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Foto de Manual para la feria de abril de Sevilla

Manual para la feria de abril de Sevilla

EDITORIAL

“A bailar, a bailar, a bailar…” Sevillanas, fandangos, flamenco… Si no sabes, no desesperes. Aprenderás seguro (o perderás la vergüenza) y también a tocar palmas. Porque Hispalis se llena de lunares, mantillas, volantes, caballos y arte en feria. Nos rendimos a su embrujo y su duende pero primero, presta atención y mete estos consejos en la maleta antes de cruzar la portada. REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)Hazte con un mapa. Del recinto. Lo agradecerás porque son más de 250.000 metros cuadrados, más de 1.000 casetas y unas 15 calles con nombre propio. Así, cuando tus amigos digan una zona exacta en la que quedar, no te sentirás perdido. Créenos, lo necesitarás.Un punto de encuentro. Tanto si os despistáis como si decidís separaros por grupos. Aunque parezca algo obvio, la noria de la Calle del Infierno (donde se montan las atracciones) o la Portada no son una buena elección. Aunque te digan eso de “todo el mundo queda ahí”. Precisamente por eso, buscad otro lugar para encontraros o nunca más os volveréis a ver. El calzado. También parece de sentido común que hay que ir cómodos. Pero nos lo agradecerás sobre todo cuando tu calzado se llene del albero que utilizan para el recinto (sí, sí, esa tierra de color dorado). Además recordemos que en la Feria se camina. Mucho. No es un lugar para estar quieto (aunque no bailes, que terminarás contagiándote) Di no al coche. Porque no podrás ni moverte por los alrededores ni aparcar. Aunque vivas o te alojes lejos. Hay autobuses de refuerzo que paran en el mismo Prado de San Sebastián. Y, si aun así te resistes, lo mejor es dejarlo en el aparcamiento del Charco de la Pava. De muy buen tamaño y desde donde salen lanzaderas gratuitas que conectan con el recinto.Y sí a los accesorios. Por aquello de no tener que ir con el vestido de gitana todo el día. Si no lo tenemos, podemos alquilarlo pero muchas mujeres prescinden del traje. En contraposición, utilizan algún accesorio para dar un toque de flamenco a su vestuario: flores en el pelo, grandes pendientes…Pero si te hace ilusión llevar volantes, hazlo solo durante el día, por la noche no es demasiado habitual. Las casetas. Te lo han dicho hasta la saciedad. Que esto de la feria es como el dicho de “quien no tiene padrino no se casa” no lo negamos y no, tampoco es una parte del tópico que dice que los andaluces exageran. Si no te invitan a una caseta privada, has de ir a las públicas. Claro que no es lo mismo. Pero hay vida más allá. Mucha. Muchísima. Las públicas en horario de máxima afluencia hay demasiada gente. Debes saber que hay algunas que aceptan dinero en metálico pero en otras hay que comprar primero unos vales para canjearlos en la barra. Fíjate bien antes de abrirte paso hacia la barra no vaya a ser que tengas que darte la vuelta (que si hay que darla se da, pero bailando). Lunes de pescaíto. La noche que se ilumina la portada da comienzo oficialmente la fiesta. Lo hemos visto infinidad de veces por la tele y sí, hay que estar para verlo. Esa noche además es común cenar pescaíto frito. Vale, el resto también, pero esta noche, más todavía. Así que si no te gusta, vete cenado. Pero pruébalo y te convencerás de que nadie fríe el pescado como aquí. Un secreto: nada de decir “pescadito”; es pescaíto, a la andaluza. Sevilla existe. Más allá del recinto ferial, la ciudad sigue teniendo su duende. De hecho, es uno de los mejores momentos para visitar todos sus monumentos: que si la Giralda, que si la Torre del Oro, que si la Plaza de España…Seguirá habiendo turistas pero, la gran mayoría estarán yendo de caseta en caseta. Y que tampoco viene mal alejarse un poco de la aglomeración para picotear algo en algún bar sin necesidad de hacernos hueco en la barra a codazos. Los amigos de lo ajeno. Nunca sobran estas palabras cuando vamos a estar en lugares frecuentados por mucha gente. Los carteristas no se pierden una fiesta y no hay que ponérselo fácil. Lo ideal en estos casos es ir con lo mínimo, dejar el móvil en casa si es posible, así como tarjetas de crédito. Obviamente, nada de dejar los bolsos y mochilas desatendidos mientras bailamos, aunque no sea demasiado estético ponernos a bailar sevillanas con ello colgando, sí hacer turnos para vigilar nuestras pertenencias.Diccionario “andalú”. Hablamos el mismo idioma, pero maticemos. Tanto en feria como fuera de ella, por las calles no circulan “calesas” sino coches de caballos o enganches. Y ya aprendimos que al cucurucho de pescaíto frito le dicen “cartucho”, que también sirve para el de churros que, oh! Sorpresa, aquí se llaman “calentitos”. Así que si te preguntan si quieres un cartucho de calentitos para desayunar, no rechaces la invitación.

