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Foto de Parques para hacer un picnic

Parques para hacer un picnic

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Cesta y mantel a cuadros Parques para hacer un picnic No importa si no tenemos tiempo de salir de la ciudad para disfrutar del aire libre. Desde las grandes capitales hasta los pueblos más pequeños tienen lugares estupendos donde improvisar un picnic en familia, con amigos, o hasta romántico. Tú eliges con quién y lo que llevarás en tu cesta. Nosotros te damos algunas ideas de parques donde seguro, no podrás evitar echar una siesta después o pasar la tarde a la sombra charlando. No olvides un buen mantel y llevar comida que pueda comerse con la mano, ya que en un picnic comeremos en el suelo, que es lo divertido. Bilbao. Parque EtxebarriaEs el más grande de la capital vizcaína y, pese a encontrarse algunas zonas en cuesta, obtendremos unas vistas de excepción del Casco Viejo o del Guggenheim dependiendo del lugar que elijamos para nuestro picnic. Cuesta imaginar que tan sólo 25 años atrás este pulmón verde de la ciudad lo ocupase una gran fundición de acero. Además de su característica chimenea, legado de la fábrica, tiene diversas instalaciones deportivas.No olvides meter en tu cesta: Queso Idiazábal, como parte del almuerzo o como postre con unas nueces.   Barcelona. Parque de la CiutadellaDebe su nombre a la ciudadela que mandó construir Felipe V y que fue derribada tras la Revolución del 68. No fue el parque que actualmente conocemos hasta su construcción en 1888 con motivo de la Exposición Universal de aquel año. Con sus 17 hectáreas, es un oasis en plena ciudad donde, además de numerosas zonas ajardinadas y muy frecuentadas por los barceloneses, encontramos una impresionante cascada, un zoo y un gran lago donde poder remar. ¡Perfecto para pasar un día completo!No olvides meter en tu cesta: Una butifarra del perol o, para los más golosos, una fresca dulce con miel en su interior.  Madrid. Parque Juan Carlos IMenos frecuentado que el famoso parque de El Retiro, pero cada vez más habitual para quienes se ejercitan al aire libre. Es una de las muchas opciones para plantear una comida al aire libre que ofrece la capital. Al igual que en otros parques madrileños, encontramos un gran lago y una ría de casi dos kilómetros y hasta 19 esculturas, por lo que es una buena opción para combinar deporte, cultura y reponer fuerzas almorzando en una de sus explanadas, debajo de un árbol o cerca del agua, si el calor aprieta.No olvides meter en tu cesta: unas aceitunas de Campo Real, aperitivo por excelencia y que armoniza con cualquier cosa que queramos beber.  A Coruña. Parque de San PedroUnas vistas privilegiadas, porque preparar un picnic en este parque nos permite combinar mar y montaña. Y si aún queremos más, podemos subir en el ascensor panorámico, de forma esférica y desde donde veremos hasta la famosa Torre de Hércules. Tras el almuerzo en el parque, ¿qué tal si nos acercamos al laberinto inglés que está realizado con plantas italianas? ¿O tal vez visitar los cañones que conformaron años atrás la Batería de Costa que protegía la ciudad?No olvides meter en tu cesta: Sería pecado no incluir entre nuestros aperitivos, unos mejillones o una ensalada fresca con atún en aceite de oliva. Benalmádena Costa. Parque de la PalomaTal vez sea el de los preferidos por los niños, ya que mientras damos un paseo antes de comer podemos ver pavos reales, tortugas, conejos e incluso emúes. Además de numerosos senderos para pasear y abrir apetito, los más pequeños lo pasarán en grande en cualquiera de las dos zonas de columpios. Y cuando llegue la hora, extenderemos nuestro mantel en alguno de los montículos desde donde además se ve la sierra de Benalmádena o el teleférico.No olvides meter en tu cesta: Uno de los productos andaluces más apreciados en el mundo: una selección de ibéricos con los que hacer una exquisita tabla de embutidos.  Donostia-San Sebastián. Parque Cristina EneaMerece la pena alejarse un poco de la espectacular bahía de La Concha y descubrir otros entornos naturales de la capital guipuzcoana. Porque cuando descubramos este parque, a más de uno le va a costar volver a la arena. No es para menos, ya que está considerado uno de los parques urbanos más frondosos de España. Además, está situado en un pequeño montículo en uno de los meandros formados por el Urumea. Casi podría asemejarse a una mini-selva en mitad de la ciudad, lo que lo convierte en una de las zonas más especiales para preparar una comida o una merienda.No olvides meter en tu cesta: Dulces de Tolosa para el postre. En esta localidad encontramos una de las confiterías de mayor tradición que tiene los dulces más apetecibles.  Alacant. Fuentes del AlgarPese a no encontrarse en pleno centro urbano como los anteriores, merece una visita, o varias. Ya que apenas lo separa una hora de la ciudad llegamos a una zona donde se suceden cascadas, “tolls” (pozas de agua donde bañarse) y numerosos lugares donde preparar nuestro picnic. También tenemos en la misma zona el DinoPark Algar, un parque educativo con reproducciones de dinosaurios que tanto los niños como los mayores disfrutarán y que cuenta con una ruta didáctica y zona también habilitada para comer nuestros tentempiés.No olvides meter en tu cesta: Alcachofas, que puedes rellenar con queso de untar y añadirle salmón o jamón y algo de cebollino y que son un estupendo entrante para comer en frío. 

