hay mucho más que ver a parte de los escenarios. Solo con pasear por sus calles, nos estaremos trasladando siglos atrás, cuando nobles, frailes y dominicos transitaban entre los edificios emblemáticos del municipio, como el claustro de los Dominicos o el patio de los Fúcares. En nuestros paseos no podemos dejar de entrar en alguna de las muchas tiendas dedicadas al encaje y productos artesanales así como a los vinos y aceites de la región. También es muy recomendable pasar por el Museo Etnográfico, donde podemos conocer los viejos oficios de la zona o la recuperación de productos con Denominación de Origen, como la berenjena, así como la creación del Museo Nacional del Teatro. Qué comerLa gastronomía manchega tiene tantas propuestas sabrosas que sería un pecado marcharse de esta tierra sin sentarse en una buena mesa. En el mismo Almagro, por ejemplo, podemos pasar por el mesón El Corregidor donde probar aperitivos tradicionales como las berenjenas de Almagro o el pisto, así como platos de caza como el lomo de cierva con salsa de grosellas o la perdiz escabechada. A sólo unos kilómetros, en Daimiel, encontramos el restaurante El Bodegón, ubicado en una antigua bodega del siglo XVII, donde todavía se conserva una cueva subterránea en la que guardan los mejores vinos para acompañar un exquisito lingote de queso manchego con albahaca y cristal de jamón ibérico o unas patatas trufadas con hongos.

Foto de ¿Dónde se rodó La isla mínima?

¿Dónde se rodó La isla mínima?

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Paisajes de película ¿Dónde se rodó La isla mínima? De haber existido la categoría, La isla mínima también habría sido nominada al Goya a las mejores localizaciones. Y es que los paisajes que Alberto Rodríguez ha utilizado para su película, una de las más exitosas de 2014, no dejan indiferente a nadie. El Guadalquivir y sus marismas han proporcionado al director el aire de misterio e intriga perfecto para su thriller, toda una demostración del cine en estado puro. Nos embarcamos en un delicioso viaje a través de los lugares donde se han rodado algunas de las escenas más espectaculares de esta particular isla. Como un personaje más de la película. Así concibió Alberto Rodríguez los paisajes sevillanos que escogió para el rodaje de La isla mínima. De hecho, tenía antes las localizaciones que el propio guión ya que empezó a concebirlo tras visitar una exposición fotográfica sobre la zona. Aunque algunas escenas se grabaron en Sevilla ciudad, la mayor parte del rodaje se realizó 30 kilómetros al sur de ésta, en las marismas del Guadalquivir. Aquí encontró el director no solo el impresionante cauce del río sino también extensos campos de arrozales y zonas prácticamente desérticas, el atrezo perfecto para ambientar un crimen sin resolver en un pequeño pueblo de los años 80.   La película arranca con unas espectaculares tomas aéreas del cauce del Guadalquivir y sus innumerables brazos al acercarse a la desembocadura, una imagen que incluso llega a recordarnos al mismo Amazonas. La mayor parte de las secuencias de arrozales se rodaron en Isla Mayor, un municipio de poco más de 5.000 habitantes y una de las puertas de entrada al Parque Nacional de Doñana. El pueblo está rodeado de campos de cultivo por lo que, cuando están inundados, da la sensación de ser una auténtica isla. Las marismas y las casi 40.000 hectáreas de cultivo que existen en ellas son, de hecho, una de las escenas más recurrentes de la película. Entre campos de espigas, arrozales y cultivos inundados de la zona se producen la mayoría de las secuencias de intriga. La escena de persecución final, se rodó concretamente en la playa de los Morenos de Isla Mayor.  Entre los muchos brazos del Guadalquivir, uno se convierte en protagonista del film, se trata del Brazo de los Jerónimos, por donde se adentran en barca los protagonistas para acceder a zonas intransitables desde tierra. Si somos aficionados al piragüismo, no podemos perdernos la experiencia de navegar por aquí, entre cañas y juncos. Por otro lado, el embarcadero en el que vivían con su familia las chicas desaparecidas, se encuentra en el municipio de Puebla del Río, donde también se rodaron las escenas del barco con la vidente Angelita. Y es que no todo se rodó en Isla Mayor, Carmona, Coria del Río o Dos Hermanas son otros de los pueblos de la zona donde se grabaron exteriores de la película, con la participación de casi 400 extras. En el término municipal de Las Cabezas, por ejemplo, se ambientaron las escenas de la feria que aparece al inicio de la película. En realidad, se trata del conocido como Poblado de Comtesa, un antiguo poblado propiedad de la empresa arrocera Herbas, que se construyó para dar alojamiento a los temporeros.   Si nos acercamos a conocer esta zona de Andalucía en persona, no podemos perder la oportunidad de descubrir el Parque de Doñana, un auténtico paraíso para los amantes de la ornitología donde podemos disfrutar de un sinfín de rutas de senderismo y cicloturismo. No muy lejos de aquí tenemos también la famosa aldea del Rocío, a donde peregrinan cada año miles de feligreses. Aunque Rodríguez no pudo rodar en todos ellos, existen infitinos paisajes dignos de una película en la geografía andaluza. 

