Las cuevas de San José guardan en su interior el río subterráneo navegable más largo de Europa. Durante su visita, que se realiza en barca, no hay nada que temer, sólo dejarse llevar, y vigilar en no darse en la cabeza con algún saliente. Es muy divertido y una forma distinta de visitar una cueva.
Las cuevas de San José
son el resultado de la curiosidad humana por conocer si se podía llegar hasta el origen de esta corriente subterránea.
El recorrido visitable es de algo más de 2,3 kilómetros de longitud, pero la cueva llega hasta los cinco, sin que se haya llegado al fondo.
En la entrada, se recuerda al visitante que debe extremar las precauciones a la hora de subir y bajar de las barcas que realizan el trayecto. Una vez cómodamente instalados, el paseo lleva por la Sala de los Murciélagos (que se han ido al aumentar la presencia humana), el Lago de Diana y la Galería de los Sifones.
Después se desembarca para proseguir por la zona seca, donde se encuentra una de las formaciones más bonitas de las cuevas: la Cascada de la Flor.
Después de estirar las piernas con un pequeño paseo, hay que volver a la barca. La visita prosigue por la Catedral, una cavidad de más de 12 metros de altura. En su bóveda se encuentra otra formación muy curiosa, la Medusa. Desde aquí, la barca regresa al punto de partida.
Instalaciones para la familia
El entorno inmediato de las cuevas de San José ha sido pensado para favorecer la visita de las familias. Dispone de parque infantil y de una zona de pícnic, donde los más pequeños pueden desfogarse después de la visita a la cueva. También se pueden realizar visitas a la ermita de la Sagrada Familia y a los restos de un poblado íbero.
Otra buena opción es la de planificar alguna excursión de largo recorrido por la sierra de Espadán. En este parque natural se encuentra el bosque de alcornoques más occidental de España. Seguro que, si se levanta la cabeza, se podrá observa el vuelo de algún azor o de un gavilán.
La ruta de las ermitas que lleva a la Vall de Uxó
Desde la entrada de las cuevas, se puede realizar –en tren turístico o paseando– una ruta que lleva directamente al centro urbano de la Vall de Uxó
, población de la comarca de la Plana Baja en la que están situadas.
La primera parada es el acueducto de Sant Josep, que llevaba las aguas que brotaban del río subterráneo hasta la ciudad. Después, ya en zona urbana, se pasa por la ermita de la Mare de Déu del Roser y las iglesias del Santo Ángel y de la Asunción, la Torre de Benizahat y, como fin del recorrido, la ermita de Sant Vicent. A su alrededor, se celebran ferias y mercados a lo largo de todo el año.
También será tiempo de elegir dónde probar una suculenta paella o un arrós al forn. En cada casa y restaurante se prepara de una forma diferente, pero un buen lugar para no tener dudas será el Brisamar
, en El Grao de Castellón (tel.: 964 283 664) o en La Tasca del Mar también en El Grao de Castellón (tel.: 964 284 481). Otros platos típicos son el empedrao con alubias y carne de caza, y los manjóvenes, una pasta ligera de origen árabe.