Foto de ¿Dónde se rodó La isla mínima?

¿Dónde se rodó La isla mínima?

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Paisajes de película ¿Dónde se rodó La isla mínima? De haber existido la categoría, La isla mínima también habría sido nominada al Goya a las mejores localizaciones. Y es que los paisajes que Alberto Rodríguez ha utilizado para su película, una de las más exitosas de 2014, no dejan indiferente a nadie. El Guadalquivir y sus marismas han proporcionado al director el aire de misterio e intriga perfecto para su thriller, toda una demostración del cine en estado puro. Nos embarcamos en un delicioso viaje a través de los lugares donde se han rodado algunas de las escenas más espectaculares de esta particular isla. Como un personaje más de la película. Así concibió Alberto Rodríguez los paisajes sevillanos que escogió para el rodaje de La isla mínima. De hecho, tenía antes las localizaciones que el propio guión ya que empezó a concebirlo tras visitar una exposición fotográfica sobre la zona. Aunque algunas escenas se grabaron en Sevilla ciudad, la mayor parte del rodaje se realizó 30 kilómetros al sur de ésta, en las marismas del Guadalquivir. Aquí encontró el director no solo el impresionante cauce del río sino también extensos campos de arrozales y zonas prácticamente desérticas, el atrezo perfecto para ambientar un crimen sin resolver en un pequeño pueblo de los años 80.   La película arranca con unas espectaculares tomas aéreas del cauce del Guadalquivir y sus innumerables brazos al acercarse a la desembocadura, una imagen que incluso llega a recordarnos al mismo Amazonas. La mayor parte de las secuencias de arrozales se rodaron en Isla Mayor, un municipio de poco más de 5.000 habitantes y una de las puertas de entrada al Parque Nacional de Doñana. El pueblo está rodeado de campos de cultivo por lo que, cuando están inundados, da la sensación de ser una auténtica isla. Las marismas y las casi 40.000 hectáreas de cultivo que existen en ellas son, de hecho, una de las escenas más recurrentes de la película. Entre campos de espigas, arrozales y cultivos inundados de la zona se producen la mayoría de las secuencias de intriga. La escena de persecución final, se rodó concretamente en la playa de los Morenos de Isla Mayor.  Entre los muchos brazos del Guadalquivir, uno se convierte en protagonista del film, se trata del Brazo de los Jerónimos, por donde se adentran en barca los protagonistas para acceder a zonas intransitables desde tierra. Si somos aficionados al piragüismo, no podemos perdernos la experiencia de navegar por aquí, entre cañas y juncos. Por otro lado, el embarcadero en el que vivían con su familia las chicas desaparecidas, se encuentra en el municipio de Puebla del Río, donde también se rodaron las escenas del barco con la vidente Angelita. Y es que no todo se rodó en Isla Mayor, Carmona, Coria del Río o Dos Hermanas son otros de los pueblos de la zona donde se grabaron exteriores de la película, con la participación de casi 400 extras. En el término municipal de Las Cabezas, por ejemplo, se ambientaron las escenas de la feria que aparece al inicio de la película. En realidad, se trata del conocido como Poblado de Comtesa, un antiguo poblado propiedad de la empresa arrocera Herbas, que se construyó para dar alojamiento a los temporeros.   Si nos acercamos a conocer esta zona de Andalucía en persona, no podemos perder la oportunidad de descubrir el Parque de Doñana, un auténtico paraíso para los amantes de la ornitología donde podemos disfrutar de un sinfín de rutas de senderismo y cicloturismo. No muy lejos de aquí tenemos también la famosa aldea del Rocío, a donde peregrinan cada año miles de feligreses. Aunque Rodríguez no pudo rodar en todos ellos, existen infitinos paisajes dignos de una película en la geografía andaluza. 

