Súbele al coche y dale un sorpresón

Con tu padre al fin del mundo

Hay muchos sitios a los que tu padre nunca se le ocurrió ir, algunos por distancia, otros  porque no aparece en el imaginario viajero español. Sin embargo, echarse a la carretera y perderse por nuestros territorios es un placer que además puede fortalecer los vínculos fraterno-filiales. Aquí te proponemos un serie de viajes para que dejes a tu padre sin palabras el día 19.

Geoparque Las Loras (Burgos)

Las Tuerces. Geoparque de Las Loras. Palencia. Castilla y León.
En Las Loras, cada paisaje es más espectacular que el anterior. Vale la pena recorrerlos todos.

A caballo entre Burgos y Palencia, el Geoparque Las Loras apabulla por su naturaleza, su diversidad y el arte que atesora. Estos espacios geológicos de importancia internacional combinan áreas naturales, turísticas y culturales. Cuando llegues a este lugar con tu progenitor sigue la ruta por la zona, en el que incluso podéis encontrar hasta un mítico campo petrolífero que data de 1964.

Carretera de Muñorrodero a La Cuevona

La N-634, desahogada por la autopista del Cantábrico, presume de brazos en los que perderse.

Sin tirar del estereotipo de que a los padres les encanta conducir, nos centramos en que a la mayoría nos gusta una carretera para perdernos. La libertad de perderte por el viejo asfalto es lo que se siente en esta ruta dispuesta a ofrecer sus secretos –y tiene muchos– a quienes aman zigzaguear por la costa, divagando con la playlist perfecta. La 634 –en Asturias en la AS-263–  lo da todo: deltas de ríos salmoneros, calas y playas que te dejan con la boca de par en par; cuevas que son catedrales de la prehistoria; románico y gótico colgado sobre acantilados, huellas de dinosaurios incluidas, bosques, rutas en bicicleta y senderos, vistas para epatarnos en cada parada.

Ibiza en otoño e invierno

Cerca de las seis de la tarde, desde Sant Antoni de Portmany, se puede contemplar uno de los atardeceres más espectaculares.
Cerca de las seis de la tarde, desde Sant Antoni de Portmany, se puede contemplar uno de los atardeceres más espectaculares.

Igual no te apetece irte con tu padre a Ibiza en plena temporada de verano, pero la isla ofrece otras opciones. Como si de un árbol de hoja caduca se tratara, Ibiza muda su apariencia con la llegada de los días fríos. Los yates de lujo amarrados en el puerto de la Marina, las desenfrenadas fiestas en la playa con baños en carísimo champán y las megasesiones de DJ internacionales non-stop dan paso a una oferta de planes y atractivos turísticos más relajada en una isla a la que también le gusta descansar.

Pueblos abandonados cerca Calatañazor

Camino que conduce al pueblo abandonado de La Mercadera, en Soria.
Un camino trepa a través de los campos señalando la iglesia de La Mercadera.

El destino es cuanto menos singular, pero si os mueve el deseo de explorar ese paisaje soriano tan desconocido en las rutas turísticas, podéis descubrir unos pueblos abandonados como hay otros muchos. No hace falta ser Indiana Jones para encontrarlos, como bien lo explica Sergio del Molino en su libro La España vacía, con el que se ha fomentado un turismo bien diferente entre abuelos que tiran de nostalgia y jóvenes que desean conocer la historia de este país. Sin adentrarte en los motivos del éxodo rural, aprovecha este viaje para recuperar el espectáculo visual que suponen sus ruinas.

Dos días en la Maragatería

Carmen Martínez, la hija del "último maragato".
Carmen Martínez, la hija del "último maragato".

Una parte de la historia de nuestro país bastante interesante si lo que quieres es impresionar a tu padre. De la mezcla de la tierra, de los maragatos y de la mirada extranjera resulta una aventura cuyo protagonista es la belleza. El País de la Maragatería se extiende al noroeste de León (medio centenar de pueblos) y se hizo famoso por la destreza de sus arrieros maragatos, de misteriosos orígenes. Con largas reatas de machos –grandes mulas– transportaban desde Galicia hasta Madrid –incluso hasta Andalucía– desde el tesoro de las Américas llegado a los puertos en grandes galeones, hasta el cacao, las telas, los salazones de pescado de Escocia o los doblones de oro de la Corona, a la que sirvieron con fidelidad y grandes réditos económicos.

El caminito del rey

Vistas del Caminito del Rey
¿Quién dijo vértigo?

Si de verdad quieres dejarlo mudo durante un buen rato, toma nota.  El Caminito del Rey, en Málaga, llegó a conocerse como "el caminito más peligroso del mundo". Hoy, por suerte, la seguridad de la tercera pasarela que cuelga de los desfiladeros nos anima a recorrerlo con algo más de confianza. Eso sí, el vértigo es mejor dejarlo en casa.

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