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Hotel Valdepalacios, en Toledo, una atención de cinco estrellas

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Una mansión del siglo XIX enclavada en medio de una dehesa de 600 hectáreas salpicada de encinas: ese es el envoltorio que ofrece el Hotel Valdepalacios, a medio camino entre Castilla y Extremadura. Un lugar en el que sus huéspedes se consideran afortunados y las buenas vibraciones recorren todo el lugar.

El Hotel Valdepalacios se encuentra en el término municipal de Torrico, en la carretera de Oropesa a Puente del Arzobispo. Cuenta con 29 espaciosas habitaciones, teniendo la más grande 80 metros cuadrados. Todas están decoradas de manera diferente, pero con un estilo lujoso y romántico sin llegar a ser ostentoso.

Las habitaciones del primer piso dan a las sierras de Gredos y Guadalupe. Las de la buhardilla, lo que era el antiguo desván de la casa, tienen por su altura unas vistas igualmente inmejorables sobre la dehesa. El resto de las habitaciones tienen vistas al lago, al jardín o al patio. Ninguna de ellas desmerece al conjunto, concebido como una experiencia integral de máximo confort.

 

Restaurante Tierra, el principal centro de atención 

Para ello, además de poder hospedarse en un régimen de completa libertad, los huéspedes pueden contratar algunos de los packs que ofrece el hotel. En ellos se oferta, para la estancia de una a dos noches, almuerzo o cenas con menú gastronómico en el restaurante Tierra, catas de vinos, paseos a caballo o en coche de caballos, picnics y tratamientos de spa.

La estancia en Villapalacios ya merecería la pena por poder sentarse a la mesa de Tierra (tel.: 925 457 534, galardonado con un Sol de Repsol). La cocina está dirigida por el chef Ismael Delgado, bajo la supervisión de Santi Santamaría, uno de los mejores cocineros de España. Probar la alta cocina de vanguardia en un entorno sencillo y agradable supone una experiencia estimulante para los paladares más exigentes.

 

Actividades para aprovechar la dehesa 

La extensión de la dehesa en la que se encuentra Valdepalacios favorece especialmente las actividades al aire libre, muchas de ellas organizadas y supervisadas por el personal del hotel: entre otras, montar en bicicleta, recibir clases de iniciación a la equitación, navegar en barca por el lago de la finca mientras se observan los patos y el entrono o, incluso, atreverse a intentar pescar tencas en sus aguas. Otra buena opción consiste, sencillamente, en pasear por la dehesa al atardecer. Los más aficionados a la naturaleza podrán disfrutar de la diversidad de la fauna de la comarca: patos, perdices, conejos, gamos, ciervos...

Quienes deseen abandonar esta atmósfera de recogimiento exclusivo durante horas tienen varios puntos de interés a su alcance. Se organizan visitas guiadas por otros puntos de interés de la zona, como el castillo de Oropesa, las ruinas árabes de Ciudad de Vascos, el monasterio de Guadalupe o el Valle del Jerte.

Otra opción para compartir unas horas divertidas con la pareja puede ser un partido de golf. Palomarejos Golf está en Talavera de la Reina, a 40 minutos del hotel. El campo de golf es de 18 hoyos.