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Oriente conquista Madrid. El tiempo se detiene en Zen Place.

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También en la ajetreada Madrid se puede encontrar un espacio donde desconectar y dejar pasar el tiempo. Incluso los propios madrileños encuentran en el Zen Place un punto de referencia para darse un respiro de fin de semana.

El Zen Place no es solo un lugar de descanso, sino que propone acercarse a una filosofía, la oriental, que ha sabido profundizar en la relación entre cuerpo y mente. Dicen que todo aquel que lo prueba sale con una visión nueva de la vida…

En Zen Place lleva a una nueva dimensión el concepto de relax, y se encuentra justo en el centro de Madrid, al lado del Retiro. Dentro de su oferta, destacan las Ceremonias y los Rituales. Las primeras son sesiones de 90 minutos que recuperan técnicas de todo el mundo pensadas para provocar nuevas sensaciones. 

Incluyen el Hot Stone Massage (nacido en California, combina piedras frías y calientes), las hierbas de Siam, las pindas (saquitos rellenos de piedrecitas) del Tíbet, el Chi Yang (con aceite especial de polvo de oro), el balneario de rosas de Bulgaria o un masaje de chocolate.

Los Rituales son masajes más cortos, de 60 minutos, pero igualmente efectivos para aislarse del mundo exterior y centrarse en uno mismo. Hay masajes con aromaterapia, descontracturantes y exóticos como el Lomi Lomi, masaje originario de las islas Hawai.

Para los menos intrépidos, Zen Place también dispone de tratamientos faciales, con aparatología o fototerapia, y tratamientos corporales como la exfoliación o el bronceado integral.

Aunque los tratamientos son manuales, Zen Place no desdeña la tecnología. La última adquisición es el aparato Narl Sonic. Mediante ultrasonidos, adelgaza zonas locales de forma evidente sin recuperar la grasa. Otra baza de este centro de estética y bienestar es que los precios son ajustados.

 

Relajarse en Madrid 

En pleno bullicio urbano, es posible encontrar en Madrid rincones donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo. En el café Gijón, por ejemplo, en el famoso Paseo de Recoletos, la atmósfera invita a disfrutar de un rato de sosiego, lejos del ruido de las calles. Otra excelente opción es perderse por el parque del Retiro, pasear, tumbarse en la hierba o remar tranquilamente por el estanque del parque.

Finalmente, el Círculo de Bellas Artes es un espacio histórico en el que se programan multitud de actividades culturales para cultivar la mente.

 

La técnica del buen comer 

Para continuar con esta sensación de bienestar, nada mejor que sentarse a la mesa de un buen restaurante, de los que Madrid no anda escaso. Muy cerca de Zen Place se encuentra el Kzen, que también reúne lo mejor de Oriente, con recetas de cocina china, japonesa, vietnamita y tailandesa. El plato más pedido son los langostinos con salsa.

Si, por otro lado, se desea catar el trabajo de los jóvenes chefs que han revalorizado la cocina madrileña, no escasean las opciones. Tres aciertos seguros son Sergi Arola Gastro (galardonado con 2 Soles de Repsol), La Terraza del Casino (galardonado con 2 Soles de Repsol), regentada por Paco Roncero y el renovado La Broche (galardonado con un Sol de Repsol), con Ángel Palacios como jefe de cocina.

Si una tarde o noche se quiere probar alguno de los mejores cócteles de la ciudad, al otro lado de la Gran Vía, está el templo del cóctel, Museo Chicote, donde ofrecen bebidas preparadas de forma soberbia y buen ambiente a cualquier hora. Para veladas más relajadas, no hay nada como un buen concierto de jazz. En Madrid, esto es sinónimo del Café Central, uno de los lugares de visita obligada en el bohemio barrio de Huertas.