Foto de Guadarrama, pura aventura

Guadarrama, pura aventura

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Turismo activo Guadarrama, pura aventura Descubrir la naturaleza del centro de la península y vivir, a la vez, una gran aventura. Es la experiencia que podemos tener al recorrer la sierra de Guadarrama realizando además alguna de las muchas propuestas de turismo activo que se ofrecen en la zona. Senderismo, descensos verticales, tirolina, rutas a caballo e incluso en todoterreno, nos están esperando. Conoceremos un paisaje de excepción mientras descargamos adrenalina. ¿Qué más se puede pedir? La mejor forma de conocer un paraje natural es siempre a pie, paseando, explorando, descubriendo cada rincón. Por eso las rutas de senderismo son una apuesta segura para disfrutar de la sierra de Guadarrama, que en el año 2013 fue declarada Parque Nacional, con el objetivo de preservar al máximo su fauna y flora. En la zona existen varias empresas que disponen de servicios de guía adaptados a distintos niveles de dificultad y exigencia física. Se ofertan desde visitas sencillas de una única jornada hasta rutas completas -con una duración total de seis días. Si preferimos ir por libre, la Comunidad de Madrid propone en su web una decena de rutas de senderismo con una descripción detallada del camino y los lugares por los que acceder.Tanto si vamos por nuestra cuenta como si elegimos en una excursión organizada, en ningún caso podemos dejar de visitar dos lugares de excepción. El primero de ellos es el Alto de las Guarramas (conocido popularmente como La bola del mundo), un pico de 2.262 metros desde donde tendremos la mejor panorámica de la sierra. En segundo lugar, la laguna de Peñalara (de origen glaciar). Luce espectacular con el deshielo primaveral, aunque hay valientes que también realizan esta ruta en invierno, en una excursión con raquetas de nieve. 100% adrenalinaPara grandes aventureros, y también pequeños exploradores, Guadarrama cuenta con un lugar ideal para la descarga de adrenalina. Se trata del Forestal Park, ubicado en el paraje natural del embalse de las Encinillas. Este espacio de ocio cuenta con un centenar de juegos para todas las edades, la mayoría de ellos en altura, recorriendo un laberinto de pasarelas que unen los árboles de la zona. Los más valientes pueden incluso lanzarse por la docena de tirolinas del parque, alguna de las cuales atraviesa los más de 21 metros de anchura del embalse. Otro de los grandes atractivos de esta sierra es La Pedriza, un auténtico paraíso para los amantes de la escalada que convierten el espacio en una escuela para la práctica de este deporte. Todo es gracias a sus más de 2.000 vías de ascensos de todos los niveles de dificultad, además de regletas, fisuras, romos e incluso desplomes. Si nos atrevemos a explorar la zona de esta forma, sólo debemos tener en cuenta que es imprescindible respetar los nidos de buitre negro, una especie en peligro de extinción presente en estas montañas.La Pedriza es un paraíso para los amantes de la escalada con más de 2.000 vías de ascensos en los que se consigue las mejores vistas de la zona.Si queremos aventura pero no nos gustan las alturas, también podemos optar por una de las rutas en 4x4 que recorren la sierra. Los todoterreno circulan por espacios protegidos, siempre en senderos habilitados para el paso de vehículos de motor. Los itinerarios a caballo son otro de los grandes atractivos de la sierra, especialmente porque con ellos se puede llegar a lugares de difícil acceso. Existen tanto propuestas para principiantes como para expertos que quieran disfrutar de este parque natural durante varios días. Más información ¿Qué ver? Visitando la sierra de Guadarrama en su vertiente madrileña tenemos dos lugares de parada obligatoria. Uno de ellos es el Real Monasterio de Santa María del Paular, situado en el municipio de Rascafría. Una joya arquitectónica del siglo XIV que mezcla estilos gótico, barroco, renacentista y flamenco. El otro es Buitrago de Lozoya, el único municipio de la Comunidad de Madrid que conserva íntegro su antiguo recinto amurallado. ¿Un secreto? Buitrago cuenta con un pequeño museo dedicado a Picasso con obras originales que el pintor cedió a su barbero, Eugenio Arias, vecino del municipio.  ¿Qué comer? Como nos hará falta energía para recorrer la sierra, lo mejor que podemos hacer en la zona es coger fuerzas con sus carnes de vacuno, con Indicación Geográfica Protegida. En los restaurantes del entorno la encontraremos servida con plantas aromáticas, especias y, en temporada, setas y hongos, todo productos de la tierra. Tampoco podemos dejar de probar el queso elaborado con leche de cabra del Guadarrama. La miel es otra delicia gastronómica de la zona que nos dejará muy buen sabor de boca.

