
El precursor de los gastrobares fue Albert Adrià. A mediados del año 2006, el hermano de Ferrán Adrià abrió en Barcelona Inopia, un bar de barrio con azulejos y pizarras que supo adaptar.
Poco después Carlos Abellán inauguró, también en la Ciudad Condal, Tapaç 24 donde combina la calidad, con una estética urbanita y una escenografía muy particular. Entre sus sugerencias se encuentran las hamburguesas con foie, los pescaditos fritos y las setas, entre otras.

Paco Roncero llevó este concepto de bar a Madrid. Hace poco más de un año inauguró Estado puro, un bar sofisticado en el que se pueden degustar tapas frías y calientes, ensaladas, tostas y bocadillos de boquerones en vinagre, el tradicional pepito de ternera, o platos más cuidados como la espaldita de cordero con puré de limón. Desde su apertura goza de muy buenas críticas.
A Roncero le siguió Juan Pablo Felipe. El creador del restaurante El Chaflán ha abierto Aris Bar, un bar a medio camino entre lo clásico y la cocina de autor. En su carta encontramos papas con mojo, albóndigas o pinchos contemporáneos, vasitos como el cebiche o el tartar de atún.

En Sevilla, el chef Dani García acaba de abrir Burladero, que se ha convertido en uno de los grandes atractivos gastronómicos de Sevilla. Salpicón de mariscos con salsa de mostaza de Dijo, croquetas o ensaladilla rusa machacada con ventresca de atún son algunas de las suculentas recomendaciones de su carta.
Los andaluces también pueden disfrutar de las maravillas culinarias que Benito Gómez –chef de Tragabuches- ofrece en su gastrobar Tragatapas, como las sardinas a la sal.
El chef navarro Pedro Larumbe acaba de inaugurar El Plató, donde ofrece raciones, pinchos, carnes, pescados y todo tipo de tapas en las que combina la modernidad y la tradición
Después de obtener 3 Soles de la Guía Repsol 2009 gracias a su restaruante Drolma, en el Hotel Majestic de Barcelona, y tras ser considerado uno de los grandes cocineros del país, Fermí Puig se ha unido a la moda de abrir las puertas de un nuevo local, moderno, vanguardista y con una excelente carta. El gastrobar de Puig se llama Petit Comité y con esta iniciativa busca reivindicar los orígenes de la cocina tradicional catalana pero aportando su iniciativa e innovación, así pone al día platos populares como el suquet de peix de roca, canelons de rostit o el fricandó, entre otros.
La fonda Gaig es la aportación de Carles Caig a la moda de los gastrobares. Canelones de la abuela, pulpo con milhojas, verduras a la brasa en papillote son algunas de las sugerencias del chef para este nuevo local.

INOPIA
Tamarit, 104. Barcelona. Tel.: 934 245 231.
TAPAÇ 24
Diputació, 269. Barcelona. Tel.: 934 880 977.
PETIT PUIG
Pasatge de la Concepciò, 13. Barcelona. Tel.: 935 500 620.
FONDA GAIG
Córsega, 200. Barcelona. Tel.: 934 532 020.
ESTADO PURO
Plaza de Cánovas del Castillo, 4. Madrid. Tel.: 913 302 400.
ARIS BAR
Pío XII, 34. Madrid. Tel.: 913 506 193
EL PLATÓ
Paseo de la Castellana, Madrid. 36-38. Tel.: 914 354 618