COMER
VIAJAR
SOÑAR
La Guía
MAPAS
TU PLAN
Maleta

¿Vas a hacer un viaje?

Organiza los detalles con nuestro planificador y no te pierdas nada.

Empezar

El Mejor Rincón 2012

Castilla La Mancha

Laguna de la Gitana

Aguas de todos los verdes imaginables llenan las lagunas de Cañada del Hoyo, en la Serranía Baja conquense. En una de ellas, la más bella, resuena la leyenda de dos jóvenes calés, cuyo amor no pudo ser.

Romeo y Julieta, una vez más

Un redondel perfecto de 132 metros de diámetro, con orillas escalonadas como un anfiteatro y aguas profundas (25 metros) e hipnotizadoras. La laguna de la Gitana de Cañada del Hoyo impresiona al viajero, por muchos sellos que tenga en su pasaporte. Y es aún más conmovedora su vista en verano, cuando el calor y la precipitación del carbonato cálcico hace que cambie de color. Para terminar de enamorar al visitante, la historia de su nombre: Currita y Jeromo eran dos jóvenes gitanos que vivían al pie del castillo del Buen Suceso, en Cañada del Hoyo, y cuyas familias se llevaban a matar…


Laguna de la Cañada del Hoyo
Una de las siete lagunas de Cañada del Hoyo.

REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)

El relato mil veces repetido de Romeo y Julieta, que en esta ocasión acabó con Jeromo marchándose obligado a otro pueblo y con Currita arrojándose desesperada a una de las siete lagunas que allí cerca había y hay. Una laguna que a la mañana siguiente cobró un extraño verdor, más blanquecino de lo habitual, más luminoso, fenómeno que se reproduciría en adelante todos los años a primeros de agosto, como en conmemoración de Currita, a la que nada cuesta imaginar dueña de dos hermosos ojos verdes. De esta forma explica la leyenda el cambio de color que como hemos dicho ya afecta a la bellísima laguna de la Gitana.

Aguas profundas, viejos pinos y raras mariposas

Torca de los Palancares
Una de las muchas torcas de los Palancares.

Las siete lagunas de Cañada del Hoyo se encuentran a tres kilómetros del pueblo, yendo por la carretera CU-V-9142. Cuatro de ellas caen dentro de una finca privada, que sólo se puede visitar los fines de semana, pero las otras tres –en realidad, las más grandes y espectaculares– son de acceso libre. En media hora, con calzado cómodo, pueden verse tranquilamente. Como explica un panel allí mismo, en realidad no son lagunas, sino torcas, hondonadas circulares originadas por los caprichos de la erosión en la roca caliza, que se han anegado al alcanzar el manto freático.

La misma carretera que lleva a las lagunas conduce, en otros 12 kilómetros, a las torcas de los Palancares, que son una treintena, todas secas. Hay que ir despacio por esta carretera, atentos a las señales que indican el paradero de dos árboles singulares: un pino laricio de cuatro siglos y seis poderosos brazos llamado el Candelabro, y otro de 500 años al que dicen el Abuelo. En verano, además, puede verse aquí a la Graellsia, la mariposa más bella y esquiva de España.

data Ver mapa Cerrar mapa

No te pierdas...

Fecha de actualización: 23 de noviembre de 2016

Comentarios

Aviso sobre uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y su experiencia de usuario de acuerdo a sus hábitos de navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Más información aquí.

Cerrar el tooltip