Foto de Fiestas y tradiciones El Rocío, mucho más que tradición

Fiestas y tradiciones El Rocío, mucho más que tradición

EDITORIAL

Fiestas y tradiciones El Rocío, mucho más que tradición Al acercarse Pentecostés, fiesta del descenso del Espíritu Santo, hermandades y feligreses ponen rumbo al pueblo de Almonte para venerar a la virgen del Rocío en el santuario de la Blanca Paloma. Esta romería es mucho más que una demostración de fe mariana, es una de las tradiciones más arraigadas en Andalucía, un recorrido cargado de sentimiento con el Guadalquivir como testigo. Durante los días de procesión se da una curiosa combinación, la del silencio, las promesas y la fe, junto a la música, el cante y la fiesta. Todo ello forma parte de una celebración digna de ver, sentir y disfrutar. Hay quien dice que El Rocío no se puede describir, solo vivir. No es de extrañar ya que ésta es una de  las mayores peregrinaciones que puede verse en España. Desde la localidad onubense de Almonte, la Hermandad Matriz, junto a sus hermandades filiales, ha hecho de esta romería un fenómeno que traspasa fronteras. La fecha de la celebración varía cada año ya que se comienza 50 días después del Domingo de Resurrección y éste cambia en función de la Semana Santa. Todo apunta a que la tradición comenzó en época de Alfonso X El Sabio, quien pudo haber erigido aquí la primera ermita con la imagen de la virgen, conocida entonces como La Rocina. Actas del Ayuntamiento de Almonte indican la existencia de la hermandad ya en el siglo XVI. Poco a poco la ermita fue creciendo gracias a donaciones particulares, al igual que la figura de la virgen, que en 1653 pasó a ser considerada patrona del pueblo, ya conocida como Nuestra Señora del Rocío. No fue hasta un siglo después cuando se asoció con el Espíritu Santo, identificándola con La Blanca Paloma. Fe y fiestaActualmente, más de un millón de personas y decenas de hermandades participan cada año en esta romería que tiene como fin del camino el santuario de la virgen del Rocío. Lo más tradicional es hacer el recorrido a caballo, en carreta o a pie. Una de las imágenes que más nos impresionará es ver el desfile de carrozas –entoldadas y repletas de flores-, las monturas y los simpecados –insignias que abren la marcha en las romerías sevillanas-, marchando en fila entre pinares, marismas y caminos de tierra. También es una estampa única ver a los romeros: ellos, con sombrero cordobés y chaquetilla corta; ellas, con vistosos trajes flamencos. La mayoría de personas pasan la noche al raso, aunque lo cierto es que se duerme poco en esta procesión, sobre todo en la segunda parte de la romería, cuando Almonte ya está cerca y empiezan a sonar las guitarras flamencas que nos invitan al baile y a la diversión. Este ambiente festivo y la fe en la virgen, son los motivos por los que esta cita religiosa se ha vuelto tan popular.  La llegada a AlmonteEl camino se programa de forma que los rocieros lleguen a la aldea del Rocío a mediodía del sábado, en víspera de Pentecostés. Aquí se acampa en espera del resto de hermandades y el sábado desfilan juntas en procesión, en busca de la santa figura. El cansancio ha desaparecido. La virgen espera en el santuario dispuesta a sanar las fatigas físicas y espirituales de todo peregrino. Es en la madrugada del lunes cuando sacan a la patrona del retablo de la ermita. Se trata de uno de los momentos más emocionantes de la fiesta, el conocido como salto de la reja, en el que los rocieros entran en la ermita entre aglomeraciones para conseguir ser los porteadores de la virgen. Una vez fuera, la pasean a hombros por la aldea ante la pasión de los fieles que se abren paso entre el gentío para, al menos, rozarla. Consejos para peregrinosSi nos animamos a hacer esta romería, sobre todo sin formar parte de alguna hermandad, debemos ir bien preparados, midiendo las provisiones de agua y comida para hacer frente al fatigoso recorrido y sin que el peso de la mochila se convierta en un lastre. Igualmente, la ropa deberá ser ligera y cómoda, especialmente el calzado, pero sin olvidar algo con que lo que abrigarnos en las madrugadas. Existen varios caminos, como el de Moguer, el de Los Llanos o el Sevillano, pero la ruta más espectacular es la de Sanlúcar, que une la aldea a través de Doñana con la desembocadura del Guadalquivir. Además de ser un bello paisaje para los amantes de la naturaleza, es una curiosa  estampa ver a la multitud de peregrinos cruzando parajes casi vírgenes. 

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