Foie, una ruta por Bizkaia - Guía Repsol

Por tierras de arte y vanguardia

Foie Grass del País Vasco

Desde el Imperio romano el foie gras es considerado una exquisitez. Conseguido a través de la sobrealimentación de patos y ocas que son criados en semi-libertad, los requisitos para que sea considerado foie son que el hígado de las aves pese al menos 300 g en los patos y 400 g en las ocas y que las aves hayan sido alimentadas mediante un proceso de cebado. Debido a la vecindad con Francia, cuna de este alimento,  España se encuentra entre los cinco mayores productores del mundo. En nuestra ruta recorreremos algunos lugares significativos de Bizkaia, en busca de los secretos de la creación de este manjar.

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  1. Gernika-Lumo
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    Gernika-Lumo

    Comenzamos nuestra ruta en esta villa, famosa históricamente por los bombardeos sufridos durante la Guerra Civil española por parte de aviones alemanes, hecho que inspiró la creación de la obra clave de Pablo Picasso, El Guernica.

    Para comenzar a deleitarnos con la cocina de la zona podemos hacer parada en el restaurante Zallo Barri. El foie semicocido al aroma de tres verduras y laurel y la vieira braseada con ceviche de pimiento rojo y piña son dos de las posibilidades que ofrece su carta.

    La cocina tradicional vasca es muy variada y en esta primera parada de nuestra ruta podemos aprovechar para probar, entre otros platos, las alubias y los pimientos de Gernika, tan típicos de la zona. Todo ello regado con un buen txacoli Denominación de Origen. Otro buen lugar donde degustar estos manjares es Boliña El Viejo, un restaurante de cocina tradicional donde las alubias de Gernika son la especialidad.

    Los lunes se celebra el Mercado en la plaza del municipio. Aquí  podemos ser testigos de la riqueza gastronómica de la villa y es un buen momento para hacernos con algún producto típico de la zona. Comprar alubias o pimientos verdes traídos directamente de la huerta puede ser el colofón a nuestra visita.

    Por otra parte, si pasamos por la localidad el último lunes de octubre, asistiremos a la feria del Último Lunes de Gernika, una de las fiestas gastronómicas más importantes del País Vasco, en la que las calles céntricas se convierten en una exposición de los mejores alimentos del lugar. Se celebran concursos a primera hora de la mañana en los que participan diversos productos, desde hortalizas y quesos hasta miel o txacoli.

    Después de la entrega de premios tenemos la posibilidad de comprar todos estos manjares en los puestos que conforman el mercado.

    Además, de junio a octubre, el primer sábado de cada mes se dedica a uno de los productos de la zona, como el Día del Pimiento de Gernika, donde los baserritarras (agricultores) acuden a la plaza para vender sus mejores productos. Además, podemos disfrutar de una degustación de pintxos. También se lleva a cabo el Día de la Alubia de Gernika, en el que tenemos la posibilidad de comprar y degustar este alimento.

    No podemos irnos de la villa sin visitar La Casa de Juntas y el Árbol de Gernika, un roble centenario donde se reunían desde el siglo XIV los representantes de los pueblos de Bizkaia. También es una buena idea disfrutar de la naturaleza y el arte dando un paseo por el parque Pueblos de Europa y el Bosque de Oma, conocido como el bosque animado, creado por Agustín Ibarrola, que pintó sobre los pinos distintas figuras de colores, un ejemplo del llamado land art.

  2. Larrabetzu
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    Larrabetzu

    Continuamos nuestra ruta por la BI-635 y tras recorrer 22 kilómetros llegamos a Larrabetzu, típica villa medieval situada en el valle de Txorierri y lugar de paso del Camino de Santiago.

    Un restaurante recomendable si queremos hacer parada para comer es Azurmendi, lugar reconocido con Soles Repsol, donde el cocinero Eneko Atxa ofrece varios menús degustación de su cocina creativa. Productos de su huerto particular regados con un txacoli de su propia bodega. Una buena opción es probar las “cenizas de foie gras”, una de las especialidades de su carta. Se trata de foie hecho a la brasa con sal volcánica y rallado posteriormente para conseguir el efecto de cenizas. Lleva un toque de humo y se sirve en una tosta de pan, una creativa forma de degustar el manjar al que seguimos los pasos.

    Si queremos deleitarnos con la cocina creativa de este restaurante en una versión más informal y económica podemos visitar el restaurante Azurmendi Prêt a Pòrter. Dos de las recomendables opciones de su carta son la copa de vichyssoise con Idiazabal y el magret de pato con migas al pastor y canelón crocante de foie.

    Si visitamos esta villa en abril también podemos asistir al Día del Txacoli, donde además de degustar este caldo Denominación de Origen de Bizkaia se pueden encontrar otros productos, como queso o pastel vasco.

  3. Bilbao
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    Bilbao

    Tras recorrer las N-637 durante 15 minutos llegamos a la última parada de nuestra ruta: Bilbao, una ciudad vanguardista con mucho que ofrecer.

