Antes de que derribaran las murallas que oprimían Barcelona, el barrio gótico era un enjambre de vías insalubres y caóticas, llenas de gente. Hoy, paseando por sus calles, se contempla una belleza y una tranquilidad que sólo rompen algunos turistas que buscan el rincón perfecto. La plaza de Sant Felip Neri es serio aspirante a este título.
La plaza de Sant Felip Neri forma parte del call, el antiguo barrio judío de Barcelona
. Sólo se puede acceder a ella por dos callejones que salen de la calle del Bisbe, donde está la entrada al claustro de la catedral.
Hay que detenerse a observar la fachada barroca de la iglesia de Sant Felip Neri, o a escuchar cómo cae el agua en la fuente que ocupa el centro de la plaza. Se hace difícil recordar que a apenas cinco minutos andando se encuentran las Ramblas.
Para sacar provecho de esta atmósfera atemporal, la mejor opción es el Hotel Neri
. Con entrada por la calle de Sant Sever, ocupa el espacio de un antiguo palacete del siglo xviii que ha sido totalmente rehabilitado y renovado. Al estar situado en una zona peatonal, solo pueden acceder los taxis, y no siempre, y los transfers, vehículos del hotel que enlazan directamente con el aeropuerto de El Prat.
Poder elegir las sábanas donde dormir
Los cabezales de las 22 habitaciones están presididos por cuadros agrupados por temas: renacentistas en la primera, florales en la segunda y perspectivas de horizontes en la tercera. Los huéspedes disponen de una curiosa y sorprendente carta de sábanas y almohadas, y la posibilidad de recibir un masaje en la habitación. Desde la terraza se tienen vistas a la catedral y a los tejados del barrio gótico, una vista privilegiada de la ciudad a la que muy poca gente tiene acceso.
El restaurante y la biblioteca son otras de las joyas del hotel. En esta última hay una cuidada selección de revistas de diseño y tendencias, guías de viajes y novelas de los mejores escritores catalanes. Todas estás lecturas tienen un único denominador: Barcelona.
El Neri cuida también los sentidos del olfato y el oído. Un aroma mezcla de mimosa y lavanda fresca, exclusivo del hotel, envuelve todas las estancias gracias a esencias, velas y jabones, al igual que la suave música, relajante y mezcla de las culturas que durante siglos han habitado el barrio.
Para conocer un poco mejor el centro de Barcelona
Desde la plaza de Sant Felip Neri se pueden comenzar varias rutas a pie para descubrir los puntos más interesantes de Barcelona. Estamos muy cerca de la plaza de Sant Jaume, con el Ayuntamiento y el Palau de la Generalitat, la Catedral o el Museo de Historia
de la ciudad. Cruzando la Vía Laietana, hay que hacer un esfuerzo y visitar el concurridísimo Museo Picasso
.
Después de curiosear por la zona comercial del Portal de l´Àngel y Portaferrissa, el recorrido puede terminar en un restaurante bonito y romántico. Els Quatre Gats
destaca por su original decoración modernista y su historia: fue uno de los puntos de reunión de los intelectuales al comienzo del siglo xx. En el Senyor Parellada
se puede probar la mejor cocina tradicional catalana, como la escudella y la carn d’olla. Por otra parte, si se es devoto de la cocina asiática o se quiere probar algo diferente, el restaurante Shunka
(tel.: 934 124 991, restaurante recomendado por Guía Repsol) es el mejor japonés de la ciudad.