Participar en las maniobras de inflado y despegue de un globo aerostático, dejarse llevar por el viento en un ultraligero o volar a motor ejecutando maniobras acrobáticas, son algunas de las posibilidades que ofrece el aeródromo de Òdena. Esta población de la provincia de Barcelona es uno de los centros de actividades aéreas más importantes de la Península; es una verdadera fiesta del aire.
El Aeródromo General Vives convierte la tranquila población de Òdena
, a una hora en coche de Barcelona, en un centro de interés para los amantes de los deportes aéreos o, sencillamente, para aquellos que deseen disfrutar de una jornada inolvidable, sobrevolando monumentos naturales tan espectaculares como las montañas de Montserrat
.
A muchos pies del suelo, las distancias se acortan y es posible recorrer toda la comarca del Anoia, conocer su pasado y su historia a través de la lente de la cámara fotográfica. De este modo, se obtienen panorámicas a vista de pájaro de localidades cercanas como Igualada
y Capellades
. Los aficionados al vuelo tienen una cita ineludible en primavera, cuando se celebra Aerosport, Festival de Aeronáutica de Òdena. Por lo demás, todo el año es bueno para volar, dadas las excelentes condiciones climatológicas de la zona.
Bautizo de vuelo en globo
Situado entre los términos municipales de Igualada y Òdena y justo al lado de la NII, hasta que no se completa la ampliación, el Aeròdrom General Vives ocupa una superficie de 33,8 hectáreas y tiene una pista de 900 metros de largo y 15 metros de anchura. Se prevé que dentro de tres años deje ser exclusivo para naves ligeras y disponga de una pista de 1.800 metros que permita el aterrizaje de jets privados. Mientras tanto, resulta idóneo para estrenarse en el mundo del aire con un vuelo en grupo u otros más exclusivos en globo aerostático. Primero se participa en las tareas de preparación del despegue y al final se brinda con cava. Ideal para vuestro bautizo de vuelo.
La experiencia de planear en ultraligero
también dentro de las instalaciones del aeródromo General Vives tiene su sede el Club de vuelo a vela Igualada-Òdena
. Esta es una modalidad mucho más excitante para los que buscan emociones fuertes, ya que depende del buen aprovechamiento de las corrientes de aire caliente ascendente; es todo un reto de habilidad. El vuelo sin motor se puede practicar en solitario o, si se carece de experiencia, existe la opción de copilotar un ultraligero y disfrutar de la sensación de planear, muy distinta de la del vuelo a motor. Los sábados y domingos son los días previstos para realizar un primer vuelo de prueba acompañado. El resto de días se puede solicitar un vuelo a medida con o sin motor.
Restos medievales en Òdena
A pocos minutos del aeródromo y con el macizo de Montserrat como telón de fondo, la población de Òdena
es una villa tranquila en la que muchos buscan aunar la paz del campo con la proximidad de una gran ciudad como Barcelona. En lo alto de un montículo se levanta la torre octogonal del antiguo castillo de Òdena, que vigila el sobrevuelo de los aviones rodeado de campos de cultivo y vides. Dentro del pueblo, destacan la moderna iglesia de Sant Pere y la románica de Sant Miquel, con más encanto.
Sugerencia gastronómica
Entre los productos gastronómicos de la comarca resultan excepcionales los “garbancitos de la Alta Anoia”, una variedad muy sabrosa. El vino de miel de Vallbona de l’Anoia también es apetecible, así como la miel en estado puro de Castellfollit, Piera, Els Prat de Rei o Vilanova del Camí. A media hora de Òdena, en Sant Sadurní d’Anoia, La cava d’en Sergi
(c/ Valencia, 17, telf.: 938 911 616) es una buena opción para disfrutar con la buena cocina de temporada. Más cerca de Òdena, la masía restaurante Samuntà (carretera C-241 a Finca Pau Magí, km 70,5, Òdena, teléfono: 938 041 501) goza de una extensa carta de vinos, con más de setenta referencias.
Agradecimientos: Aeródromo General Vives. Globus Kon-Tiki. Consell Comarcal de l’Anoia. Ajuntament d’Igualada. Club de Vol a Vela d'Igualada-Òdena.