Foto de San Juan

San Juan

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San Juan La fiesta del fuego Es la noche más corta del año, pero nos parecerá eterna si la vivimos en uno de estos cuatro destinos donde el fuego, la pólvora y la música se prolongan hasta el amanecer. La fiesta de las hogueras de San Juan tiene origen pagano, ya que con ella se conmemoraba el inicio del verano y se ahuyentaban los malos augurios. Con la llegada del cristianismo, la celebración se mantiene pero pierde su carácter mágico para adquirir un significado religioso. Según la Biblia, Zacarías mandó encender una hoguera para anunciar el nacimiento de su hijo Juan Bautista. Sea cual sea el motivo por el que nos sumamos a la fiesta, lo cierto es que ésta es una noche especial llena de buenas vibraciones y numerosos rituales. La forma ideal de renovar energías, pedir nuestros deseos y recibir al verano con nuestra mejor cara. Alacant, la noche de la cremáEn pocos lugares se vive de forma tan intensa como en Alacant la noche de San Juan. Se trata de una de sus fiestas más populares, de hecho, existe constancia de ella desde el año 1928. Este particular homenaje al fuego se inicia con la plantá, cuando las comisiones festivas colocan en distintos puntos de la ciudad los famosos ninots. Estas esculturas de cartón piedra y madera representan de forma satírica los temas que han estado de actualidad en los últimos meses (figuras que nada tienen que envidiar a las fallas valencianas). Aquí empieza una semana de festejos, dondela pólvora y la tradición son las protagonistas. Si visitamos la ciudad en estos días, disfrutaremos con las verbenas populares y la gastronomía, sobre todo si probamos la exquisita coca amb tonyina, una coca salada de atún. Como no podía ser de otra forma, el momento más especial llega el día 23 de junio, cuando el fuego se apodera de la ciudad en la noche de la cremá y se queman los ninots. Además de la capital, hay muchos otros pueblos alicantinos que celebran esta noche de hogueras, como Torrevieja, Jávea, Benidorm o San Joan de Alacant. Para más información. A Coruña, ¡meigas fora!Si es verdad que las meigas, ‘haberlas haylas’ , todas huyen durante la noche de San Juan en A Coruña, donde llegan a arder cerca de 10.000 cacharelas (hogueras en gallego). La fiesta se inicia días antes, con un amplio programa cultural cargado de conciertos y espectáculos infantiles. Durante la mañana del 23 de junio, una comitiva de fiestas encabezada por la Meiga Mayor recorre la ciudad anunciando la llegada de la noche más mágica del año. Ya en la tarde, podemos ver la marea de gente que camina, como si de una procesión se tratara, en dirección a las playas de Riazor y Orzán portando maderas y cartones para quemar. A la orilla del mar, la celebración empieza con una buena comilona a base de churrascada o sardiñada, acompañada de cachelos (patatas asadas) y, por supuesto, una potente queimada (elaborada con aguardiente, frutas y azúcar). Cuando se acerca la medianoche, se encienden las hogueras que arderán hasta el amanecer: ¡meigas, fóra! Música, baile, fuegos artificiales y el rumor de las olas son la compañía ideal para disfrutar de esta mágica noche gallega. Si somos valientes y saltamos nueve veces sobre el fuego, nos aseguraremos un año de buena suerte. Más información. Barcelona, la noche de la pólvoraDías antes de la celebración de San Juan ya resuenan por todos los rincones del litoral catalán los primeros petardos. Y es que también en Barcelona esta fiesta la protagoniza el fuego y, sobre todo, pólvora. La noche de la revetlla (verbena, en catalán) es conocida como la noche de las brujas o simplemente, del fuego. Los festejos se disfrutan especialmente en los barrios, donde la revetlla se acompaña de música y baile hasta el amanecer. El otro gran foco de atención, por supuesto, es la playa. En ambos lugares, las hogueras prenden durante horas quemando trastos viejos ylas penas vividas durante el año, esperando que el fuego las borre para siempre. Si pasamos la noche de 23 de junio aquí, no podemos saltarnos una de sus tradiciones más arraigadas: comer coca de Sant Joan. Existe una gran variedad de recetas, pero las más populares son la de fruta confitada y mazapán, piñones, chicharrones o crema pastelera. Si no nos gusta trasnochar, lo mejor será evitar pasar esta noche en Barcelona, porque los petardos y los fuegos artificiales inundan de ruido la ciudad hasta el amanecer. Más información. Málaga, noche de júasEn las playas malagueñas lo que se salta la noche de San Juan es mucho más que fuego ya que en las hogueras prenden los populares júas. Se trata de muñecos de trapo que según la tradición cristiana representan al traidor Judas Iscariote. Actualmente recrean la figura de algún personaje que haya sido famoso, de forma negativa, durante el año. Muchos malagueños siguen la costumbre de quemar en esta hoguera un papel con tres deseos escritos para que se cumplan en el próximo año. Un consejo: si nos decidimos a hacerlo, debemos guardar una copia del mismo y leerlo al año siguiente para comprobar que se han cumplido. Y si lo que queremos es conservar la belleza, en esta noche también hay que saltar tres olas con el pie derecho, según reza la creencia popular. Para acompañar al ritual, nada mejor que saborear los tradicionales espetos de sardinas. Los mejores lugares para vivir esta fiesta en Málaga son las playas de La Misericordia y La Malagueta, donde además de hogueras y reuniones de amigos, se organizan conciertos. Más información.

