Quienes acuden a Vallnord en temporada saben que van a encontrar una estación perfecta para la práctica del esquí. Lo que no es tan conocido es que este enclave en Andorra también permite realizar algo increíble y, a la vez, tan fascinante como practicar submarinismo a más de 2.000 metros de altura.
Situada a 14 kilómetros de Ordino y a 22 de Andorra la Vella, la estación de Vallnord
es una de las más inquietas a la hora de buscar alicientes para sus visitantes. Por un lado, estrena pista, Les Marrades, que permite bajar directamente hasta el pueblo de Arinsal. Por otro, se ha alargado el Túnel, la pista verde para debutantes más larga de Andorra.
Los aficionados más arriesgados pueden combinar el esquí con el parapente gracias al segundo año de la actividad de speed riding, modalidad que dispone de escuela propia en la estación. De hecho, el paquete snowplus permite al cliente tener un monitor personal a su disposición durante la estancia en Vallnord.
En el sector de Arcalís, la estación cuenta con ocho pistas homologadas por la Federación Internacional (FIS). Vallnord ofrece la posibilidad de emular una prueba de la Copa del Mundo, con banderas de paso, servicio de cronómetro e incluso podio. También se pueden reservar para uso privado.
Además, el helipuerto permite la práctica del heliesquí, aunque solo lo podrán hacer los esquiadores con mayor nivel. Afrontar el descenso sobre nieve virgen después de haber sido arrojado por un helicóptero, es solo para valientes. El helipuerto también es el centro de operaciones para actividades más sosegadas, como los vuelos turísticos sobre los Valles del Norte (las parroquias de Ordino y La Massana).
Bucear en un lago de origen glacial
Si todo lo que se ha leído parece espectacular, lo más sorprendente viene ahora. La experiencia se denomina Diving Vallnord. Es una actividad pionera que permite realizar submarinismo bajo los lagos helados andorranos. El bautismo para los principiantes se realiza en La Bassa de la Canaleta, a 2.060 metros de altura, una presa semiartificial a la que se puede acceder caminando.
Para quienes ya tengan experiencia buceando, la inmersión se hace en Tristaina, un lago de origen glacial a 2.305 metros de altura y 23 metros de profundidad, al que se llega por una pista de raquetas. Es toda una aventura que estimula a desafiar las bajas temperaturas.
Actividades de ocio en La Massana
De vuelta al suelo, en La Massana
hay buenas alternativas de ocio. El Parque Natural Comunal de los Valles del Comapedrosa
permite apreciar el entorno de pueblos como Pal, Arinsal, Aldosa y La Massana. También se puede visitar el Centro de Interpretación del Románico. Después se recomienda completar la visita yendo a ver en persona las iglesias de Sant Cristòfol de Anyós o la de Sant Climent de Pal.
El centro museístico del hierro la Farga Rossel
, muy recomendable, recuerda la importancia de Andorra como fuente de este mineral entre los siglos XVII y XIX.
La visita a La Massana no podría quedar completa sin sentarse a la mesa de restaurantes como Borda Raubert
(tel.: 376 835 420) o El Rusc
(tel.: 376 838 200, galardonado con un Sol de Repsol). Estos edificios típicos de Andorra son casonas que se usaban en su momento como granero, establo o almacén. Ahora la mayoría se ha reciclado en restaurantes donde se puede probar la cocina andorrana, en la que destacan los productos de caza, las truchas y las carnes a la brasa, los embutidos y la escudella.