Foto de Entrevista Emilio Gutiérrez Caba

Entrevista Emilio Gutiérrez Caba

EDITORIAL

Nació pegado a un escenario, durante una gira teatral, y desde entonces nunca se ha separado de él. Hijo de una estirpe de actores, su profesión es también su vida y gracias a ello ha conocido cada rincón de España, cargado con una maleta llena de guiones, sed de teatro y buen apetito. Hemos hablado con él sobre cómo recibe este galardón y cómo disfruta del arte de viajar trabajando.  REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)El Festival de Cine de Málaga reconoce su trayectoria en el cine, el teatro y la televisión, ¿cómo recibes el premio?Siempre es muy emocionante recibir un premio de estas características, sobre todo cuando uno lleva tantos años haciendo cine. Recibirlo de un festival tan importante como éste y para toda una carrera, es una doble satisfacción. ¿Cómo ha sido tu relación con el Festival de Cine de Málaga?Tengo una relación muy especial con este certamen porque es un festival que siempre ha tenido mucho cariño conmigo. En su primera edición, en 1998, me dieron un premio por mi papel en La primera noche de mi vida (de Miguel Albaladejo), un premio que yo no me lo esperaba para nada y fue una gran alegría.  Cuando ha acudido al este certamen malagueño, ¿te ha dado tiempo a conocer la ciudad?  ¿Cuáles son los lugares que más te gustan de Málaga?Cuando se celebra el certamen, Málaga se transforma, es otra ciudad, pero aun así, siempre es un lugar agradable para estar. Hay muchos rincones de ella que me gustan, sobre todo la zona de la plaza de toros, con una gran oferta de bares donde hacer parada. Aunque aquí, sin duda alguna, lo mejor es tomarte un espeto a la orilla del mar. Con una espetada malagueña con un buen vino blanco, lo pasas de miedo. De hecho, cualquier comida a base de pescado en un restaurante de Málaga es espectacular. A través de su profesión, de las muchas giras teatrales en las que has participado, has viajado mucho por España, ¿hay algún lugar al que siempre te guste volver? La verdad es que me pasaría la vida dando vueltas por España pero desgraciadamente no puedo, la vida te obliga a estar anclado a un sitio pero hay muchos lugares que me gustan. Yo estoy enganchado a la Costa Brava, estoy enganchado a ella y a su gastronomía. Pero también el norte me tiene cautivado, de San Sebastián a La Coruña… con sus pescados, su marisco… ¡El nuestro es un país muy completo! Y cuando estás de gira, ¿te da tiempo a hacer turismo o acabas conociendo solo los alrededores del teatro?Yo he conocido casi todas las ciudades españolas hace años y de una manera especial, cuando eran visitables, antes de que crecieran tanto, y me encantaba. Yo, por ejemplo, iba a pasear por la Alhambra de Granada todas las tardes cuando ni siquiera cobraban entrada. Ahora hay muchas ciudades que han crecido mucho, para bien en algunos aspectos y para mal en otros. Crecen en servicios, hoteles, restaurantes… pero pierden el encanto de ciudad pequeña que tanto me gustaba, como ha ocurrido con Soria, Ávila o Segovia. Ahora son ciudades mucho más vivibles pero yo echo de menos esa época en la que estaban en desarrollo pero podías visitarlas prácticamente solo, como había hecho yo en Mérida.  