Foto de Fuerteventura, la isla que te mima

Fuerteventura, la isla que te mima

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Islas Canarias Fuerteventura, la isla que te mima No hace falta salir de España para darnos un baño en una playa paradisíaca. En Fuerteventura, la isla tranquila de Canarias, tenemos más de 150 kilómetros de playas de arena blanca bañadas por las aguas turquesas del Atlántico, un paisaje de película en el que perdemos, por completo, la noción del tiempo. Por si el paisaje fuera poco, la isla cuenta además con una amplia oferta de hoteles y centros de spa en los que podemos recibir todo tipo de tratamientos corporales de relajación, belleza, y salud ideales para mimarnos durante nuestras vacaciones. ¿Qué más se puede pedir? El primer regalo que nos hace Fuerteventura es su clima. Con una temperatura media anual que ronda los 22º, la isla nos invita a salir, pasear y disfrutar del paisaje en cualquier época del año. Hablamos de la conocida como isla tranquila, gracias a sus extensas playas vírgenes, donde no existen aglomeraciones ni atascos de bañistas sino kilómetros de arena blanca salpicada de palmeras y bañada por un espectacular agua turquesa. Esta isla nos proporciona un lugar de intimidad junto al mar donde relajarse es casi obligatorio y desconectar del estrés es inevitable.Probablemente para aprovechar el estado de tranquilidad en el que nos sumerge el paisaje, en la isla han surgido gran número de hoteles y spas que nos ofrecen todo tipo de tratamientos corporales. Con ellos conseguimos que la relajación sea máxima, tanto por dentro como por fuera, y es que no hay nada como disfrutar de sus masajes y tratamientos para regresar como nuevo de nuestras vacaciones.Para los más selectos, algunos complejos ofrecen instalaciones con termas romanas, piscinas de vitalidad, de hidroterapia, duchas de sensaciones, jacuzzis, así como servicios de masajes exóticos, de acupresión (técnica similar a la acupuntura, que consigue beneficios para la salud a través de la presión en diferente partes del cuerpo) y otros tratamientos con chocolate, algas y sal del Himalaya. Una de las propuestas más interesantes son los masajes con Aloe Vera autóctono de Fuerteventura, al que se le ha reconocido importantes propiedades curativas y saludables. Los productos más integrales y especializados son los de talasoterapia, que utilizan el clima de la isla, el agua del mar o las algas autóctonas, así como los barros volcánicos. Cualquiera de estos tratamientos multiplica sus efectos si además tenemos la suerte de poder divisar a través de las ventanas del spa, alguna de las magníficas playas de la isla, sus pueblos teñidos de blanco o, por supuesto, la espectacular montaña Tindaya. Mucho más que tranquilidadPor si después de tanto relax necesitamos algo más de emoción, Fuerteventura nos reserva también otras propuestas de ocio más activas e interesantes. Es el caso de los deportes acuáticos. Gracias al viento que a menudo sopla en la isla, sus playas son el lugar ideal para practicar actividades como el surf, windsurf o kitesurf. También existen infinidad de lugares donde hacer submarinismo ya que sus aguas cristalinas permiten que aquí se pueda observar el fondo marino como en pocos lugares en España, con una visibilidad de hasta treinta metros. El terreno llano, arenoso y poco profundo facilita las inmersiones en la isla, bajo sus aguas nos espera un increíble paisaje de formaciones volcánicas con caídas de profundidad e impresionantes arrecifes. El Veril de Jandía o Las Salinas son dos de los lugares de inmersión preferidos por los buceadores. Hoteles con Spa recomendados:

