COMER
VIAJAR
SOÑAR
La Guía
MAPAS
TU PLAN
Maleta

¿Vas a hacer un viaje?

Organiza los detalles con nuestro planificador y no te pierdas nada.

Empezar

Ciudad Real

La reina de las tapas y viejos volcanes

Por este rincón de La Mancha no consta que pasaran Don Quijote y Sancho Panza, cuyas andanzas literarias son uno de los más potentes imanes de turistas que existen. Pero para compensar, a Ciudad Real la arropan hermosos viñedos, ruinas milenarias y maares (viejos volcanes). Además, la capital manchega tiene tanta historia como la que más y dos yacimientos arqueológicos a pocos kilómetros que atestiguan su pasado milenario. Y buen vino. Y tapas contundentes. Y gratis, como tienen que ser.


Primera mañana

Encuentro con los artistas

REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)

09.00 Vía verde al volcán

Detalle Alfonso X EL Sabio y Ayuntamiento
Detalle Alfonso X EL Sabio y Ayuntamiento. / Imagen cedida por: Turismo de Ciudad Real

Es una placer salir a correr o pedalear en una ciudad tan llana como Ciudad Real y en la que el sol brilla 2.657 horas al año, las mismas que en Valencia. Aquí no hay mar, pero hay maares, huellas de erupciones que estremecieron la comarca en tiempos geológicos recientes. A uno de ellos se acercan los deportistas de buena mañana, atravesando el parque de Gasset, bordeando el pabellón deportivo Quijote Arena y tomando la vía verde de Poblete. La vía, de 4,3 kilómetros de longitud y dos calzadas (para peatones y para ciclistas), sigue el trazado del antiguo ferrocarril de Ciudad Real a Badajoz hasta el maar de la Hoya del Mortero. Este cráter está cultivado y puede pasar inadvertido para el ojo inexperto, pero hay otros con una laguna dentro, como el de la Posadilla, cerca de la pedanía de Valverde, que son aún más impresionantes y evidentes.

11.00 Un Ayuntamiento diferente

Comenzamos a tomarle el pulso a la ciudad en la Plaza Mayor. A un lado vemos el Ayuntamiento, un edificio del gran arquitecto Fernando Higueras (1930-2008), de inspiración neogótica, que recuerda las casas consistoriales de los Países Bajos y que aquí, en La Mancha, sorprende un poco. Al lado está la Oficina de Turismo, desde donde los sábados, a las 11.30, se hace una visita guiada a los principales monumentos de la ciudad. Si no disponemos de dos días completos para verlos por nuestra cuenta, es una buena opción. También tenemos en la plaza la estatua de Alfonso X el Sabio, fundador de la ciudad y, detrás de ella, una pequeña casa con un solo arco y un curioso reloj en el primer piso: es la casa del Arco, a la que volveremos más tarde. En este edificio estuvo el primer Ayuntamiento de la ciudad.

12.00 Ronda de museos

La Plaza Mayor es la más céntrica y ruidosa de la ciudad, pero la más bonita es la de los jardines del Prado, que está a cien metros escasos. Es una gran plaza cuadrada con quiosco y árboles de sombra generosa, rodeada por la catedral del siglo XVI y el antiguo Gran Casino, un edificio de 1887, con mobiliario y elementos decorativos Art Nouveau, donde habitualmente se celebran exposiciones, conciertos y presentaciones. También podemos ver la casa más vieja de la ciudad, del siglo XV, que fue propiedad de Hernán Pérez del Pulgar, el capitán de los Reyes Católicos, y que ahora alberga el Museo Manuel López-Villaseñor. En él está expuesta la mayor parte de la obra de este pintor ciudadrealeño (1924-1996), famoso por sus inquietantes cuadros sobre el metro y los hospitales, como la cruda sala de autopsias del lienzo titulado ¿Y qué?


Si nos gustan los museos, estamos de suerte, porque caminando cuatro pasos podemos ver otros tres: el Provincial, con secciones de Arqueología, Ciencia Naturales y Bellas artes; el Diocesano, situado en el palacio Episcopal, con una importante colección de arte sacro; y el antiguo Convento de la Merced, que ahora es un museo de arte contemporáneo con piezas de famosos artistas de la provincia, como Antonio López, Ángel Andrade y Carlos Vázquez, y también obras de creadores de la talla de Dalí, Chillida, Tàpies, Saura, Canogar y Barceló. Es un museo pequeño, pero intenso.