Estas semanas estás en Barcelona representando César y Cleopatra junto a Ángela Molina, ¿cómo sientes la Ciudad Condal? ¿has podido visitarla?Sí, por supuesto, Barcelona es una ciudad riquísima, vas paseando por la calle y encuentras pequeños comercios sorprendentes en cualquier barrio, sobre todo en la parte baja. Me encantan esas pequeñas tiendas que echo mucho de menos en Madrid porque han ido desapareciendo y aquí aún se conservan, como las tiendas de discos, de DVDs, pequeñas mercerías… pequeños lugares donde uno se para y puede pasar la mañana entera, una mañana muy aprovechable. ¿Y un rincón de la ciudad que nos recomendarías para nuestro próximo viaje a Barcelona?A mí me gustan muchos rincones, como el barrio Gótico, muy saturado de gente pero fantástico para visitar. También la parte alta, Pedralbes. Barcelona es una ciudad que se puede visitar por los cuatro costados, es un lugar donde te perderías, porque es muy viva, llena de contrastes, de la luz que el Mediterráneo le da.  Estar de gira a menudo te obliga a pasar muchas noches fuera de casa, ¿qué le pides a un hotel para que sea bueno?Realmente voy a un hotel al que le pido sobre todo confort, le pido un trato cercano, no me gustan los grandes hoteles, quiero que sean pequeños, donde pueda sentir familiaridad. Uno de mis preferidos está en Valencia, el hotel Ad Hoc Monumental, en la zona vieja de la ciudad. Es un lugar en el que me siento muy bien, llevo 12 años y voy siempre a la misma habitación abuhardillada y siempre que voy allí, me siento muy bien, como en casa. Imaginamos que tendrás costumbre en hacer y deshacer maletas, ¿qué es lo que nunca olvidas?En una maleta nunca debe faltar el paraguas y el cepillo de dientes, el resto de cosas te las pueden dar, pero eso es fundamental. Y para reponer fuerzas después de una función, ¿alta cocina o tapeo?La verdad es que no tengo ninguna preferencia, si tengo que comer alta cocina, a por ello y si no, me doy a las tapas. A mí me divierte mucho comer así que cuando tengo hambre, voy a lo que me apetece. En mis viajes, echo mucho de menos por ejemplo la tortilla de patatas que hacían en la estación de Valladolid o el cocido estupendo que servían en la antigua estación de Córdoba… Esas son las cosas de las que uno siempre se acuerda. Y de Valladolid, tu ciudad natal, ¿qué lugar nos recomendarías para saciar el apetito?Valladolid tiene sitios fantásticos, pero a mí me gusta mucho La Criolla, con platos muy interesantes, un sitio muy generoso en raciones y con sabor espectacular donde uno siempre come bien.  Con tanto viaje, ¿hay algún destino que tengas todavía pendiente?La isla del Hierro, es el único lugar pendiente que tengo en el mapa de España, todo lo demás lo conozco.Y además de visitar El Hierro, ¿qué nuevos proyectos tienes previstos emprender próximamente?En Cuenca he estrenado recientemente, como autor y director, la obra de teatro “Escrito en las estrellas”, recreada en la novela El amante literal de Cervantes. Ahora, además, empiezo un proyecto de Cervantes y Lope en Barcelona para las próximas semanas. Por ahora, ya es bastante.