    La riqueza gastronómica bilbaína nos deja multitud de posibilidades con las que deleitar nuestro paladar. El bacalao al pil pil, la purrusalda, la merluza  a la kokxera, las kokotxas o el txangurro son algunos de los platos más tradicionales.

    Para degustar estos manjares podemos hacer parada en Etxanobe, reconocido con Soles Repsol, mezcla la cocina tradicional con la creativa. La lasaña de anchoas y las mollejas y hongos con fina natilla de foie, son dos de sus especialidades.

    Otras buenas opciones son dos  restaurantes, ambos reconocidos con Soles Repsol:  Zortziko y Arbolagaña, este último ubicado en la parte superior del Museo de Bellas Artes, que ofrece, entre sus platos estrella, el foie gras y  las setas.

    La posibilidad de disfrutar de las vistas al Museo Guggenheim desde una terraza la encontramos en Doma, reconocido con Soles Repsol, este restaurante, asesorado por el cocinero Martín Berasategui, ofrece en su carta exquisitas opciones, como las almejas en salsa verde y el pichón asado con trigo silvestre, queso de Idiazábal y cerezas.

    Merece también una visita el Mercado de la Ribera, uno de los mercados cubiertos más grandes de Europa. Aquí encontraremos productos frescos  de calidad.

    Además, si queremos descubrir plenamente de la ciudad y la gastronomía vasca debemos entregarnos al tradicional “poteo” y recorrer el corazón de su Casco Viejo (conocido también como las Siete Calles) entre las ocho y las diez de la noche. Los zuritos de cerveza o los txikitos de vino contienen la cantidad perfecta para poder degustar pintxos de bar en bar.

    Recomendable probar las barras de pintxos de bares como Xukela, Gatz o Victor Montes, cuyas especialidades son la ensaladilla, el foie gras y los ahumados.

    La nota dulce para completar nuestra ruta la encontramos en las pastelerías Zuricalday y Don Manuel, en ellas podemos deleitarnos con el pastel de arroz, la carolina y el bollo de mantequilla, que son las estrellas de los postres bilbaínos.

    Además de dar un paseo por las calles más céntricas y admirar sus espectaculares edificios, no podemos irnos de Bilbao sin visitar el Museo Guggenheim, obra de Frank Gehry y todo un emblema de la ciudad.

Conoce el entorno

El sabor

El foie gras, que significa hígado graso en francés y debe ser de oca o de pato, es uno de los manjares más selectos. Puede ser de varios tipos, según el porcentaje de foie gras que contenga.

El foie armoniza a la perfección con vinos dulces de Málaga y moscateles de Alicante y Navarra. Se recomienda tomarlo sin acompañamiento y si se toma con pan este debe ser blanco y no debe untarse. Para conseguir la perfecta textura se recomienda atemperarlo unos 20 minutos antes. Además, a la hora de cortarlo, lo mejor es sumergir el cuchillo en agua caliente y secarlo, de esta forma conseguiremos un corte limpio.

Qué comprar

Aunque en nuestra visita podemos hacernos con numerosos productos tradicionales de la zona, no debemos irnos de Bizkaia sin hacernos con el producto gourmet que ocupa nuestra ruta.

En Bilbao encontramos diferentes establecimientos que merece la pena visitar. López Oleaga (C/ Astarloa, 3) y Casa Rufo son dos centenarias tiendas de ultramarinos, ideales para comprar alguna delicatessen.  Además, en La Alacena de Victor Montes también encontraremos productos gourmet, como foie, quesos y vinos.

Visita obligada

Merece también una visita el representativo edificio de La Alhóndiga, creación de Ricardo Bastida a principios del siglo XX, un antiguo almacén de vino convertido en centro de ocio desde 2010. Aquí se llevan a cabo conciertos, exposiciones, talleres y otras actividades.

Además, en su interior encontramos el restaurante Yandiola, reconocido con Soles Repsol, su comedor fue decorado por Philippe Stark y ofrece una cocina creativa basada en productos naturales. El bacalao es su especialidad.

La fiesta

La Aste Nagusia o Semana Grande de Bilbao se celebra en la ciudad durante nueve días a finales de agosto. El tradicional txupinazo da el pistoletazo de salida a unos días cargados de festejos.

En esta semana se llevan a cabo, entre otras actividades,  conciertos, competiciones deportivas y diversos certámenes gastronómicos. Platos como tortilla de patata, marmitako o bacalao suelen ser los protagonistas de los concursos culinarios.

Alojamiento

Un buen lugar para alojarnos es el Palacio de Urgoiti, un edificio de siglo XVII que dispone, entre otras instalaciones, de un campo de golf.

Dentro del hotel está situado el restaurante Harria, donde podemos disfrutar con sus platos de la cocina tradicional vasca y del alimento al que hemos seguido la pista: tarrina de foie casera al estilo Palacio de Urgoiti y solomillo de buey con foie fresco y hongos salteados, son dos posibilidades de su carta.

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