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País Vasco: modernidad con esencia clásica


Medieval, industrial y moderna; así es la fusión de estilos que recogen las calles de Euskadi hoy

El País Vasco tiene un contraste que se refleja en los cascos históricos de sus ciudades, que cautivan los sentidos de los visitantes. Mucho han cambiado Bilbao, San Sebastián y Vitoria desde sus fechas de fundación, en plena Edad Media. Pero la Euskadi del siglo XXI mira hacia el futuro, negándose a perder su esencia.

Cascos antiguos llenos de vida

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La mayor parte de los edificios bilbaínos con solera se articulan en torno a su laberíntico Casco Viejo. 
En su corazón se encuentra la Catedral de Santiago, que data de finales del XIV y principios del XV. 

Construida en estilo gótico, aunque con detalles del gótico florido, es punto de paso de la peregrinación jacobea. 

Por extraño que suene, el casco histórico se conoce como la Parte Vieja en San Sebastián. Sin embargo, los jóvenes donostiarras son los que animan las callejuelas en los numerosos bares y restaurantes de la zona.

Y para paseos románticos, merece la pena transitar por la Alameda del Boulevard, una céntrica calle que separa la vieja Donostia de la nueva. Esta zona está sembrada d edificios neoplaterescos, como el Teatro Victoria Eugenia y el Hotel María Cristina, a orillas del Urumea.

Guggenheim, símbolo de la modernidad vasca

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El Guggenheim es el emblema y el impulso de la modernización vasca. 

Ya hace una década que este gigante de titanio que recuerda a un enorme barco irrumpió en la villa, dinamizando su transformación desde la orilla del Nervión. Este museo de arte moderno atrae a un millón de visitas anuales.

Frank Gehry, que concibió el espacio, consiguió recrear un lugar donde el continente embellece al contenido y que genera fascinación en todo el mundo.

Edificios emblemáticos

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Y si Bilbao tiene el Guggenheim, San Sebastián puede representar su renovación con el Kursaal
Este palacio de congresos, diseñado por Rafael Moneo, se compone de dos cubos de vidrio y metal que albergan un gran auditorio, una gran sala de cámara, salas polivalentes y salas de exposiciones.

Y edificio Artium también adquiere un gran protagonismo en la transformación de Vitoria. El museo que acoge hace un recorrido por el arte contemporáneo desde el siglo XX hasta la actualidad. 
Una de sus curiosidades es que, a pesar de su discreto tamaño, alberga las principales galerías bajo tierra, por lo que dispone de mucho espacio. 

Otros edificios modernos de Vitoria son el triangular y acristalado Palacio de Justicia así como el edificio de la Hacienda Foral Alavesa.