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Pequeñas salas de teatro

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El teatro no es aburrido, ni denso ni clásico. Son tantas las disciplinas y tipos de obras que podemos ver que, quien afirma que no le gusta, es porque no le ha dado una oportunidad a las  salas alternativas. Estas son solamente una pequeña muestra de las muchas que encontraremos en las ciudades.  REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)MadridLa capital tiene tantos teatros que podríamos pasarnos el año entero saltando de uno en otro. Pero mientras las grandes salas copan el centro de la ciudad, los barrios ofrecen un amplio abanico de salas más pequeñas, con carácter y con variadísima programación. Y, sobre todo, a un precio más que asequible. Como en el resto de salas más pequeñas, La Cuarta Pared es una de las que aprovechan sus espacios para diversas actividades relacionadas con las artes escénicas, además de exposiciones etc. Una sala con una trayectoria de 25 años en la que apuestan por “reflejar los problemas de la sociedad contemporánea”.  BarcelonaUn espacio original, contemporáneo y ecléctico. Así es Tinta Roja. Nada más entrar nos sorprenderá su decoración, diferente en cada sala y que nos hará dudar si estamos en un café teatro, una milonga argentina o una sala de varieté. Por lo que todo el local se convierte en parte del espectáculo. Igual de variada es su programación, en la que encontramos desde exposiciones de arte, fiestas, teatro o incluso clases de tango. Toda expresión artística tiene cabida en Tinta Roja: circo, jazz, flamenco, poesía etc en el espacio que antes ocupaba una antigua vaquería en la que se vendía leche a todo el barrio. BilbaoEl botxo presume de tener un completo circuito teatral que se potencia durante su Semana Grande con una programación muy valorada por todos los amantes del teatro. Pero la capital vizcaína abre el telón durante todo el año tanto en teatros con historia como el Arriaga como en otras salas alternativas y centros como Zawp. Con el fin de la era industrial de la ribera de Deusto y Zorrozaurre, esta zona de Bilbao dejó como legado importantes edificios como en el que se encuentra Zawp y que han sido aprovechados como impulsores de proyectos relacionados con el arte en todos sus ámbitos. Mercados, música, espacios de coworking, talleres de todo tipo etc. para impulsar de nuevo este barrio bilbaíno a través de numerosas actividades.  MálagaLa Caverna es más que un teatro. Es un lugar de creación, exhibición, aprendizaje y grabación. Y está gestionado por una asociación cultural. En ella, varias compañías “residentes” dan rienda suelta a diversas disciplinas artísticas. Además, cuenta con un estudio de grabación y se imparten diversos cursos y talleres relacionados con el arte. No es de extrañar que en “la ciudad de los museos” haya hueco para espacios como éste dirigido, además, a todo tipo de público. Un espacio donde incluso las paredes se aprovechan para exponer obras de artistas plásticos (fotografía, pintura…). SevillaEn la ciudad con más duende de la península, la sala Imperdible no es nueva. Abrió sus puertas por primera vez en 1990 y, tras bajar el telón 17 años después, vuelve a brillar en el teatro Duque. En su primera ubicación ya recibió varios reconocimientos y en esta nueva y renovada etapa continúan ofreciendo teatro, espectáculos de flamenco y conciertos. Toda una institución ya que La Imperdible fue la primera sala de teatro independiente que abrió en Andalucía y una de las primeras en España. Así, los sevillanos, pueden continuar de variada programación adaptada a todas las edades.SalamancaFuncionando de un modo similar a un crowdfounding, el espacio Al Margen de la ciudad del Tormes está gestionado por una asociación cultural sin ánimo de lucro. Su objetivo en claro: acercar la cultura, el teatro y demás muestras escénicas a todos. De esta forma, la recaudación de cada espectáculo se destina al pago de artistas y al mantenimiento de la sala. Al igual que en el resto de salas alternativas, en Al Margen podemos disfrutar de música, exposiciones e incluso, cada tercer sábado del mes la sala se transforma en una milonga para ensayar, perfeccionar o iniciarnos en el mundo del tango.

Foto de San Juan Xar

San Juan Xar

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Una cueva sagrada en un bosque singular, el de Igantzi, evoca el culto ancestral a las divinidades del agua. Un santuario (espiritual) dentro de otro santuario (natural). Eso es San Juan Xar, una reserva que atesora el único bosque de carpes (Carpinus betulus), también conocidos como abedulillos, de la península. Y, en el corazón de esta selva primigenia, una gruta-ermita con una fuente de tres chorros que se convierte en cuatro los años lluviosos y cuyas aguas, se dice, tienen milagrosos poderes curativos contra afecciones de la piel. Es tradición que se beba primero de cada uno de los caños y que luego se frote con un paño mojado las partes doloridas. Luego, se abandona el pañuelo en los alrededores de la fuente. REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)Evidentemente, antes de que llegara aquí la imagen de San Juan Bautista que habita la cueva, los rezos y las ofrendas eran para las lamiaslamiak, las ninfas que, según  la mitología, habitaban esta zona en los albores del tiempo.  Otra cueva que hay que ver en esta esquina noroccidental de Navarra, sobre todo si vamos con niños, es la de Zugarramurdi, famosa por sus akelarres, que acabaron por obra y gracia de la Inquisición en 1610. Y otra reserva natural, el Señorío de Bértiz: 2.052 hectá­reas de hayas y robles, con soberbias vistas sobre el valle de Baztán, ideales para compartir en familia o con amigos.En ella y en todo el valle se cría la mejor ternera de Navarra, que estofada, como la hacen aquí, es un auténtico manjar. De hecho, es con lo que se prepara el típico busti (mojar, en vasco), un trozo de pan que se empapa en el puchero y se sirve como aperitivo. Si queremos comer de lujo y en pareja, podemos acercarnos a Pamplona  y disfrutar del excelente restaurante Rodero, con tres Soles Repsol. Las temperaturas por esta zona son relativamente suaves, pero al estar en la zona con mayor número de precipitaciones de Navarra, conviene tener a mano un chubasquero.  Plan de viaje para conocer San Juan Xar La de San Juan Xar no es la única cueva que nos dejará boquiabiertos en Navarra, también lo hará la de Zugarramurdi, protagonista de la película dirigida por Álex de la Iglesia. Plan de viaje