Primera tarde

En busca de los orígenes

14.00 Tapas a toque de carillón

En 2005, para celebrar el IV centenario de la publicación del Quijote, se instaló un reloj de carillón en la vieja casa del Arco (que ya vimos esta mañana en la Plaza Mayor), que anuncia las horas con tres minutos de alegres campanadas, mientras se mueven en el balcón las figuras de Don Quijote, Sancho Panza y Cervantes. Es un artilugio que fascina a los niños y asombra a los turistas. Funciona a las 12.00, 13.00, 14.00, 18.00 y 20.00, y además, en verano, a las 21.00 y 22.00. La mejor hora para verlo es ésta, porque es también la del tapeo y a la Plaza Mayor hay que ir sí o sí. Aquí se sirve la tapa gratuita más famosa de la ciudad: los huevos duros rebozados con bechamel del bar Acuario. Con dos de estos, casi se come. Hay días en que se han llegado a servir más de mil. El mismo comentario (o parecido) sirve para El Portalón de la Casona, también en la Plaza Mayor: por un par de euros, caña y sartén de migas.

Un reloj de carillón en la Casa del Arco anuncia la hora, mientras se menean en el balcón don Quijote, Sancho y Cervantes


En la vecina plaza de Cervantes, hay una sucursal del Acuario, El Balcón del Acuario, donde la tapa estrella es la misma, y está también El Callejón, una taberna que recrea una antigua calle de la ciudad, lo cual es de agradecer, porque no quedan muchas. Más abajo, en la plaza del Pilar, se encuentran otros dos clásicos: Los Faroles (ricos calamares) y Taberna España (bravas y chacinas). Si salimos de esta plaza por Hernán Pérez del Pulgar, descubriremos Bodegas Galiana, La Vinoteca y Casa Lucio, sitios todos muy recomendables para tomar un vino; mientras que si lo hacemos por la avenida del Rey Santo, podremos catar los pinchos creativos de Miami Gastro.

16.00 Alarcos: el origen de la ciudad

Ciudad Real fue fundada por Alfonso X en 1255, pero no surgió de la nada: hubo antes otra población importante en la zona. A ocho kilómetros, se encuentran las impresionantes ruinas de Alarcos, oppidum ibérico, ciudad medieval y campo de la famosa batalla (1195) en que los almohades pelearon contra los cristianos. De las vidas que allí se perdieron dan idea las 37 puntas de flecha que los arqueólogos sacaron de entre los huesos de un burro. No es de extrañar que el Sabio decidiera plantar la nueva ciudad (Villa Real la llamó) en mejor y más alegre lugar.

Hay que advertir que se han producido últimamente cambios en la gestión del parque arqueológico, lo que ha ocasionado su cierre temporal, de modo que conviene llamar antes a la Oficina de Turismo de Ciudad Real para ver en qué situación se halla. Lo que sí puede visitarse, en todo caso, es la ermita de Villa Real, de estilo gótico y planta basilical, con magnífico rosetón de tracería.

19.00 Compras con buen gusto

En Ciudad Real no proliferan los centros comerciales. Ni falta que hace. Por la tarde pasearemos por cuatro o cinco calles del centro, donde se concentran las tiendas: General Aguilera, Carlos Vázquez, Paloma, Ramón y Cajal, Ciruela… Un acierto seguro, si queremos hacer una buena compra, son los vinos de las Denominaciones de Origen La Mancha y Valdepeñas. Los podemos encontrar en Vinàlia y en Arte y Sabor. Para comprar dulces típicos, la pastelería La Deliciosa tiene dos tiendas en la Plaza Mayor. También está Enrypas.

21.00 Cena en un asador

En el restaurante Roberto, encontraremos comida elaborada con excelente materia prima y con un toque moderno. Podemos aprovechar para ver la puerta de Toledo, uno de los símbolos de la ciudad, que está al inicio de la calle. Si queremos platos manchegos de toda la vida, sin florituras (gachas, atascaburras, tiznao…), mejor ir al Mesón El Ventero. Otra buena alternativa es el Asador San Huberto

22.30 Barras y hoteles

De noche, la animación se traslada a la zona del torreón del Alcázar, a 400 metros de la Plaza Mayor. De camino, en Hernán Pérez del Pulgar, se encuentra la sala Zahora Magestic: conciertos, monólogos, magia, cabaret… Las primeras copas se toman en El Perro, un pub de música rock bastante original; Disco Bar La Rue, que está siempre lleno pero merece la pena, y Cicelly, donde tomaremos las más baratas. Más tarde, podemos elegir entre Sion Abbey Pub o Bianco. Para los más atravidos, queda El Condensador de Fluzo, un viaje en el tiempo usando como vehículo la música de los 80. Y para los que tienen sueño, el Hotel Alfonso X, el más céntrico de los hoteles de cuatro estrellas de la ciudad. Los otros son: NH Ciudad Real, Santa Cecilia, Guadiana y Doña Carlota.

