El castillo de Santueri, es una reliquia del pasado, cuando las fortalezas se edificaban sobre peñas inexpugnables. También ofrece uno de los mejores puntos de observación de la Serra de Llevant mallorquina y de toda la costa oriental de la isla, salpicada de calas.
Santueri ocupa un roquedal aislado de poco más de 400 metros de altura. La aparición de la artillería hizo que el castillo, edificado en 1316, quedara relegado al olvido. Actualmente es de propiedad privada. El actual recinto amurallado se construyó aprovechando las ruinas de la antigua fortificación árabe. Tiene una planta triangular –algo poco usual en la época- e incorpora diversas torres. La torre principal es de forma circular.
Durante la conquista de Jaime I, este castillo se convirtió en un importante reducto de resistencia de los musulmanes. Su ocupación, finalmente, por parte de los cristianos no se produjo hasta principios de 1231, dos años después de la caída de Madina Mayurqa, la actual ciudad de Palma.
Se puede planificar la ascensión hasta la base del castillo, ya sea a pie, en coche o, incluso, a caballo, tomando la vecina Felanitx como punto de partida. La empresa Holjoy
organiza excursiones a caballo con rutas a varios puntos de Mallorca. A lo largo de la ascensión, se observan las espectaculares vistas que se abren sobre el Migjorn (el Sur) mallorquín. Enfrente, se aprecia otra montaña aislada, en cuya cima se encuentra el Santuario de Sant Salvador.
Visitar Felanitx y Porto Colom
Lo visto desde Santueri nos despertará las ganas de conocer la comarca de forma más cercana. Tras descender del castillo, será el momento de pasear por las calles de Felanitx
. Habrá que hacer una parada obligatoria en el Mercado Municipal Sa Plaça, que ya abría todos los domingos allá por 1871.
Como ocurre en otros municipios mallorquines, Felanitx
se compone de varios núcleos urbanos. Cuenta con varias calas, separadas por apenas ocho kilómetros. Se pueden recorrer por un camino que lleva desde Cala Ferrera, al sur, al lado de Cala d’Or (una de las principales zonas de ocio en Mallorca), hasta Cala Marçal, al norte, dejando por el camino Cala Serena o Cala Sa Nau.
Uno de los principales reclamos de esta zona es Portocolom
, un antiguo puerto de pescadores en una coqueta bahía natural. Su símbolo es el faro que lo flanquea y que funciona desde 1863. Sigue manteniendo su encanto, pese a la presión del turismo.
Viajar en globo, una aventura a nuestro alcance
En la cercana Manacor se encuentra el globódromo de Son Parot, punto de partida de vuelos aerostáticos, toda una experiencia. Las ascensiones se inician al romper el día, previa reserva y dependiendo de las condiciones meteorológicas. La edad mínima para subir a la cesta es de 4 años.
Los meses de enero a marzo son una de las mejores épocas del año para viajar por el cielo de Mallorca. Entonces se puede volar sobre los campos de almendros en flor mientras, a lo lejos, se divisa la espectacular Sierra de Tramontana con nieve en sus cimas.
Después de tanta adrenalina, al bajar es necesario ir hasta Felanitx y buscar el Mercado Municipal en el centro neurálgico de la ciudad. Tomarse unas tapas en su bar es toda una experiencia. Porto Colom es la mejor opción para degustar las clásicas calderetas de pescado. En Sa LLotja (tel.: 971 825 165) son especialista en rape, lubina y gallo. Otra buena apuesta es el Celler Sa Sinia
(tel.: 971 824 323).