Es un castillo levantado para sorprender al visitante. En sus muros y salones interiores, algunos de los mejores creadores del arte mudéjar y renacentista dejaron una huella que todavía hoy resalta en su emplazamiento, en un meandro del río Voltoya.
En 1453, Alonso de Fonseca, arzobispo de Sevilla, consiguió de Juan II la autorización para levantar una fortaleza en la antigua Cauca romana. Su construcción no se realizó siguiendo parámetros militares, sino dando plena libertad a sus arquitectos, en especial a los alarifes mudéjares. El castillo de Coca
cuenta con volúmenes, adornos y detalles que realzan la importancia del ladrillo como material de construcción. Una diversidad y complejidad ajenas por entonces a la austeridad castellana.
La visita al interior es guiada y dura unos 45 minutos. Se pasa por la Torre del Homenaje, la Sala de Armas, el Paseo de Ronda o la Torre de Pedro Mata, donde se encuentra la Sala de los Jarros. La visita acaba en el patio de armas, una de las zonas más afectadas por la remodelación que vivió el castillo en los años cincuenta. Fue entonces cuando la Casa de Alba, propietaria del mismo, cedió su usufructo a la Consejería de Agricultura de Castilla y León, que tiene aquí la Escuela de Capacitación Forestal (el castillo lo gestiona la empresa Acture de Coca; tel. 617 573 554).
Coca, una ciudad con pedigrí
El municipio de Coca
no se termina en su castillo. Es un municipio con mucha historia. El núcleo medieval se encontraba rodeado por una muralla de la que se conservan 200 metros, que dan a la Puerta de la Villa.
Otros monumentos que se pueden descubrir en algunas de las rutas turísticas oficiales son la torre mudéjar de San Nicolás, la iglesia de Santa María y los dos verracos celtibéricos, esculturas zoomorfas que se exponen al lado de la Puerta de la Villa. Hay un tercero, empotrado en el mismo muro del recinto exterior del castillo.
En el extremo opuesto de la villa, se encuentran las ruinas de una cloaca y de un edificio romano. Estos pequeños vestigios recuerdan que en esta pequeña localidad vino al mundo, en el año 347 de nuestra era, uno de los más importantes emperadores romanos, Teodosio el Grande. Este emperador está considerado como uno de lo personajes claves de la historia, ya que cambió el destino del mundo occidental al reconocer al cristianismo la condición de religión oficial del Imperio.
Tierra de Pinares
La presencia de los ríos Eresma y Voltoya, éste afluente del primero, confieren a la comarca natural de Tierra de Pinares una personalidad singular. Sus riberas contribuyen a suavizar el clima de esta zona, tanto en estaciones más calurosas como en las más frías.
Para realizar rutas de fácil recorrido es mejor dejárselo en las manos de Guitec
una empresa especializada en la zona. Una de las rutas más solicitadas es la que lleva a las lagunas de Villagonzalo, donde se puede contemplar una numerosa colonia de aves acuáticas (www.conocersegovia.com
).
A la hora de comer, no habrá problemas pos estos lares. En Coca y su comarca gustan de los sabores intensos, poco mediatizados. Entre los mejores productos de la tierra, como los judiones, y el cochinillo y el lechazo asados, sustentan unos platos ciertamente reconfortantes. En Coca, el restaurante La Muralla (tel.; 921 586 403). También se puede reservar mesa en El Hontanar
, en Olmedo (tel.: 983 600 237).