Segunda mañana

Un paseo religioso

10.00 Ruta de las iglesias

Si el segundo día de nuestra estancia en Ciudad Real es domingo, nos vendrá de perlas para visitar las iglesias, porque las encontraremos todas abiertas. La de San Pedro está a un minuto de la Plaza Mayor. Es de estilo gótico y tiene tres puertas: Sol, Umbría y Perdón. Esta última se llama así porque daba frente a la sede de la Santa Hermandad, un cuerpo de policía medieval. En el interior, no hay que perderse la capilla de los Coca, de finales del siglo XV, en la que destaca el sepulcro de alabastro de Fernando de Coca. Fue canónigo de Sigüenza, de ahí las similitudes estilísticas con el famoso Doncel. Otra obra maestra es el retablo en alabastro dedicado a la Virgen de Loreto. También merece una visita la capilla de Jesús Nazareno, con arquitectura y reja renacentistas.

La catedral, que ya vimos ayer de pasada al visitar los jardines del Prado, es obra del gótico tardío, que comenzó a levantarse en el siglo XV sobre otra del XIII. Tiene una sola nave de una altura impresionante: 34 metros. Admirable, el retablo mayor de Giraldo de Merlo, de 1616.

Detrás del antiguo convento de la Merced, que también visitamos ayer, se esconde la iglesia barroca de la Merced, que era la capilla conventual. El callejón que lleva hasta ella, por la derecha del museo, es el pasaje de la Merced, uno de los rincones más queridos por los ciudadrealeños, pues es lugar de paso de las diferentes cofradías y hermandades durante la Semana Santa, fiesta declarada de Interés Turístico Nacional.

Por último, vamos a la iglesia de Santiago, la menos céntrica. Impresionan la sencillez de su silueta y la torre cuadrada, del siglo XIII. Atentos, dentro, al artesonado mudéjar y a los dragones pintados en el ábside.

Iglesia de San Pedro
Iglesia de San Pedro. / Imagen cedida por: Turismo de Ciudad Real

12.00 Enoturismo de calidad

Pero no dedicaremos todo el día a ver iglesias, porque a esta hora comienzan las visitas guiadas en Pago del Vicario, una moderna bodega en forma de catalejo, a la vera del Guadiana, que es todo un referente del enoturismo de calidad en la región. Hay visitas guiadas con degustaciones, cursos de cata, club del vino, talleres de cocina… También se ofrecen 24 habitaciones en un hotel de cuidado diseño y arquitectura vanguardista. Y, en su restaurante, comidas maridadas con caldos de la región. 

Segunda tarde

Cita con Don Quijote

16.00 Donde nació la Orden de Calatrava

La tarde es buen momento para ir a ver cómo el sol dora las ruinas del castillo de Calatrava la Vieja, cuna de la primera orden militar española (1158) y, antes de eso, ciudad islámica, la más importante de la región. Está a 17 kilómetros, en Carrión de Calatrava, a orillas de un Guadiana que, cuando lleva agua, duplica la belleza del lugar. Vale la misma advertencia que hicimos para Alarcos: llamar antes a la Oficina de Turismo para asegurarnos de que el yacimiento se encuentra abierto.

18.00 Despedida en el parque

Nos vamos despidiendo de la ciudad, y lo hacemos casi donde empezamos: el parque de Gasset. Inaugurado en 1915, debe su nombre a Rafael Gasset, político que fue ministro de Obras Públicas y promotor del pantano que abastece de agua a los ciudadrealeños. El parque invita al paseo y a la tranquilidad, así como a admirar sus esculturas y fuentes. Como la Talaverana, así llamada porque está revestida con la famosa cerámica de Talavera de la Reina. Alrededor de ella hay varios bancos con diferentes escenas del Quijote. En el extremo sur se alza la Cruz de los Casados, del siglo XV. Recuerda la trágica leyenda de los amantes Sancho y Blanca, cuyas familias, acérrimas enemigas, prefirieron asesinarles antes que consentir su casamiento. En el parque también se encuentra el Museo del Quijote y Biblioteca Cervantina.

21.00 Último bocado y último trago

Para acabar de despedirnos, una cena casera en La Casuca, donde siempre hay platos de cuchara, buen jamón, buen queso, buen vino… Y una copa elegante en el Bastón Pub.


Más ciudades para visitar en 48 horas

Fecha de actualización: 3 de noviembre de 2016

Comentarios

Aviso sobre uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros con fines estadísticos y publicitarios para mejorar tu experiencia de usuario. Si continúas, consideramos que conoces nuestra Política de Cookies y que estás de acuerdo con su uso. Continuar

Cerrar el tooltip