COMER
VIAJAR
SOÑAR
La Guía
MAPAS
TU PLAN
Maleta

¿Vas a hacer un viaje?

Organiza los detalles con nuestro planificador y no te pierdas nada.

Empezar

El Mejor Rincón 2014

País Vasco

Valle Salado

Un valle en el oeste de Araba lleno de terrazas de madera donde se deposita la sal de los manantiales de la zona. Un tesoro que grandes cocineros como Eneko Atxa o Martin Berasategui emplean en sus platos.

​¿Quién dijo que Araba no tiene mar? Lo tiene bajo tierra: un antiguo mar cuya sal aflora con el agua de los manantiales en Salinas de Añana. Desde tiempos de los romanos, esa sal se ha extraído al exponer el agua al calor del sol sobre eras o terrazas de madera que, en un número aproximado de 2.000, forman un mosaico asombroso junto al pueblo. Cocineros con Soles Repsol, como Martín Berasategui, Joan Roca, Pedro Subijana, Eneko Atxa o Andoni Luis Aduriz, utilizan esta sal en sus restaurantes y se han convertido en activos embajadores.


REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)

En verano hace un calor intenso y conviene hidratarse bien. Aunque si vamos en invierno, el clima es bastante más frío y hay que ir abrigado.

Además de la sal que se produce en las salinas y se vende en el Centro de Visitantes, hay que aprovechar el viaje para hacerse con unos kilos de la finísima alubia pinta alavesa. Es tan fina que necesita poca cocción y suele acompañarse de tocino, costilla, chorizo y guindilla, aunque como mejor se aprecia su sabor es añadiéndole sólo un poco de berza.

Pobes, a siete kilómetros de Salinas de Añana, es buen lugar para descubrirlas. Un gran plan para sorprender a nuestros amigos y alardear de nuestras dotes culinarias aprendidas durante la visita.

Vistas desde las salinas
Vistas desde las salinas

Cocineros con Soles Repsol utilizan esta sal en sus restaurantes

Tampoco queda lejos el salto del Nervión, la mayor cascada de España, que se precipita desde 270 metros de altura junto al puerto de Orduña. A los niños les encantará y disfrutarán correteando por la zona. Si vamos en pareja, sería interesante ir a comer al restaurante Bideko, en Lezama, porque aunque está algo lejos de las salinas, merece la pena. Para hacer la digestión y descansar del día, nada más reparador que una  siesta con masaje en el balneario Aisia Orduña.

data Ver mapa Cerrar mapa

Fecha de actualización: 23 de noviembre de 2016

Comentarios

Aviso sobre uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y su experiencia de usuario de acuerdo a sus hábitos de navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Más información aquí.

Cerrar el tooltip