Foto de Braña de la Pornacal

Braña de la Pornacal

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Primitivo y bello. Un asentamiento de vaqueros trashumantes, en el marco majestuoso del Parque Natural de Somiedo. La braña de La Pornacal es la mayor y mejor conservada de las que se encuentran en Somiedo, tierra de osos y de vaqueiros de alzada. En una hora, caminando por una pista señalizada desde Villar de Vildas, se llega a este núcleo de 32 teitos (chozos de piedra con tejado vegetal). Están organizados en cuatro barrios distintos y eran usados por los pastores en verano, que llegaban hasta aquí buscando con sus vacas los frescos pastos montanos. REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)Cada una de estas chozas sigue aún conservando la división original: una parte, el llar, para el pastor y la otra, para el ganado. Rodeado de prados, hayedos y cumbres, el poblado elemental, como de celtas, es una foto antiquísima, pero aún vivamente coloreada, de los días en que la trashumancia se hacía a pie y no en camiones. En el Centro de Interpretación del Parque Natural de Somiedo, en Pola de Somiedo, informan con detalle sobre ésta y otras rutas a pie, así como de los mejores lugares para disfrutar, en familia o con los amigos, de una fabada, un pote o cualquier otro de los muchos tesoros de la cocina asturiana.Tampoco es mala idea acercarse a Oviedo, que está a sólo 70 kilómetros, para probar la cocina moderna de Casa Fermín, cumbre gastronómica de la capital perfecta para descubrir en pareja. Si vamos con niños, seguro que no pueden resistirse a probar los carbayones, los dulces típicos de la centenaria casa Camilo de Blas. A los más pequeños les encantará visitar el cercano Parque de la Prehistoria de Teverga, donde se da a conocer el arte del Paleolítico Superior en Europa. Plan de viaje para conocer la Braña de la Pornacal Este poblado de cabañas está situado en un entorno natural sin igual, el Parque Natural de Somiedo. Recorrer este paraje hasta llegar a Oviedo y degustar allí algún plato tradicional asturiano. Plan de viaje

Foto de Palacio de Goyeneche

Palacio de Goyeneche

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El majestuoso palacio barroco de Juan de Goyeneche simboliza el sueño de un hombre que se inventó una ciudad entera: Nuevo Baztán. El magnate navarro Juan de Goyeneche, emprendedor y optimista donde los haya habido levantó, en 1705, el palacio de Goyeneche, y lo rodeó de fábricas de paños, de sombreros, de pieles, de vidrios, de jabones, de papel, de aguardientes, de confites… Todo, sobre planos de Churriguera y en el sureste de Madrid, donde no había nada: sólo campo. Luego, el tiempo se llevó las fábricas, pero respetó el palacio, la iglesia y las calles cuadriculadas de esta ciudad barroca. Aún hoy conserva la declaración de Monumento Histórico Artístico, junto a la iglesia anexa de San Francisco Javier, y en 2000 fue declarado Bien de Interés Cultural. REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)En marzo de 2014, terminaron las obras de rehabilitación y se abrieron al público el patio y el vestíbulo, así como una sala de exposiciones y un centro de interpretación donde se explica los detalles y razones que llevaron al navarro a levantar aquí estas construcciones. Una ruta por las vecindades de Nuevo Baztán nos llevará a Campo Real, pueblo famoso por sus aceitunas. Si vamos con niños, un buen plan es llevarlos a ver el Museo de Alfarería, para que descubran uno de esos oficios que aún se resiste a desaparecer. Más adelante, llegamos a Alcalá de Henares, hija de la Complutum romana, madre de Cervantes y Ciudad Patrimonio de la Humanidad.Con amigos o en familia es prácticamente una obligación visitar la Universidad, fundada por Cisneros en 1499. Y, si vamos en pareja, no hay mejor plan que hospedarse en el Parador, un antiguo colegio-convento del siglo XVII rehabilitado magistralmente por Aranguren & Gallegos, y cenar en el notable restaurante de este hotel,Santo Tomás. Si visitamos la zona en invierno, las prendas de abrigo son obligatorias, pero en verano nos recibirá un sol de justicia. Plan de viaje para conocer Palacio de Goyeneche Para un completo plan de palacios y edificios de arquitectura impresionante, nada mejor que acercarnos a la vecina Alcalá de Henares donde podemos visitar la Universidad. Plan de viaje

