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Vi pagès de Sant Mateu

La isla de la uva monastrell

Al noreste de Sant Antoni de Portmany, capital oficial del turismo de Eivissa, se encuentra la zona menos frecuentada y conocida de la isla. Aquí las vides sustituyen a los hoteles y en vez de turistas encontramos auténticos payeses que mantienen viva la producción de su vino más característico, el vi pagès. Este dulce caldo ilumina nuestra ruta por paisajes agrestes del centro la isla pero sin perder de vista el mar.


REDACCIÓN GUÍA REPSOL (@GuiaRepsol)

La ruta

Para comenzar el recorrido, partimos del casco antiguo de Eivissa, en concreto de las calles fortificadas de la Dalt Vila, declarada Patrimonio de la Humanidad. El lienzo amurallado de la ciudad sienta sus orígenes en los tiempos de Felipe II, tiene siete baluartes y un revellín (fortificación triangular frente al cuerpo de la principal).

Tras disfrutar de uno de los conjuntos mejor conservados del Mediterráneo paseamos junto al Mercat Vell y llegamos al portal de les Taules, uno de los cuatro accesos originales a la Dalt Vila. La plaza de la Vila, la calle Mayor, la catedral de Santa María (plaça de la Catedral, s/n; 971 399 232), el Ayuntamiento con su claustro; el Museo Arqueológico (plaça de la Seu, 3; 971 301 231) y el túnel de Soto Fosc, frente al mar, son algunos de los lugares en los que deberemos hacer una parada para conocer el corazón de la cosmopolita y bulliciosa capital ibicenca.

Dalt Vila, Eivissa
Dalt Vila, Eivissa.

La misma carretera nos conduce hasta la capital del turismo isleño más masivo: Sant Antoni de Portmany. Su bahía, adonde llegan los ferrys desde Dènia ya fue utilizada por los romanos, que llamaban a la ensenada Portus Magnus. Si permanecemos en la zona hasta tarde, tenemos que dejarnos caer por la cala des Moro, junto a la bahía y con el islote de Sa Conillera de telón de fondo, que ofrece uno de los espectáculos naturales más bellos de las islas Pitiusas: sus multitudinarias puestas de sol . En la cercana Cova de Ses Llagostes nos encontramos el Aquarium Cap Blanc, que funciona también como Centro de Recuperación de Especies Marinas.

Bailes típicos en Santa Gertrudis
Bailes típicos en Santa Gertrudis.

En Santa Gertrudis de Fruitera, los domingos podemos degustar queso de cabara autóctono regado con vi pagés

Continuamos el itinerario hasta llegar a Santa Agnès de Corona. El Pla de Corona es uno de los parajes perdidos de Eivissa. A mediados de febrero, cuando sus almendros florecen, el panorama no tiene nada que envidiar al de otras afamadas floraciones de la península. Hoy, las almendras se utilizan para preparar la salsa de nadal, un dulce navideño, o se envían rumbo a Alicante para su comercialización.

Almendros en flor en la isla
Almendros en flor en la isla.

Aquí tenemos que sacar tiempo para ver la capilla rupestre de Santa Agnès, de origen paleocristiano y una de las joyas históricas de la isla. Por el Camí de la Talaia se llega hasta Sant Mateu d’Albarca. La panorámica de un puñado de casas apiñadas en torno a su iglesia del siglo XVIII es una estampa perfecta del sabor Mediterráneo de la isla. Además, esta localidad es ideal para disfrutar del vi pagès, puesto que aquí se localiza gran parte de la producción vinícola de Eivissa y varias bodegas ofrecen visitas guiadas y tentadoras catas.

