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Cerler (Huesca), el snowpark más grande de España

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Rodeada de cumbres legendarias como el Aneto y la Maladeta, la estación de Cerler ocupa el corazón del valle de Benasque, uno de los más frecuentados en la provincia de Huesca. A este atractivo hay que añadir que dispone de unas pistas envidiables y del snowpark más grande de España. Cerler es, probablemente, la estación preferida de los más jóvenes.

El Snowpark Basibé de Cerler es el de mayores dimensiones de España y el centro de peregrinación para los riders (practicantes de snowboard y otras modalidades afines) de nuestro país. Está instalado en el sector Ampriu de la estación. En total, tiene 2,5 kilómetros de longitud para poder encadenar los saltos y los módulos durante el largo descenso. 

Para los riders, los términos ininteligibles para el común de los mortales como camel box, wallride o rainbow (presentes en Basibé) son algo concreto. El anterior snowpark se ha reconvertido en el EasyPark, una zona de iniciación para los que se quieran familiarizar con el freestyle.

 

Más que esquí: snowspeed y motos de nieve 

Cerler se ha puesto al día para satisfacer a quienes no se conforman con el esquí de toda la vida y buscan nuevas sensaciones, como el snowspeed. En esta modalidad, los esquiadores se lanzan a tumba abierta por una pista con un gran desnivel. Al final del recorrido, pasan por unas fotocélulas que marcan la punta de velocidad máxima.

También ganan cada día más adeptos las motos de nieve. Aquí hay la posibilidad de montarlas en un circuito de 7 kilómetros. Antes, lógicamente, los monitores de la estación dan unas lecciones mínimas para su conducción. Los más avezados podrán participar en alguna de las excursiones nocturnas programadas.

El safari nocturno es otra alternativa pensada para aprovechar las horas en las que no hay actividad en las pistas, o eso se cree. En ella, los visitantes son conducidos en una máquina pisapistas para enseñarles todos los procesos que hacen que, a primera hora del día siguiente, los esquiadores lo encuentren todo a punto.

Estas actividades complementan la oferta de la estación, con 65 pistas de esquí alpino que permiten deslizarse por los valles de Cerler y Ampriu. Además, el acondicionamiento de la pista de La Solana ha permitido ganar una nueva pista roja. Otra novedad es el Crono Slalom, situado en la pista Farnuserals, donde un mecanismo de control garantiza que todos los que realicen la bajada puedan conocer el tiempo que han invertido en la misma.

 

El Aneto y la Maladeta, guardianes de Benasque 

La visita a Cerler permite conocer a fondo el valle de Benasque, uno de los más abruptos y bellos del Pirineo. Está delimitado por las cumbres de Aneto, Posets y Perdiguero, todas ellas por encima de los 3.000 metros. Una de las mejores maneras de conocer este entorno es la Estación de Esquí Nórdico del valle. Son 30 kilómetros balizados con dos rutas, situadas en Pilan de Besurta y Pilan d’Estañ. En las rutas se encuentran los miradores del Aneto y la Maladeta, que ofrecen un espectáculo digno de la visita.

La estancia supone también una oportunidad única para adentrarse en los monumentos naturales de los glaciares pirenaicos (Parque Natural de los Valles Occidentales de Huesca), un ecosistema que no ha sido modificado por la acción del hombre. El centro de interpretación se encuentra en Ansó (tel.: 974 370 210).

Después de estas excursiones, se puede tomar un merecido descanso y reponer fuerzas en El Fogaril, un restaurante de Benasque en el que el chef Dionisio Ciria ofrece una cocina altoaragonesa de gran nivel (tel.: 974 551 080). En Anciles, el restaurante Ansils  permite probar platos como el civet de jabalí y el recao, un sabroso potaje de la zona (tel.: 974 551 150).