Repsol

El Gijón de los mil rincones


La hospitalidad tiene residencia fija en Gijón. No es de extrañar que haya elegido una ciudad en la que la belleza de sus calles sólo es comparable a la de la perenne sonrisa de sus habitantes. Una naturaleza privilegiada y una arquitectura majestuosa ponen el marco a una tierra que sobrecoge.

Gijón concentra en una coqueta ciudad la comodidad e infraestructuras de una gran urbe. Sobrada de equipamiento para hacer la vida de sus ciudadanos más confortable y agradable, ha sabido preservar los vestigios que distintas culturas han legado, como un eterno tesoro, a la villa. Comenzando por su nombre, Xixón, una derivación del nombre que los pobladores celtas asentados en la actual Cimavilla dieron en origen: Gigia.

El barrio de Cimadevilla

Imagen de Cimadevilla (Gijón)

Nombrada ya la península de Cimadevilla, antiguamente Cimavillale, cabe reseñar que es uno de los enclaves más mágicos de la villa de Gijón. Situado en la vertiente sur del cerro de Santa Catalina, o de La Atalaya, constituye la parte más antigua de la ciudad. Sus entrañas preservaron con mimo vestigios arqueológicos pertenecientes a la época del Imperio romano, en especial las Termas. Su situación en un cerro amurallado, que quedaba aislado al subir la marea, hizo del enclave una localización estratégica de vital importancia defensiva hasta su destrucción durante la Guerra de Sucesión entre Pedro I y Enrique II. En el siglo XVI y gracias a la construcción de un puerto comercial, el barrio se transformó en lugar de residencia de marineros. Desde ese punto comenzó la expansión de la ciudad hacia el sur. 

En la actualidad la zona se ha convertido en un enclave que aúna modernidad y preservación en perfecta armonía. El antiguo puerto comercial se ha transformado en puerto deportivo, lo que ha propiciado el auge residencial, comercial y de ocio de la zona. La parte alta de el cerro de Santa Catalina alberga un parque, zona sin igual de ocio y esparcimiento, coronado por una escultura de Eduardo Chillida. La obra, ‘Elogio del horizonte’ hace honor y rinde pleitesía a las vistas que se disfrutan desde lo más alto del cerro.

Palacio de Revillagigedo

El palacio de Revillagigedo, también conocido como Palacio del Marqués de San Esteban del Mar, es un soberbio  palacio enclavado en el Plaza del Marqués de San Esteban, en el barrio de Cimadevilla. Sede actual del Centro Internacional de Arte Contemporáneo Palacio de Revillagigedo, su construcción se remonta a tiempos de la Edad Media, cuando presumiblemente se edificó la primera de las dos torres del conjunto. A iniciativa de Carlos Miguel Ramírez de Jove, primer marqués de San Esteban del Mar del Natahoyo, se erigió una segunda torre a imagen y semejanza de la primera y un cuerpo central entre ambas. El palacio, junto con la colegiata, goza del reconocimiento de Conjunto Histórico Nacional desde 1974.

Jardín Botánico Atlántico

A dos kilómetros de distancia de Gijón se extiende un vergel de 25 hectáreas de extensión. Inaugurado en 2003, representa el único jardín botánico de Asturias y pertenece a la selecta asociación internacional Botanic Gardens Conservation International, (BGCI). El parque, que ofrece lo más selecto de la vegetación autóctona, se divide en cuatro secciones: el entorno Cantábrico, la factoría vegetal, Jardín histórico de la Isla y el itinerario atlántico.

La villa costera

Imagen de la Playa de San Lorenzo (Gijón)

Gijón ofrece al visitante un enclave natural excepcional, donde se puede disfrutar desde las alturas o a pie de mar, en las numerosas playas que salpican su costa. La más emblemática es sin duda la playa de San Lorenzo, por su cercanía respecto al centro de la ciudad.  Cuenta con una extensión de 3.000 metros, flanqueados por el siempre agradable Paseo Marítimo. De más modestas dimensiones es la Playa de Poniente, con 500 metros de longitud. Se ubica al oeste de la ciudad, en la zona del barrio de Fomento. Sus facilidades de acceso propician que sea de lo más concurrida. La playa del Arbeyal es la playa más occidental, situada entre los barrios de El Natahoyo y La Calzada. Fue inaugurada en el año 1995 tras una ardua labor de recuperación medioambiental, muy deteriorado por el auge industrial de la ciudad.

Covadonga, la visita ineludible

Imagen de la Basílica de Covadonga

Resultaría imperdonable visitar Gijón y no alcanzar Covadonga. Parroquia del concejo de Cangas de Onís, está ubicada a una altitud media de 257 metros sobre el nivel del mar, en la falda del monte Auseva, a unos 11 kilómetros de Cangas de Onís. En sus 2,54 kilómetros cuadrados habitan un total de 70 personas, aunque es constante el devenir de personas, ya que es el santuario más visitado de Asturias. Se pueden admirar en la localidad  la Santa Cueva donde se encuentra la Capilla Sagrario con la imagen de la Virgen de Covadonga y la tumba de Don Pelayo. Resulta ineludible asimismo la visita a la Basílica de Santa María la Real de Covadonga, construida íntegramente en caliza rosa y de estilo neorrománico, y al Monasterio de San Pedro, que conserva del románico parte de sus muros, sus tres ábsides escalonados y semicirculares.