Foto de Cascada de Orbaneja del Castillo

Cascada de Orbaneja del Castillo

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Este torrente burgalés nace, corre, salta y muere en unos pocos segundos al precipitarse al Ebro en una caída de 25 metros. No hay un nacimiento más fotogénico que el del torrente que surge de la cueva del Agua, justo encima de las casas de Orbaneja del Castillo. Una corriente que, nada más ver la luz, atraviesa el pueblo a toda velocidad y se precipita al Ebro en una cascada de 25 metros, brincando y deshaciéndose en mil hebras sobre la musgosa roca tobácea. Todo esto ocurre, para más maravilla, en un recodo del cañón del Ebro, el gigantesco y serpenteante foso de 200 metros de profundidad que ha excavado el gran río ibérico en los páramos calizos del norte burgalés. Antes o después de adentrarse en las tierras que surca el viejo Íber, nos conviene recalar en la capital burgalesa para ver la catedral, una de las cumbres del arte gótico, que se puede disfrutar en familia o en pareja, y el Museo de la Evolución Humana, donde los niños se quedan boquiabiertos ante su exposición de los cráneos y hachas paleolíticas procedentes de la cercana sierra de Atapuerca. No tantos como los restos prehistóricos del museo, pero también tiene ya sus años, más de cien, el restaurante Casa Ojeda. Aquí se asa uno de los mejores lechazos de Castilla. El lugar se presta para interminables veladas en amigos disfrutando de una gastronomía que nunca pasa de moda. Plan de viaje para conocer la Cascada de Orbaneja del Castillo Tras visitar la impresionante cascada, nada mejor que un buen almuerzo o cena y conocer la majestuosa catedral de Burgos. Plan de viaje

Foto de Parque Natural de Calblanque

Parque Natural de Calblanque

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Un pedazo de costa salvaje entre La Manga y Cartagena, hábitat de especies en peligro y bañistas solitarios. Playas vírgenes, árboles como la sabina mora y fondos marinos de una riqueza que sorprende. Así fue alguna vez todo el Mediterráneo. Sólo cuatro kilómetros al sur de las urbanizaciones de La Manga, existe un litoral intacto de afiladas puntas de pizarra, bosques de pinos carrascos y sabinas moras, dunas y grandes playas. Por no haber, no hay ni casas a la vista y las calas recogidas ofrecen la intimidad perfecta para desconectar. Es como si, al doblar el cabo de Palos, se viajara por un túnel del tiempo a la ribera que vio Asdrúbal el Bello, fundador de Cartagena. REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)Otra joya del Parque Natural de Calblanque son sus salinas, donde habita el fartet, un pececillo carnívoro en peligro de extinción y tan difícil de hallar como la soledad en la costa mediterránea. Excepto aquí, claro.Al lado mismo de Calblanque está cabo de Palos, puerto y reserva marina (junto con las Islas Hormigas, que son su prolongación) ideal para organizar una jornada de buceo con amigos entre los muchos barcos que se han ido a pique en estos peligrosos bajos: el mítico transatlántico Sirio, el Carbonero, el Naranjito… Y sin preocuparnos demasiado por el tiempo que va a hacer pues raro es el día que en esta zona no brilla el sol. También es el sitio indicado para degustar el típico caldero (arroz, pescado y productos de la huerta cocinados en un recipiente de hierro fundido, de ahí su nombre), un manjar de pescadores que podemos degustar en familia o en pareja en los restaurantes La Tana y Miramar. Otro buen plan es acercarse hasta Cartagena. Entre visitas a museos como el Nacional de Arqueología Submarina ARQVA o al Teatro Romano, que gustará tanto a mayores como a niños, siempre podemos degustar unos michirones, el guiso típico de la zona a base de habas secas, hueso de jamón y chorizo. Plan de viaje para conocer el Parque Natural de Calblanque Viajar hasta el Parque Natural de Calblanque nos permite conocer algunos de los lugares con más encanto de la costa murciana, como el espectacular Cabo de Palos o la Batería de Castillitos. Plan de viaje

