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Escuelas de cocina para niños en Madrid

Yo de mayor ¡y ahora! quiero ser chef

Más allá de la foto bonita de Instagram, la cocina es una forma de desarrollar muchas cualidades en los niños: la paciencia, la creatividad… y sobre todo una manera de acercarles a nuevos alimentos que de otra forma quizá no probarían. Nos asomamos a los talleres de tres escuelas de Madrid que nos gustan: Punto Cook, De Olla y Sartén y Cocinea.


Texto: JOHANNA SALDÓN

María de 10 años ahora cocina en casa. Desde que está en 'Punto Cook' un día a la semana se encarga ella de la cena. "A menudo nos sorprende", me comenta su padre. 'Punto Cook' no es una escuela de cocina al uso. Aquí los niños no vienen solo a aprender el punto de cocción del arroz o el tiempo necesario para que el hojaldre esté crujiente. No se trata simplemente de hacer recetas, sino de que los niños participen, prueben, experimenten, aprendan y crezcan en valores. Que se atrevan a probar alimentos y sobre todo que se sientan capaces de hacer las cosas. Ellos son los auténticos protagonistas de una experiencia que va más allá de lo culinario.

"La cocina como medio no como fin" es justamente el lema de la chef Esther Barrio, que se ha propuesto, entre otras cosas, sacar adelante talleres con invidentes o personas con síndrome de Down. Con ese espíritu y siguiendo el legado de su fallecido hermano Darío, Esther tomó una de las decisiones más valientes y vertiginosas de su vida: dejar su estudio de arquitectura y apostarlo todo a una carta: la escuela de cocina 'Punto Cook'. Con ella hablamos y nos sentamos una mañana a cocinar con los niños. ¡A ver cómo nos sorprenden!

Esther Barrio cocina con los niños en Punto Cook. Foto: Johanna Saldón.

Empecemos por el principio: la compra

La propuesta empieza ya desde la compra. Los niños del taller suben al supermercado que está en el mismo centro comercial de la escuela en grupos y hacen la compra. Se sienten autónomos y responsables. Eligen, buscan y pagan. Supervisados por monitores, es obvio, pero la tarea recae en ellos. Y les encanta. Cocinar empieza por comprar, ese momento en el que uno empieza a soñar ya en qué convertirá los alimentos. "La idea es implicarles en el proceso desde el principio", explica Esther.

El momento que más les gusta es del poner las "manos en la masa". Hoy toca papas rellenas al estilo peruano, una rica mezcla con carne picada, pero un sabor completamente nuevo por el comino. Son recetas sencillas, pero para nosotros diferentes, sanas y sobre todo que apuestan por alimentos distintos. Se trata de experimentar. Magdalenas de colores y sabores, wrap de pollo o chupa chups de filete ruso a las tres salsas.

Los pequeños hacen todo el proceso de la comida. Foto: J. S.

Los niños amasan la patata y hacen sus bolas rellenas del sofrito que han elaborado. ¡Huele de maravilla! Y sobre todo sorprende la facilidad con la que se coordinan y sacan adelante sus creaciones.

El gusto de comer lo que has preparado

"Cuando un niño cocina algo quiere comérselo, así que es el momento de presentarles alimentos nuevos. En una salsa, pesto con espinacas, por ejemplo, los niños se comen las espinacas crudas tan felices", explica la chef. De hecho a la escuela de Esther han venido ya algunos pequeños con problemas de relación con la comida. Estar en un entorno divertido con otros niños hace que vean los alimentos de otra forma.

Los niños prueban lo que han preparado. Foto: J.S.

Esther lo tiene claro: "La mejor forma de enseñarle algo a un niño es darle herramientas para que él mismo se interese y descubra. Se trata de que ellos sientan que son capaces de hacer las cosas, que salgan de aquí pensando: yo puedo".

Una de las grandes apuestas de este taller es ofrecer la clases de cocina como asignatura extraescolar. "Si los niños aprenden música y hacen deporte para fomentar habilidades, ¿por qué no apostar también por la cocina?" La responsabilidad, la limpieza, la autonomía, son valores que aprenden de forma natural mientras preparan su receta peruana. "Aquí dentro son un equipo y esa disciplina luego la aplican en otras cosas", nos cuenta Esther. El taller termina por supuesto con los niños probando sus platos. Es una de las cosas que más disfrutan, porque lo que ellos han cocinado siempre les sabe bien. Vuelven a casa ya con el estómago lleno y la receta, para probar a hacerla en familia.

Las papas rellenas hechas por los niños. Foto: J.S.

Más opciones

'De Olla Y Sartén' es otra de las escuelas de cocina con más fama de Madrid para acercar a los niños al mundo de la gastronomía. Aquí podemos elegir entre talleres de padres con niños o clases solo para los pequeños. ¡El taller familiar es un momento especial! Adultos y niños aprenden juntos recetas y se crea una complicidad y conexión única. 

Esa misma forma de entender la cocina es la de 'Cocinea', otra escuela que ofrece completos cursos para los niños. Su objetivo es que los pequeños aprendan las reglas más elementales de una nutrición sana porque, según nos cuentan, "los cocineros son los que mejor comen después". En realidad si lo piensas es evidente: los niños quieren probar "su" plato. Y la recompensa es inmediata: cocinan, prueban y comen. Descubrir nuevos alimentos nunca fue tan fácil.

Los ingredientes están preparados en Punto Cook. Foto: J.S.

 

PUNTO COOK - Calle del Camino del Cura, 10. Local B14. C.C. El Encinar. Alcobendas. Madrid. Tel. 915 45 65 49.

DE OLLA Y SARTÉN - Calle Béjar, 13. Madrid. Tel. 639 83 52 99.

COCINEA - Calle Plomo, 10. Madrid. Tel. 634 12 11 23.

Fecha de actualización: 29 de agosto de 2017

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