El vuelo en globo aerostático es una de las opciones más fáciles y accesibles para poder sentirse, durante unas horas, libre como un pájaro. La posibilidad de contemplar la sierra madrileña del Guadarrama desde un punto de vista poco habitual es otro aliciente para la experiencia.
El aeródromo privado de Villanueva del Pardillo
es el punto de acogida de los vuelos que pone en marcha The Balloon Company
. Se trata de una de las empresas con mayor experiencia en la organización de estas actividades en la Comunidad de Madrid.
Desde la llegada al aeródromo, el cliente se implica en los preparativos del vuelo, gracias a las explicaciones del piloto sobre el funcionamiento del globo aerostático. Una vez aleccionados por los profesionales, algunos de ellos con más de 25 años de experiencia, se sube a los globos, con capacidad para 4 u 8 personas.
La barquilla (la cesta en la que se colocan los pasajeros) tiene una altura de 1,20 metros, por lo que se recomienda que los niños que no superen esa altura no vuelen. En cualquier caso, se prohíbe por motivos de seguridad llevar a los niños en brazos o con algún alzador. Se considera que los 8 años es la edad mínima aconsejable para realizar esta actividad.
Las salidas comienzan al amanecer
El bautismo de vuelo en globo aerostático dura una media de tres horas, contando los preparativos, el vuelo en sí y el regreso al aeródromo en un vehículo todoterreno.
Lógicamente, la experiencia más intensa es el vuelo, cuando los pasajeros pueden llegar a alcanzar alturas de hasta 1.000 metros. Los vuelos suelen iniciarse al amanecer para poder disfrutar de una buena vista, despejada y sin contaminación. Duran aproximadamente una hora, siempre dependiendo de las condiciones meteorológicas.
Ese tiempo, que a muchos se les hace corto, permite a los pasajeros disfrutar de una sensación de libertad que nunca habían experimentado antes. Para acabar la actividad, se les ofrece un diploma, así como un almuerzo campestre.
El Guadarrama, un entorno lleno de atractivos
Estos vuelos se organizan en el entorno natural del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama. Esto permite sobrevolar zonas protegidas de interés medioambiental, como el embalse de Valmayor, con especies de fauna y flora autóctonas. También se puede observar a vista de pájaro la villa monumental de San Lorenzo de El Escorial
, con el impresionante monasterio que ordenó construir Felipe II.
En este entorno, lo mejor es probar la gastronomía serrana. En el mismo San Lorenzo se encuentran el hotel-restaurante Parrilla Príncipe
(tel.: 918 901 548) y La Fonda Genara (tel.: 918 101 636), con platos contundentes como el estofado de rabo de toro. En Galapagar está el restaurante Garnacha
(tel.: 918 583 324), donde se pueden probar los pies de cerdo con angula de monte. Y en el pequeño pueblo de Guadarrama, se encuentra el Asador los Caños
(tel.: 918 540 269), donde brillan la morcilla y el lechazo.