Repsol

Hotel Omm, relajación y shopping en el centro de Barcelona

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Se trata de un lugar para la relajación a un paso del Paseo de Gracia, la gran arteria comercial de Barcelona. El Omm busca congraciar el culto al bienestar con la posibilidad de disfrutar del encanto de la capital catalana. La gracia de este hotel es que, por su proximidad a la calle más exclusiva de la ciudad, ofrece una terapia complementaria contra el estrés: el shopping. Quien lo prueba no se arrepiente…

El nombre de este hotel no está escogido al azar. Omm es el mantra que se recita cuando se quiere alcanzar el nirvana. Pero el colmo de la exquisitez debe ser llegar a este éxtasis espiritual en un entorno que rezuma diseño por los cuatro costados. Y, además, ubicado en el Paseo de Gracia, uno de los paseos más elegantes y vitales de Europa, en el centro de Barcelona.

La impresión que tiene el visitante al traspasar sus puertas es que se adentra en un sofisticado reportaje de decoración e interiorismo. El vestíbulo, con una chimenea alargada que separa dos ambientes, es la estrella de la zona de relajación y de encuentro. La cafetería y bar están integrados en la misma planta. El restaurante Moo, en el que el chef Felip Llufriu cuenta con el asesoramiento de los hermanos Roca, completa el espacio.

Pero basta con tomar el ascensor para cambiar de registro y entrar en el Spaciomm. Abierto a todo el público (previa reserva) es especialmente obligado para los huéspedes, que de obviarlo cometerían algo parecido a un pecado mortal. Aquí se pueden encontrar tratamientos personalizados, rituales tántricos, masajes ayurvédicos, shiatsu, tratamiento para el jet lag, aromaterapia… Si además se quiere salir bien arreglado, en la misma planta se encuentra una de las peluquerías con mejor reputación de la ciudad.

 

Paseo de Gracia, una arteria llena de vida

Saliendo del hotel, se puede iniciar una terapia de relax complementaria: ir de compras. Uno de los grandes placeres de Barcelona es transitar sin prisas por el Paseo de Gracia con dirección a Plaza Cataluña y las Ramblas. En la siguiente esquina, el peatón se encuentra con la Casa Milà, más conocida como La Pedrera, una de las obras maestras de Gaudí. Se pueden visitar el edificio y la sala de exposiciones. Eso sí, si no se va a primera hora, es imposible evitar las colas. Otro objetivo diferente es Vinçon, una tienda que está considerada la catedral del diseño.

La vertiente literaria también tiene su cupo en esta calle, tan solo hay que acercarse a la histórica librería La Central, en la calle Mallorca. Si uno es aficionado a los libros, se le pasará el tiempo volando mirando libros o descansando en su cafetería, un lugar perfecto para disfrutar de la lectura mientras se saborea un buen café.

Sin moverse de la zona del Paseo de Gracia, la oferta gastronómica es de lo más variada. Bares de tapas, comida rápida, arroces, japoneses o cocina tradicional; aquí todo tiene cabida. Desandando un tramo del camino, está el restaurante Tragaluz (recomendado por Guía Repsol). Es un local amplio, bonito y moderno donde se come muy bien –sus platos son elaborados pero no se pierden en sofisticaciones– a un precio razonable para la zona. Para los más sofisticados, es imprescindible probar las creaciones del Drolma (galardonado con 3 Soles de Repsol) del prestigioso chef catalán Fermí Puig.

Para tomar una copa que sirva de colofón a la jornada, tampoco hace falta ir muy lejos. En los bajos del Hotel Omm se encuentra OmmSession, un night club donde el ambiente está asegurado. Además, tiene una ventaja: cuando el cuerpo diga basta, solo habrá que subir a la habitación a descansar, mejor, imposible.