Foto de Peña de Arias Montano

Peña de Arias Montano

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Un balcón con vistas a la sierra de Aracena, al sur de Huelva, pero también un lugar de culto y meditación. El humanista Benito Arias Montano se retiró para estudiar y trabajar a esta peña de roca caliza con vistas sobre el pueblo de Alájar, la sierra de Aracena e incluso el mar, que está a 80 kilómetros. Eso fue a mediados del XVI. Hoy, además del paisaje, podemos disfrutar de la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles. Rodeada de grandes pinos piñoneros que cuelgan sobre el abismo, es uno de los lugares de peregrinación más importantes de la comunidad; una portada almohadillada que llaman el arco de los novios porque, dicen, novios que pasan, novios que se casan. Más allá, una espadaña o campanario que se asoma al horizonte, custodiada por dos garitas. REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)Si vamos con niños y seguimos de visita por la sierra, no debemos perdernos la Gruta de las Maravillas, en Aracena. Una cueva, la primera que se abrió al público en Europa, con doce salones y seis lagos que los dejará con la boca abierta Para descansar confortablemente en pareja, La Fronda, también en Alájar, un pequeño hotelito en una finca de alcornoques y castaños. Y para comer, en familia, en pareja o con amigos, nos quedamos con los embutidos, chacinas y, por supuesto, jamón de la zona. En estos pueblos (Aracena, Jabugo, Cortegana…) se crían los cerdos ibéricos de la Denominación de Origen Protegida Jamón de Huelva, y es donde mejor saben. Por estas tierras, el clima es templado todo el año pero incluso en verano conviene llevar un chubasquero, por si nos sorprende la lluvia, nada infrecuentes por aquí. Plan de viaje para conocer la Peña de Arias Montano En apenas media hora, desde este impresionante lugar, llegamos a una de las ciudades más hermosas de España, Sevilla. Aunque toda la comarca cuenta con pueblos excepcionales. Plan de viaje

Foto de Laguna del Garxal

Laguna del Garxal

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Tierra y mar, aguas dulces y saladas se entreveran en este paisaje recién creado en el delta del Ebro, en Tarragona. Estar frente a la laguna del Garxal es contemplar la creación del mundo. Los sedimentos que arrastra el poderoso Ebro ganan terreno incesantemente al mar, formando barras, islas y lagunas como ésta, que recibe la constante visita de gaviotas, gaviotines y otras mil aves. Impresiona pensar que el autor de todo esto, el Ebro, que actualmente desemboca aquí, lo hacía en tiempos de los romanos en Amposta, hoy a 25 kilómetros del mar. Hay un itinerario para ciclistas y caminantes, salpicado de observatorios, que permite bordear el enclave. Dentro está prohibido pasar. La naturaleza es la que manda. REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)Para llegar a este rincón, que está en la punta de la flecha que dibuja el delta del Ebro, hay que atravesar kilómetros y kilómetros de arrozales rectangulares que se tiñen de verde cuando surgen los tallos en verano y parecen espejos el resto del año, cuando sólo hay agua. Un paisaje agrícola que alegra la vista y también el estómago, porque aquí se produce el arroz de la Denominación de Origen Protegida Delta de l’Ebre, de calidad extra, que es la base y el éxito de las paellas y otros platos que se elaboran en restaurantes como Can Casanova, en Deltebre, o Miami Can Pons, en Sant Carles de la Ràpita, perfectos ambos para disfrutar entre amigos. Aunque si se visita entre septiembre y noviembre o de abril a junio conviene llevar un paraguas, ya que suelen ser épocas de fuertes lluvias. El resto del año, es absolutamente seco. En la laguna de l’Encanyissada, de casi 1.200 hectáreas, los niños pueden disfrutar  observado de cerca aves como el ánade real, la garza imperial, la focha, el somormujo, el cormorán, el flamenco o el martinete, aunque si se va en pareja, nada mejor que disfrutar de la tranquilidad en la cercana playa dels Eucaliptus. Plan de viaje para conocer la Laguna del Garxal Un verdadero oasis de tranquilidad, el delta del Ebro en todo su esplendor. Y una suculenta gastronomía para reponer fuerzas tras todas las visitas que podemos hacer por la zona. Plan de viaje

