Las Canteras marca como ningún otro lugar la personalidad de Las Palmas, las 24 horas del día, todos los días del año. Por eso es el sitio perfecto para planificar una visita a la capital grancanaria.
Las Canteras es una playa urbana de grandes dimensiones, en la que todo el mundo, visitantes y locales, pueden encontrar su sitio.
Debe buena parte de su encanto a la Barra de las Canteras, unos arrecifes que frenan el oleaje del Atlántico y permiten un baño tranquilo, incluso cuando, tras esta barrera, se observa un mar enrabietado. Cuando la marea baja lo suficiente, se puede acceder a la Barra sin problemas.
En Las Canteras hay zonas muy diferenciadas. Si se quiere un ambiente más relajado y familiar, hay que ir a la Playa Chica. En Peña la Vieja y La Cícer, donde la Barra disminuye, se puede ver cómo decenas de surfistas se lanzan en busca de la ola adecuada para “montarla”.
Para conseguir una foto particular, conviene ir hasta el extremo sur de la playa. La zona de Los Muellitos ofrece una buena panorámica sobre Las Canteras y el vecino Auditorio-Palacio de Congresos Alfredo Kraus
, obra de Óscar Tusquets. Al otro lado de Las Canteras, en La Puntilla, se divisa la escultura Juego del viento, obra de César Manrique.
Una playa con página web propia
La vitalidad de Las Canteras se refleja en la devoción que los habitantes de Las Palmas sienten hacia ella. Para comprobarlo, solo hay que visitar la página web www.miplayadelascanteras.com
, que el fotógrafo Tino Armas y el informático Salvador Galván pusieron en marcha hace seis años. Esta web se ha convertido en el mejor foro posible sobre la actualidad de la playa, con comentarios de la gente del barrio y de los usuarios, fotografías del mismo día colgadas en la página y cámara web en directo.
Desde Las Canteras, es muy fácil acceder a las zonas con mayor animación de Las Palmas. Al caer el sol, se recomienda mezclarse entre los lugareños y pasear por El Confital, situado al norte de la playa. El paisaje que se contempla desde ahí es extraordinario a esas horas. Otras zonas bulliciosas son el parque de Santa Catalina y el centro histórico de la capital, la Vegueta. Una sugerencia: si se quiere conocer Las Palmas
en su mejor momento, con ocasión de los carnavales, en febrero, hay que reservar el alojamiento con la antelación suficiente.
Las Palmas, una ciudad de museos
Las Palmas
cuenta con varios museos cuya visita es más que interesante. Uno de ellos es la Casa de Colón, mal llamada así porque el almirante nunca vivió en ella. Este palacete de estilo gótico-isabelino fue la casa de los gobernadores. En su interior esconde el Patio de Armas y el Patio del Pozo. Por su parte, el Museo Canario
recuerda a los antiguos pobladores de las islas.
El Museo Néstor
, en la Plaza del Pueblo Canario, está dedicado a la figura de Néstor Martín-Fernández (1887-1938). Fue uno de los grandes pintores simbolistas y su obra influyó en Salvador Dalí. El Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM)
es una decidida apuesta por integrar Canarias en el circuito del arte contemporáneo.
Comer bien en Las Palmas es tarea sencilla, como por ejemplo, en Hoya la Vieja
(tel.: 928 360 460), un restaurante pequeño y acogedor. Los jueves preparan el tradicional puchero canario, pero es mejor reservar mesa si uno no quiere quedarse en la puerta. En Ágape
(tel.: 928 371 935), se prueba un menú más elaborado, basado eso sí en la cocina de mercado. Pero no se puede salir del restaurante que sea sin antes haber probado los deliciosos enyesques o aperitivos canarios: carajacas, ropa vieja, pata asada, papas arrugadas, mojo…