Ibéricos sin denominación de origen - Guía Repsol

Ibéricos sin Denominación de Origen

Jamones, salchichones, chorizos y lomos ibéricos sin Denominación de Origen pero con calidades extraordinarias pueblan las estanterías de supermercados y pequeñas tiendas.

Aunque no se trate de productos amparados por consejos reguladores y reconocidos por una Denominación de Origen la calidad de las carnes con la que se elaboran responde por estos alimentos.

Embutidos y embuchados se elaboran con carne de cerdos ibéricos de excelente calidad que se han criado pastando en dehesas de diferentes zonas.

Algunos de estos productos trabajan por ser reconocidos bajo el sello de un Denominación de Origen o de una Indicación Geográfica Protegida; pero siguen amparándose en el buen hacer que los acompaña desde hace generaciones.

Cuatro familias de ibéricos: jamón, salchichón, chorizo y lomo, son la principal oferta de productos cárnicos del cerdo

Consejos de compra y consumo

Del mismo modo que en los embutidos amparados por Denominaciones de Origen, es imprescindible acudir a tiendas de confianza que garanticen la calidad del producto y que no intenten dar gato por liebre.

Una vez que la pieza de ibérico está en casa debe conservarse a resguardo de la luz y de las altas temperaturas.

Ya en la cocina, estos ibéricos pueden formar parte de diferentes recetas, o construir por sí mismo deliciosos aperitivos y meriendas.

Comentarios nutricionales

El jamón ibérico tiene un alto contenido de proteínas de alto valor biológico y de ácidos grasos monoinsaturados. Al estudiar su contenido en minerales se observa que es fuente de zinc y fósforo. Aporta cantidades notables de vitaminas, con especial importancia las vitaminas del grupo B, siendo fuente de tiamina (B1), riboflavina (B2), piridoxina (B6) y niacina.

El lomo ibérico tiene un alto contenido de proteínas de alto valor biológico, que contribuyen a aumentar y conservar la masa muscular, ácidos grasos monoinsaturados y vitaminas como la tiamina, niacina ambas contribuyen al metabolismo energético normal. También es fuente de hierro hemo, zinc, fósforo y riboflavina.

El salchichón ibérico es un alimento con un alto contenido de proteínas y ácidos grasos monoinsaturados, por ser carne de cerdo ibérico. Es fuente de hierro hemo, zinc, fósforo y selenio. En cuanto a su contenido de vitaminas, contiene tiamina, riboflavina, niacina y vitamina. Además, incluye pequeñas cantidades de vitamina E y trazas de vitamina A.

El chorizo ibérico está elaborado con carne y grasa de cerdo y por ello es un producto muy energético. Lleva también pimentón y ajo que poseen compuestos antioxidantes. Tiene un alto contenido de proteínas de alto valor biológico. La grasa es de tipo insaturada, sobre todo en forma de ácido graso oleico. Es fuente de minerales como hierro, fósforo y selenio y de vitaminas como tiamina y B12. Por su contenido elevado en grasa y sal, su consumo debe de ser moderado y ocasional.

Los comentarios nutricionales de los alimentos se refieren exclusivamente al alimento genérico, sin indicación de marca, y están basados en el Reglamento (CE) Nº 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de diciembre de 2006 relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos. Las declaraciones de salud indicadas son las relativas al Reglamento (UE) Nº 432/2012 de la Comisión de 16 de mayo de 2012 por el que se establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos distintas a la relativas a la reducción de riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños.

Las cantidades indicadas son referidas a 100 gramos de porción comestible del alimento (parte que realmente se come (peso neto), es decir, aquella que queda después de quitarle la cáscara, hueso, piel o espinas, según el caso). Para los comentarios nutricionales, se han utilizado como referencia principalmente las Tablas de Composición de Alimentos de Olga Moreiras y col. 16ª Edición. 2013.

Armonías

Una ración de jamón ibérico se acompaña muy bien de un fino de Jerez o de Montilla, manzanillas jóvenes de Sanlúcar de Barrameda, olorosos y Palo Cortado. Con este producto también armonizarán los vinos tintos ligeros y secos sin mucha crianza de, por ejemplo, Rioja, Navarra, Ribera, Penedés, Castilla-La Mancha o Extremadura.

Por su parte un aperitivo, entrante o merienda a base de lomo ibérico encontrará la armonía perfecta en finos pálidos de Huelva, finos de Jerez y manzanilla fina de Sanlúcar de Barrameda. En tintos, un caldo seco de media crianza y cuerpo dará la réplica ideal a este plato.

La mejor combinación para el salchichón ibérico pasa por vinos generosos no muy viejos, finos de Huelva, Montilla Moriles y Jerez así como manzanillas jóvenes. Los caldos olorosos secos de Jerez también se configuran como una gran alternativa, de la misma manera que los tintos de roble secos, de ágil cuerpo y moderada graduación como los que se producen en La Rioja o Navarra.

Del aderezo del chorizo ibérico, más dulce o con notas más picantes, dependerá la elección del vino, que se moverá por la amplia gama de caldos tintos. Puede optarse tanto por tintos jóvenes como de crianza. También será una opción acertada un oloroso seco.

Selección de los mejores ibéricos sin Denominación de Origen

Los expertos han analizado los distintos productos basándose en criterios científicos, gastronómicos y dietéticos para realizar esta elección.

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Rutas recomendadas