Foto de Motilla de Azuer

Motilla de Azuer

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El Mejor Rincón 2014 Castilla-La Mancha Motilla de Azuer Un viaje en el espacio a Ciudad Real pero también en el tiempo, a una Edad de Bronce en la que guardaban el agua como si fuese un tesoro. Hace 4.000 años, el agua era en La Mancha un bien tan preciado como ahora. Entonces, en plena Edad del Bronce (2200-1400 a.C.), sus habitantes se las arreglaron para construir este poblado fortificado, cuyas murallas esconden como en espiral, a través de muros concéntricos, un pozo profundo, de 16 metros, que está reconocido como el más antiguo de la Península. Destaca además la arquitectura monumental de su interior, donde sobresalen los silos de almacenaje y los hornos para tostar el cereal y producir cerámica El yacimiento está rematado por una torre de planta cuadrada que serviría de segura defensa de ese bien tan preciado como los buenos metales. Fuera de las murallas se encontraba el poblado, que podría albergar algo más de cien habitantes. Es aquí donde se situaban la mayor parte de los enterramientos.Hoy, la Motilla del Azuer es un Bien de Interés Cultural y una de las visitas a no perderse de la comarca de Daimiel. El agua, verdadero protagonista de este paraje. La cuestión de los recursos hídricos es el asunto del Centro de Interpretación del Agua de Daimiel que, a su vez, es la antesala de las cercanas Tablas de Daimiel, un oasis a disfrutar en familia y en el que los niños descubren una inmensa variedad de aves acuáticas. Para una cena íntima en pareja, en el mismo Daimiel, está El Bodegón, con dos soles y una carta manchega y creativa en la que la caza es un valor seguro. Otro punto de interés es Almagro, que celebra cada verano su Festival de Teatro Clásico, un imán perfecto para disfrutar en familia o entre amigos. Plan de viaje para conocer la Motilla de Azuer Este yacimiento arqueológico se encuentra en un lugar clave para disfrutar de los tesoros tanto naturales como culturales de Castilla-La Mancha. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Mirador del Fito

Mirador del Fito

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Las mejores vistas de los Picos de Europa Mirador del Fito Existen pocos lugares con una magia tan especial. El mirador del Fito lleva 80 años ofreciendo una panorámica de 360o de puro espectáculo natural: a un lado, el horizonte fundiéndose con el Cantábrico; al otro, el perfil, casi siempre nevado, de los Picos de Europa. Su ubicación estratégica nos permite conocer, además, la reserva natural de Sueve y algunos de los pueblos con más encanto del Principado, como el concejo de Cabrales o Ribadesella, donde se realiza una de las competiciones de piragüismo más importantes del mundo. Este imponente mirador se encuentra en Arriondas, un pequeño pueblo que pertenece al concejo de Parres, fronterizo con Ribadesella, en la parte oriental de Asturias. Para acceder a él, debemos seguir la serpenteante carretera que lleva a Colunga, acompañados de un paisaje espectacular. Una vez en el puerto de montaña del que toma el nombre, tenemos un espacio reservado donde debemos dejar el coche para ascender a pie por una rampa, no muy exigente, y unos escalones que nos llevan hasta la cima.Lo primero que nos sorprenderá al llegar a Fito es el propio mirador. Inaugurado en 1927, tiene forma de ovni de pequeño tamaño del que parece que hubieran descendido los alienígenas y se hubieran dejado olvidada la escalera. Los lugareños lo bautizaron rápidamente como cazu, por su forma de taza. Se construyó para que los turistas que ya frecuentaban la zona pudieran disfrutar de las vistas sin el obstáculo visual de los árboles. Entre el mar y los Picos de EuropaComo en el interior del mirador no caben demasiadas personas, es posible que tengamos que esperar. La espera nos será recompensada con unas panorámicas de lujo. La cercanía de la costa, a escasos 5 kilómetros, y el enclave en que nos encontramos permite, en una visión de 360º, otear el Cantábrico, el verde de las praderas del valle y, algo más lejos, la imponente mole de los Picos de Europa.Otro punto de atención desde el mirador es el macizo gris de la sierra del Sueve. Su punto más alto es el pico Pienzu, al que podemos llegar desde El Fito realizando una ruta de aproximadamente cinco horas. En el itinerario se pasa por los prados y las fuentes del Bustacu y Merguelines, antes de que el camino suba, adquiera forma de zigzag y se endurezca. El premio es disfrutar de otra panorámica excepcional sobre la comarca. De regreso a El Fito, la suerte puede hacer que nos encontremos con algunos de los escasos ejemplares del asturcón, el caballo autóctono de Asturias. Si queremos realizar más actividades al aire libre, existe la posibilidad de hacer excursiones en quad o a caballo. Ribadesella y Cabrales, excursiones gastronómicasDesde Arriondas, podemos iniciar una ruta que nos lleve por algunos de los pueblos más interesantes de Asturias. Siguiendo el curso del Sella, llegamos a Ribadesella, famoso por el multitudinario descenso del río en piragua y, por supuesto, por su sidra. También el concejo de Cabrales merece una visita, aunque solo sea para probar in situ uno de sus famosos quesos o ascender hasta la encantadora aldea de Bulnes en funicular.La gastronomía asturiana, por supuesto, es otro de los grandes atractivos de esta tierra. En Arriondas, el restaurante Casa Marcial podemos degustar un plato tan típico como las fabes con almejas o una buena trucha del Sella cocinada con las últimas técnicas culinarias y vanguardistas. En El Corral del Indianu, podemos optar por el plato estrella de la cocina asturiana, la fabada, o atrevernos con delicias imaginativas como el tembloroso de foie gras y manzana ácida. Ver mapa

