Repsol

Espacios naturales castellonenses


Uno de los parajes más emblemáticos de la Comunidad Valenciana es el Desierto de Les Palmes, que acoge un bello monasterio perteneciente a la orden carmelita. Castellón además posee el Parque del Meridiano, con una extensión de 10.780 m2, en plena marjal castellonense. Las tres playas de la ciudad diversifican aún más las posibilidades de ocio y disfrute al aire libre. Castellón de la Plana derrocha belleza. No contenta con el inmenso patrimonio arquitectónico que engalana sus calles, es además poseedora de espacios naturales incomparables.

Desierto de las Palmas

Castellón de la Plana

Castellón de la Plana comparte con las vecinas localidades de BenicasimCabanesLa Pobla Tornesa y Borriol un paraje natural de excepcional belleza y singularidad que ni siquiera los lamentablemente frecuentes incendios forestales han logrado eclipsar. Se trata del Desierto de las Palmas, una serranía litoral que recorre paralela a la costa, 2.000 hectáreas de poderosa naturaleza y de gran interés paisajístico, histórico y cultural.

Su desgarradora orografía, donde se alternan escarpados barrancos con planicies, la riqueza de su flora y  fauna convierten a este enclave natural en uno de los más importantes de la Comunidada valenciana. Entre sus cumbres, destacan la Serra del Desert, la Serra de les Santes y las Agulles de Santa Agueda, sin duda la imagen más representativas del desierto. La composición de los macizos resulta cuanto menos peculiar, ya que su formación se remonta a tiempos jurásicos y cretácicos. Además, dentro de sus límites se encuentran pizarras, siendo una de las dos únicas presencias de este material en toda la provincia. 

El convento, los santuarios y las ermitas que se enclavan en su extensión son asiduamente frecuentadao por romeros. Destaca el convento de los padres carmelitas, donde puede visitarse la iglesia, un gran aljibe que en su recinto se conserva y el museo, en el que se exhiben objetos religiosos, cuadros, libros y reliquias y los rudimentarios instrumentos de destilación empleados por los frailes, allá en el año 1896 para elaborar el famoso licor carmelitano, entre otros objetos de alto valor histórico.

El Parque Meridiano

Tortuga

En pleno corazón de la Marjalería se da una coincidencia cartográfica casi mística. En las inmediaciones del Camino de La Plana, el meridiano de Greenwich y el paralelo 40, se cruzan en el corazón de Castellón de la Plana. Hasta hace no mucho, dicha circunstancia pasaba absolutamente desapercibida y sólo los aficionados ponían de relevancia la excepcionalidad de su existencia. Gracias al empeño de la Asociación de Amigos del Meridiano, nació el Parque del Meridiano, experimentando el enclave una absoluta metamorfosis. 

Lo que antes era un mero enclave testimonial es hoy un espacio natural dotado con más de cuatrocientos árboles, que invita al paseo y también al reposo. 

Las playas

Castellón de la Plana

Las tres playas de Castellón, de arena fina, son auténticos paraísos terrenales. Ubicadas en el Grao todas ellas, están perfectamente equipadas para no excluir a nadie de su pleno disfrute. Dos de ellas ostentan la bandera azul que garantiza, entre otros aspectos, las excepcionales cualidades medioambientales de las que hacen gala. 

La playa del Pinar, pegada al Puerto de Castellón, cuenta con un parque con paseo y dunas artificiales, la del Gurugú es célebre por sus eternas noches de fiesta en verano, en el Paseo Marítimo y los chiringuitos, mientras que la Playa del Serradal se engalana de otro paseo marítimo y dunas naturales. La siguiente playa del litoral, también denominada Serradal, pertenece ya al término municipal de Benicassim. 

(Imágenes de la página oficial de Turismo de Castellón)