A sólo seis kilómetros de Jerez de la Frontera y a treinta de Cádiz, encontramos uno de los paisajes más representativos de Andalucía: la dehesa jerezana. En esas tierras, se halla la Finca Fuente del Suero, donde se cría la mayor reserva de caballos cartujanos del mundo, descendientes directos de los que viajaron al Nuevo Mundo con Colón.
La yeguada Hierro del Bocado está formada por más de doscientas cabezas de equino que pastan en una finca situada a orillas del río Guadalete y a escasos metros de la cartuja de Jerez, un emplazamiento emblemático donde cada sábado se lleva a cabo un espectáculo ecuestre variado y apto para todos los públicos.
La visita a la yeguada se inicia con un recorrido por las instalaciones. Acompañados por un guía, paseamos por las cuadras, vemos los caballos en libertad e incluso se nos permite la entrada a la clínica veterinaria. De este modo, se comprueba lo complejo que resulta mantener esta estirpe cartujana que, entre otras peculiaridades, con la edad pierde el pelaje marrón de los potros para dar paso al blanco que les ha dado fama.
Pero el momento cumbre de la jornada tiene lugar en el picadero. Allí podemos disfrutar con la maestría de estos animales que cabalgan y trotan al unísono. Son ejercicios de doma clásica, enganche y hasta una cobra de yeguas, que emocionan a niños y mayores. Sin duda, merece mención especial el número final, cuando se abren las puertas y los pequeños potros acuden en tropel al encuentro de sus madres.
Toda una lección de arte ecuestre que se completa con una visita al vecino monasterio de la Cartuja.
De la Cartuja de Nuestra Señora de la Defensión, hoy en día sólo se visitan los jardines y el patio central. El edificio barroco, fundado en 1453 por el noble jerezano Álvaro Obertos de Valeto, es Monumento Nacional. En su interior, viven desde el siglo XV los monjes cartujos. Sus normas de clausura son las mismas que en su día aprobó el papa Inocencio II.
A los cartujos se les reconoce su esmerada labor ganadera y prueba de ello es que fueron los iniciadores de la cría del caballo cartujano hace más de quinientos años. Hoy en día, su sangre se encuentra en otras razas equinas gracias a la expansión iniciada durante el reinado de Carlos V. El caballo español se difundió por todo el mundo, llegando incluso a América, de la mano de los conquistadores.
• Si te gusta la naturaleza, no dejes de visitar el Parque Nacional de Doñana, partiendo de El Puerto de Santa María.
• Si disfrutas con el deporte, tienes una cita obligada en el Circuito de Jerez.
• Si vas en familia, te aconsejamos un paseo en calesa por las calles de Jerez de la Frontera.
• Si prefieres una lección de historia y cultura, puedes recorrer la Ruta de los pueblos blancos.
Agradecimientos:
Yeguada de la Cartuja-Hierro del Bocado