Sus tierras son fértiles y en ellas abunda el agua, unas condiciones que la han convertido en elección natural para establecer un hogar. Así ha sido desde la prehistoria, tal como demuestran los restos de presencia humana visitables que se remontan a más de un millón de años atrás y que permiten conocer detalles sobre el origen del hombre. A unos veinte kilómetros de Burgos, en la vertiente norte de la Sierra de la Demanda, Atapuerca forma un paso natural entre la cuenca del Ebro y el interior de la Península Ibérica. El Homo antecessor, considerado el primer homínido europeo, llegó desde África y escogió como hogar la Sierra de Atapuerca, cerca de Burgos. Aquí dejó su legado, un gran número de fósiles y objetos que conforman uno de los yacimientos paleontológicos más valiosos del mundo.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, la Sierra de Atapuerca es el mayor yacimiento arqueológico y antropológico de Europa.
Lugar de paso de una línea de ferrocarril minero a finales del siglo XIX, la abertura de la brecha de La Trinchera puso al descubierto cuevas e indicios que posteriormente darían lugar a las excavaciones. En este lugar, las piedras guardan tanta información como los huesos, por lo que se ruega a los visitantes que no se lleven recuerdos.
Por un sendero de un kilómetro que parte de las afueras de la localidad burgalesa de Ibeas de Juarros
, se accede con visita concertada y en transporte colectivo a los yacimientos de la Sierra de Atapuerca. Sólo se visitan tres de los cinco excavados.
El recorrido no presenta dificultad y está vertebrado por una senda que recorre el largo desfiladero que forma la Trinchera del Ferrocarril desde su parte superior. Aunque puede verse desde fuera, es aconsejable pagar la entrada y leer con los guías este libro hecho de huesos y fósiles.
El primer yacimiento de La Trinchera es la Sima del Elefante. En él se han encontrado los restos de mamuts y de presencia humana más antiguos de toda la sierra. El siguiente, la Galería, es una chimenea subterránea, una trampa natural donde dieron con sus huesos, y nunca mejor dicho, animales que sirvieron de alimento al hombre rupestre.
El recorrido finaliza en la Gran Dolina, hogar del Homo antecessor y de grandes carnívoros como el tigre de dientes de sable, la hiena manchada o el Ursus dolinensis, antepasado del oso de las cavernas y rival del hombre primitivo en la búsqueda de comida y refugio.
Situado en las afueras de la población de Atapuerca
, el parque arqueológico es un recinto temático que recrea la vida prehistórica en la sierra mediante un itinerario a través del tiempo, desde los homínidos hasta la fauna del Pleistoceno. Didáctico y complementario a la visita de los yacimientos, el parque cuenta con diversos espacios donde se realizan talleres y actividades, lecciones prácticas de supervivencia prehistórica en las que el visitante puede aprender desde cómo fabricar un hacha o una talla de sílex a cazar con arco, pasando por las técnicas pictóricas rupestres o el milagro de hacer fuego frotando dos maderas.
- Si viajas con niños, podéis descubrir la historia de los instrumentos musicales en Sonidos del Mundo, junto a Santo Domingo de Silos.
- Si te gusta la historia, a sólo veinte kilómetros están Burgos y el Real Monasterio de las Huelgas.
- Si te apasiona la aventura, descubre las cuevas de Ojo Guareña.
- Si te gusta la naturaleza, recorre la ecosenda del Valle de Tobalina.
Agradecimientos:
Fundación Atapuerca
Fotos© Javier Trueba