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El reclamo de un famoso comercio londinense es un eslogan en el que afirman que si hay algo que ellos no vendan, simplemente no existe. Algo similar se podría decir, sin ningún complejo, de El Rastro de Madrid. Centenares de puestos que, cada domingo y festivo por las mañanas, abarrotan parte del centro histórico de la ciudad. Si lo sobrevoláramos con un dron y su cámara podríamos ver cómo se despliega a lo largo de la Ribera de Curtidores, desde Embajadores a casi Puerta de Toledo y hasta la plaza de Cascorro y Tirso de Molina. Ropa, zapatos y bolsos, pero también cuchillos, objetos de ferretería, música y películas y, por supuesto, antigüedades y género de segunda mano, objetos de coleccionista, artesanías de todo tipo. Y si hay algo que no encontramos, seguro que durante la mañana conocemos a alguien que nos puede indicar cómo conseguirlo. Cuando nos vemos entre la multitud, de lo más actual a lo más castizo, entre todos esos rostros, colores y olores, nos preguntamos cómo es posible que todo este microcosmos se monte y se desmonte en tan poco tiempo. Nosotros, después de un par de horas de cotillear entre los puestos y conocer a personajes imposibles, subimos cuesta arriba por última vez para tapear tranquilamente por La Latina.

Información de contacto

  • Ubicación

    Calle Ribera de Curtidores, S/N, 28005 Madrid, España

    Cómo llegar
  • Teléfono

    914544410

    Llamar
  • Web

    http://www.elrastro.org/

    Ver web