Hemos llegado ya a nuestro destino final: Els Amunts. Esta zona, la menos explotada del paraíso ibicenco, permite disfrutar del espectáculo natural del mirador de cala Aubarca, alzado sobre un litoral de acantilados. Si seguimos conduciendo un poco más, llegamos hasta el deslavazado casco urbano de Santa Gertrudis de Fruitera, que las mañanas de los domingos de invierno acoge en los bares y cafés de su calle principal a todos aquellos que quieren degustar el queso de cabra autóctono y probar su vino más auténtico, el vi pagès.

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El sabor

En el siglo VIII a. C., los fenicios que poblaban Eivissa encontraron en los pequeños valles del interior las condiciones perfectas para el cultivo de la viña, aunque la producción vitivinícola no mejoraría hasta la llegada de los romanos, que perfeccionaron el cultivo con nuevas técnicas. Con el paso de los siglos, el vino de Eivissa se dio a conocer más allá de sus fronteras y se consumía tanto en la península como en Francia hasta que, en el siglo XIX, con la llegada del parásito filoxera la producción cesó casi por completo y truncó las viñas. Tras esta etapa, los payeses se encargaron de recuperar la tradición y volvieron a levantar la actividad vitivinícola. Mucho más tarde, en la década de los noventa, las pequeñas bodegas de la zona apostaron por dar un salto de calidad y en 1996 el Govern de les Illes Balears aprobó el empleo de la mención Vino de la Tierra Ibiza. Sus tintos, elaborados principalmente con la variedad monastrell, rosados y blancos son cada vez más apreciados. 

Vendimia de uva monastrell
Vendimia de uva monastrell.

El vi pagès contiene agua, alcohol, azúcares, ácidos orgánicos y pequeñas cantidades de minerales y vitaminas del grupo B. También posee polifenoles (flavonoides, resveratrol, taninos…) que le otorgan una capacidad antioxidante en nuestro organismo. Su valor calórico reposa en el azúcar y el alcohol.

Más información

  • Productos de la zona

    Productos de la zona

    No podemos viajar a Eivissa y no hacernos con alguna de los objetos manufacturados que se producen en la isla. La artesanía tiene su mercado estrella en Sant Rafel de Sa Creu, declarado Zona de Interés Artesanal, donde podemos comprar cerámica, creaciones y figuras de todo tipo elaboradas en madera de olivo, bisutería, bordados y trabajos en piel.

  • Tesoro oculto

    Tesoro oculto

    En Sant Antoni tomamos la carretera que conduce hacia Corona y cala Saladeta. Aquí se encuentra ubicada la cueva de ses Fontanelles. Esta cavidad guarda en su interior el pasado de los pobladores de la isla y conserva algunas de las pocas inscripciones rupestres que a día de hoy se encuentran en la isla. Las pinturas fueron descubiertas en 1917.

  • Fiestas

    Fiestas

    El segundo sábado de diciembre, Sant Mateu acoge desde las cinco de la tarde la tradicional fiesta del vi pagès, que sirve para promocionar la venta del vino a granel. Ese día alrededor de unos treinta productores aportan gratuitamente 500 litros de vino uno para que los asistentes puedan degustarlo junto a raciones de sobrasada y de butifarra asada.

  • Alojamientos

    Alojamiento

    El Hotel Rural Cas Gasí (Camino Viejo de Sant Mateu, s/n; 971 197 700) es una fabulosa casa payesa situada en una finca de cuatro hectáreas, en Santa Gertrudis. Bajo la filosofía de agroturismo ecológico, el alojamiento ofrece una estancia de total relax rodeados de bosques de pino mediterráneo, campos de olivo, almendros y terrazas escalonadas con frutales. En la bahía de San Antonio, frente a la playa de Es Pouet y el paseo marítimo, se encuentra el Hotel Bellamar (S’Espartar, 2; 971340101). Piscina, spa, gimnasio, jacuzzi y restaurante de cocina mediterránea son algunos de los atractivos de este alojamiento, aunque las vistas al mar que ofrecen las habitaciones ya son reclamo suficiente.

Fecha de actualización: 29 de noviembre de 2016

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