Foto de Casa de la Julianeta

Casa de la Julianeta

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El Mejor Rincón 2014 Aragón Casa de la Julianeta Antiquísima, irregular, escorada, encantadora… Una casa de cuento en un pueblo de postal: Albarracín. La casa de la Julianeta, tan inclinada que parece a punto de derrumbarse, es la Torre de Pisa de Albarracín, el monumento más emblemático de uno de los pueblos más bellos de Teruel y de toda España. Data del siglo XIV y se levanta en el ángulo agudo que forman dos calles en cuesta (la del Portal de Molina y la de Santiago), lo que acentúa la sensación de desequilibrio. Construida a base de yeso y madera, tiene algo de cuadro cubista, con una perspectiva caprichosa. Quizá por eso se ha reconvertido tras su rehabilitación en un taller de artistas, aunque sin perder por ello su carácter residencial. Como mejor se ve y se fotografía es a través del portal de Molina, un arco abierto en la muralla larguísima de este precioso pueblo serrano. Senderos, cascadas, pinturas rupestres… Es imposible aburrirse en Albarracín, y menos si se va con niños, porque hay que llevarlos a ver dinosaurios al centro Mar Nummus, perteneciente al Territorio Dinópolis. Para reponer fuerzas, al lado de la casa de la Julianeta estáTiempo de Ensueño, un restaurante de cocina creativa en cuya carta no suelen faltar el ternasco de Aragón, el jamón de Teruel, la trufa negra y otras delicias de esta región perfectas para compartir con amigos o en familia. También muy cerca, encontramos dos alojamientos con mucho encanto ideales para descubrir en pareja: la Posada del Adarve y Casa de Santiago. Albarracín es un lío maravilloso de arcos, pasadizos, costanillas y casas del color rojizo de la tierra, como la de la Julianeta, que guardan una precaria verticalidad. Plan de viaje para conocer la Casa de la Julianeta Esta casa que desafía a la gravedad es solo uno de los muchos tesoros que guarda esta pequeña villa medieval a 37 kilómetros de Teruel. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Vegueta

Vegueta

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El Mejor Rincón 2014 Islas Canarias Vegueta Estas calles de Las Palmas conservan inalterado el sabor de hace 500 años, cuando Cristóbal Colón anduvo por ellas. La ciudad fue la capital de facto de Canarias hasta el siglo XVII y es hoy su urbe más poblada y su puerto más importante. Aquí se fundó la ciudad, sobre una vega donde había tres palmas y mucho por hacer, mucho por conquistar. En la Casa de Colón, si se escucha con el corazón, resuena la voz del Almirante pidiendo ayuda al gobernador porque se le había roto el timón de la Pinta. Otro lugar especialmente sugerente es la calle Los Balcones, de pulcro empedrado, que enfila hacia el mar entre casas de noble y antigua traza. Nadie diría que detrás de estas fachadas se esconde el Centro Atlántico de Arte Moderno, el principal museo de arte contemporáneo de Canarias. Las casas del barrio esconden tras sus muros de piedra patios conservados prácticamente igual que cuando fueron construidos.Los más antiguos, allá por el siglo XV, cuando los castellanos fundaron la ciudad. Tampoco faltan, claro está, tascas que conservan en sus fogones las tradiciones gastronómicas de todas las culturas que han pasado por esta tierra. La amabilidad de su clima es uno de los grandes atractivos de la capital grancanaria, gracias a unas temperaturas agradables todo el año, sol y muy poca lluvia, pero no es el único.También hay mucho que hacer y que comer en la capital grancanaria y una de las citas ineludibles si vamos en pareja es el restaurante La Terraza, en el elegante hotel Santa Catalina, donde el cocinero José Rojano engrandece la cocina canaria con platos como el gazpacho de mango o el foie con plátano y pan de especias. Si buscamos un sabor cien por cien tradicional, podemos ir en familia o con amigos hasta Santa María de Guía, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982 y cuna de los quesos de Guía y Flor de Guía. Para los niños, un buen plan puede ser buena idea visitar el Parque Arqueológico de Bentayga, en Tejeda, un viaje en el tiempo hasta las cuevas artificiales excavadas en la toba volcánica que sirvieron de viviendas a los antiguos aborígenes.  Plan de viaje para conocer el barrio de la Vegueta Las islas Canarias mantienen el sabor a tradición en sus calles y su gastronomía. Es una isla para recorrer sin prisa, disfrutando a cada paso de sus maravillas monumentales y naturales. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Salto de la novia

