Compartir

{{title}}
{{buttonText}}
1 /

Selaya

El pueblo de los cubos

El cubo es un adorno arquitectónico que remata las esquinas de los muros que rodean las casonas cántabras. Y en Selaya se encuentran algunos de sus mejores exponentes, hasta el punto de que la singularizan en su denominación de Bien de Interés Cultural. No en vano es uno de los municipios más monumentales de la Comarca de Pas-Miera y su patrimonio más importante lo constituye su conjunto urbano, con numerosas casonas nobles, como el Palacio de Donadío, la Casa de Miera y la de Linares.

Además de esos cubos, destaca un rollo heráldico, del siglo XVII, en el que las imágenes religiosas conviven con referencias nobiliarias de la zona. El paisaje de Selaya bien puede decirse que es “esa alfombra ondulada en donde todos son verdes”, como lo han definido en alguna ocasión. Desde los miradores de los altos del Mojón y de La Braguía se puede apreciar con parsimonia las virtudes de este enorme paisaje de praderas separadas por pequeños bosques. Y en la Casa de la Beata, junto a la Ermita de Valvanuz, podemos visitar un curioso Museo de las Amas de Cría, que reconoce la tradición pasiega de las nodrizas, con una valiosa colección de 300 fotos que datan desde 1880 hasta 1936.

Información de contacto

Reportajes recomendados Ver todos

Ver todos