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La ermita de los templarios en el Cañón de río Lobos

Ucero, Soria

El Cañón de río Lobos, parque natural desde 1985, es un paisaje onírico de gigantes farallones de roca caliza más propio de un cuento de hadas. El escenario perfecto para una película en la que resultaría fácil imaginar al Cid Campeador caminando entre las sabinas y los abetos de esta singular ruta. Partiendo del Centro de la Interpretación de la Naturaleza de Ucero, la antigua piscifactoría, arrancamos una caminata apta para niños y excursionistas de la tercera edad. Tras unos tres kilómetros de sendero, se llega a la ermita de San Bartolomé.

La ermita de San Bartolo, como la llaman los lugareños, es una construcción templaria del siglo XIII que, al parecer, fue originalmente la iglesia del convento templario de San Juan de Otero. Este enclave lleno de simbolismos, misticismo y coincidencias geográficas formaba parte de los mil caminos de Santiago. Según cuenta la leyenda, San Bartolomé saltó de su caballo y lanzó su espada desde lo alto de la montaña mientras gritaba: "Allá donde caiga mi espada, se hará mi morada". Y fue en este lugar donde se construyó la ermita que lleva su nombre. Cada año, el 24 de agosto, se convierte en el lugar más visitado del parque con motivo de la romería de San Bartolomé. Y aún en la actualidad, se pueden observar las huellas de su caballo en el famoso Salto del Caballo.

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