Salto de la novia

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El Mejor Rincón 2014 Comunitat Valenciana Salto de la novia Fuentes, cascadas y aguas cristalinas que invitan al baño. No es un río tropical, es el Alto Palancia, en Castellón. Larga, blanca y radiante, como la cola de un traje de boda, la cascada del Brazal se descuelga desde una cornisa a más de 30 metros de altura y se precipita en la orilla rocosa del río Palancia formando uno de los parajes acuáticos más hipnotizadores de España. Lo de llamarle al lugar el Salto de la Novia, sin embargo, no es por la cascada, sino porque antiguamente se decía que las novias debían saltar el río en este lugar si querían asegurarse un matrimonio feliz y fecundo. La leyenda habla de una que, al ir a saltar, resbaló y se llevó al fondo del río al novio que la quiso ayudar. No hubo boda, claro. Desde la cascada se divisa el monte Rascaña, que acoge en su interior la misteriosa cueva del Reloj. Ésta debe su nombre a la piedra puntiaguda que vigila su entrada y cuya sombra señalaba la hora a los agricultores que trabajan la tierra por la zona. El Salto de la Novia está al lado de Navajas, un pueblo rebosante de fuentes (muchas de ellas, mineromedicinales) y con un olmo de Libro Guinness, plantado en 1636. Más antigua aún es la Torre de Altomira. Árabe, cilíndrica y construida en el siglo XI, está rematada con almenas en forma de corona. A cinco kilómetros de Navajas queda la histórica ciudad de Segorbe, donde, da igual si vamos en familia o con amigos, un imprescindible es visitar la catedral y las obras maestras de la pintura gótica valenciana que atesora el Museo Diocesano.  Para comer, en la misma Segorbe, un restaurante perfecto para descubrir en pareja y que nunca defrauda, María de Luna, en el claustro del antiguo hospital de la Misericordia. La misma localidad cuenta con una atracción ideal para disfrutarla con niños: el parque acuático ambientado en época medieval Segóbriga Park. Abre sólo en verano, época de moderado calor, ya que el clima de la zona es muy benigno, como temperaturas suaves todo el año y pocas lluvias que se concentran sobre todo en los meses de verano. Plan de viaje para conocer el Salto de la Novia Situado entre un inmenso parque natural y muy cerca del mar, no es de extrañar que surja una cascada entre el verdor de la zona. Montaña y agua se funden en esta localidad castellonense. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Laguna del Garxal

Laguna del Garxal

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El Mejor Rincón 2014 Cataluña Laguna del Garxal Tierra y mar, aguas dulces y saladas se entreveran en este paisaje recién creado en el delta del Ebro, en Tarragona. Estar frente a la laguna del Garxal es contemplar la creación del mundo. Los sedimentos que arrastra el poderoso Ebro ganan terreno incesantemente al mar, formando barras, islas y lagunas como ésta, que recibe la constante visita de gaviotas, gaviotines y otras mil aves. Impresiona pensar que el autor de todo esto, el Ebro, que actualmente desemboca aquí, lo hacía en tiempos de los romanos en Amposta, hoy a 25 kilómetros del mar. Hay un itinerario para ciclistas y caminantes, salpicado de observatorios, que permite bordear el enclave. Dentro está prohibido pasar. La naturaleza es la que manda. Para llegar a este rincón, que está en la punta de la flecha que dibuja el delta del Ebro, hay que atravesar kilómetros y kilómetros de arrozales rectangulares que se tiñen de verde cuando surgen los tallos en verano y parecen espejos el resto del año, cuando sólo hay agua. Un entorno natural único Un paisaje agrícola que alegra la vista y también el estómago, porque aquí se produce el arroz de la Denominación de Origen Protegida Delta de l’Ebre, de calidad extra, que es la base y el éxito de las paellas y otros platos que se elaboran en restaurantes como Can Casanova, en Deltebre, o Miami Can Pons, en Sant Carles de la Ràpita, perfectos ambos para disfrutar entre amigos. Aunque si se visita entre septiembre y noviembre o de abril a junio conviene llevar un paraguas, ya que suelen ser épocas de fuertes lluvias. El resto del año, es absolutamente seco. En la laguna de l’Encanyissada, de casi 1.200 hectáreas, los niños pueden disfrutar  observado de cerca aves como el ánade real, la garza imperial, la focha, el somormujo, el cormorán, el flamenco o el martinete, aunque si se va en pareja, nada mejor que disfrutar de la tranquilidad en la cercana playa dels Eucaliptus. Plan de viaje para conocer la Laguna del Garxal Un verdadero oasis de tranquilidad, el delta del Ebro en todo su esplendor. Y una suculenta gastronomía para reponer fuerzas tras todas las visitas que podemos hacer por la zona. Plan de viaje Ver mapa