Foto de Salto de la novia

Salto de la novia

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Fuentes, cascadas y aguas cristalinas que invitan al baño. No es un río tropical, es el Alto Palancia, en Castellón. Larga, blanca y radiante, como la cola de un traje de boda, la cascada del Brazal se descuelga desde una cornisa a más de 30 metros de altura y se precipita en la orilla rocosa del río Palancia formando uno de los parajes acuáticos más hipnotizadores de España. Lo de llamarle al lugar el Salto de la Novia, sin embargo, no es por la cascada, sino porque antiguamente se decía que las novias debían saltar el río en este lugar si querían asegurarse un matrimonio feliz y fecundo. La leyenda habla de una que, al ir a saltar, resbaló y se llevó al fondo del río al novio que la quiso ayudar. No hubo boda, claro. Desde la cascada se divisa el monte Rascaña, que acoge en su interior la misteriosa cueva del Reloj. Ésta debe su nombre a la piedra puntiaguda que vigila su entrada y cuya sombra señalaba la hora a los agricultores. REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)El Salto de la Novia está al lado de Navajas, un pueblo rebosante de fuentes (muchas de ellas, mineromedicinales) y con un olmo de Libro Guinness, plantado en 1636. Más antigua aún es la Torre de Altomira. Árabe, cilíndrica y construida en el siglo XI, está rematada con almenas en forma de corona. A cinco kilómetros de Navajas queda la histórica ciudad de Segorbe, donde, da igual si vamos en familia o con amigos, un imprescindible es visitar la catedral y las obras maestras de la pintura gótica valenciana que atesora el Museo Diocesano.  Para comer, en la misma Segorbe, un restaurante perfecto para descubrir en pareja y que nunca defrauda, María de Luna, en el claustro del antiguo hospital de la Misericordia. La misma localidad cuenta con una atracción ideal para disfrutarla con niños: el parque acuático ambientado en época medieval Segóbriga Park. Abre sólo en verano, época de moderado calor, ya que el clima de la zona es muy benigno, como temperaturas suaves todo el año y pocas lluvias que se concentran sobre todo en los meses de verano. Plan de viaje para conocer el Salto de la Novia Situado entre un inmenso parque natural y muy cerca del mar, no es de extrañar que surja una cascada entre el verdor de la zona. Montaña y agua se funden en esta localidad castellonense. Plan de viaje

Foto de Casa de la Julianeta

Casa de la Julianeta

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Antiquísima, irregular, escorada, encantadora… Una casa de cuento en un pueblo de postal: Albarracín. La casa de la Julianeta, tan inclinada que parece a punto de derrumbarse, es la Torre de Pisa de Albarracín, el monumento más emblemático de uno de los pueblos más bellos de Teruel y de toda España. Data del siglo XIV y se levanta en el ángulo agudo que forman dos calles en cuesta (la del Portal de Molina y la de Santiago), lo que acentúa la sensación de desequilibrio. REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)Senderos, cascadas, pinturas rupestres… Es imposible aburrirse en Albarracín, y menos si se va con niños, porque hay que llevarlos a ver dinosaurios al centro Mar Nummus, perteneciente al Territorio Dinópolis. Para reponer fuerzas, al lado de la casa de la Julianeta está Tiempo de Ensueño, un restaurante de cocina creativa en cuya carta no suelen faltar el ternasco de Aragón, el jamón de Teruel, la trufa negra y otras delicias de esta región perfectas para compartir con amigos o en familia. También muy cerca, encontramos dos alojamientos con mucho encanto ideales para descubrir en pareja: la Posada del Adarve y Casa de Santiago. Albarracín es un lío maravilloso de arcos, pasadizos, costanillas y casas del color rojizo de la tierra, como la de la Julianeta, que guardan una precaria verticalidad. Plan de viaje para conocer la Casa de la Julianeta Esta casa que desafía a la gravedad es solo uno de los muchos tesoros que guarda esta pequeña villa medieval a 37 kilómetros de Teruel. Plan de viaje

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