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Peña de Arias Montano

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El Mejor Rincón 2014 Andalucía Peña de Arias Montano Un balcón con vistas a la sierra de Aracena, al sur de Huelva, pero también un lugar de culto y meditación. El humanista Benito Arias Montano se retiró para estudiar y trabajar a esta peña de roca caliza con vistas sobre el pueblo de Alájar, la sierra de Aracena e incluso el mar, que está a 80 kilómetros. Eso fue a mediados del XVI. Hoy, además del paisaje, podemos disfrutar de la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles. Rodeada de grandes pinos piñoneros que cuelgan sobre el abismo, es uno de los lugares de peregrinación más importantes de la comunidad; una portada almohadillada que llaman el arco de los novios porque, dicen, novios que pasan, novios que se casan. Más allá, una espadaña o campanario que se asoma al horizonte, custodiada por dos garitas. Si vamos con niños y seguimos de visita por la sierra, no debemos perdernos la Gruta de las Maravillas, en Aracena. Una cueva, la primera que se abrió al público en Europa, con doce salones y seis lagos que los dejará con la boca abierta La sierra de Aracena ofrece un clima templado todo el año Para descansar confortablemente en pareja, La Fronda, también en Alájar, un pequeño hotelito en una finca de alcornoques y castaños. Y para comer, en familia, en pareja o con amigos, nos quedamos con los embutidos, chacinas y, por supuesto, jamón de la zona. En estos pueblos (Aracena, Jabugo, Cortegana…) se crían los cerdos ibéricos de la Denominación de Origen Protegida Jamón de Huelva, y es donde mejor saben. Por estas tierras, el clima es templado todo el año pero incluso en verano conviene llevar un chubasquero, por si nos sorprende la lluvia, nada infrecuentes por aquí. Plan de viaje para conocer la Peña de Arias Montano En apenas media hora, desde este impresionante lugar, llegamos a una de las ciudades más hermosas de España, Sevilla. Aunque toda la comarca cuenta con pueblos excepcionales. Plan de viaje Ver mapa

Foto de Parque Natural de Calblanque

Parque Natural de Calblanque

EDITORIAL

El Mejor Rincón 2014 Región de Murcia Parque Natural de Calblanque Un pedazo de costa salvaje entre La Manga y Cartagena, hábitat de especies en peligro y bañistas solitarios. Playas vírgenes, árboles como la sabina mora y fondos marinos de una riqueza que sorprende. Así fue alguna vez todo el Mediterráneo. Sólo cuatro kilómetros al sur de las urbanizaciones de La Manga, existe un litoral intacto de afiladas puntas de pizarra, bosques de pinos carrascos y sabinas moras, dunas y grandes playas. Por no haber, no hay ni casas a la vista y las calas recogidas ofrecen la intimidad perfecta para desconectar. Es como si, al doblar el cabo de Palos, se viajara por un túnel del tiempo a la ribera que vio Asdrúbal el Bello, fundador de Cartagena. Otra joya del Parque Natural de Calblanque son sus salinas, donde habita el fartet, un pececillo carnívoro en peligro de extinción y tan difícil de hallar como la soledad en la costa mediterránea. Excepto aquí, claro.Al lado mismo de Calblanque está cabo de Palos, puerto y reserva marina (junto con las Islas Hormigas, que son su prolongación) ideal para organizar una jornada de buceo con amigos entre los muchos barcos que se han ido a pique en estos peligrosos bajos: el mítico transatlántico Sirio, el Carbonero, el Naranjito… Y sin preocuparnos demasiado por el tiempo que va a hacer pues raro es el día que en esta zona no brilla el sol. Playas vírgenes y espectaculares fondos marinos. También es el sitio indicado para degustar el típico caldero (arroz, pescado y productos de la huerta cocinados en un recipiente de hierro fundido, de ahí su nombre), un manjar de pescadores que podemos degustar en familia o en pareja en los restaurantes La Tana y Miramar. Otro buen plan es acercarse hasta Cartagena. Entre visitas a museos como el Nacional de Arqueología Submarina ARQVA o al Teatro Romano, que gustará tanto a mayores como a niños, siempre podemos degustar unos michirones, el guiso típico de la zona a base de habas secas, hueso de jamón y chorizo. Plan de viaje para conocer el Parque Natural de Calblanque Viajar hasta el Parque Natural de Calblanque nos permite conocer algunos de los lugares con más encanto de la costa murciana, como el espectacular Cabo de Palos o la Batería de Castillitos. Plan de viaje Ver mapa

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