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El desayuno del día de San Valentín tiene que ser reconfortante y nutritivo. Hay muchas opciones, desde el chocolate con churros de toda la vida, los huevos a la plancha con bacon o fritos con chorizo a la española o los chilaquiles con crema mexicanos, en fin, todo lo imaginable. Es época aún fría en el hemisferio norte y apetecen estos desayunos calóricos por vivificantes. A mí se me ha ocurrido que este plato británico, toad in a hole (sapo en un hoyo, es lo que quiere decir literalmente), es una alternativa deliciosa. Tiene salchichas, tiene huevos y tiene harina y leche, lo mismo que contendría unas tostadas de pan con huevos y salchichas.
A este chute de calorías hay que oponerle algo más verde y con fibra. Por ejemplo, una ensalada de repollo con granada, una forma de servir en invierno esta verdura en la región de Castilla la Mancha occidental, deliciosa. Un zumo de naranja para empezar, o de mandarina, que aún están en el mercado y son muy ricas y, como bebida, puede ser café. Sí, café ¿y por qué no té? El café es buenísimo siempre con desayuno de tostadas y algo dulce pero, según Henrierra Lovell, especialista en té británica, cuando se trata de acompañar comida salada, el té es mucho mejor.
El café invade todo el paladar y compite con mucha agresividad con lo que sea que estés comiendo. Arremete, como si de un luchador de sumo se tratara, contra todo. Necesita que se le contraponga algo bien graso y dulce -como una tostada o un a brioche con bien de mantequilla y mermelada o un bizcocho de la abuela esponjoso- algo en lo que sobresalgan la textura y el dulzor. El café necesita la profundidad de lo dulce y mantecoso para equilibrar su fondo amargo. El té es cortés, un caballero más sutil, es un amante, no un luchador, y en San Valentín... no hace falta decir más. Para este desayuno un té será la opción pefecta. Elegir la variedad que más guste, la oferta es muy amplia. Blanco, verde o negro. Un pu' er o un oolong y hasta un English Breackfast de buena calidad serán buena elección.
Cuando decidí estudiar esta denominación tan extraña para una de las masas de crêpes de la cocina europea cocidas en horno, encontré una explicación muy curiosa. En la época de Shakespeare se ve que era común llamar con nombres de animales repelentes a ciertas piezas de carne o de carnicería. En un verso en la obra Winter Tale, el autor se pregunta, al hablar de la esposa del usurero, cuánto anhela comer cabezas de víboras y sapos a la parrilla, en sentido figurado, claro está. Porque las salchichas debían ser los sapos y las cabezas de víboras otra pieza de carne que desconozco, lo que no debe extrañar, pues en nuestra lengua en Andalucía a una pieza entre el costillas y el lomo del cerdo la llamamos lagarto. Como aquí no disponemos de salchichas al estilo británico, se puede hacer este desayuno con las salchichas de carne de toda la vida, precocinadas antes en el horno.
INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS
TIEMPO DE PREPARACIÓN: 15 minutos + 5 minutos la víspera
TIEMPO DE COCCIÓN: 40 minutos
ELABORACIÓN:
La noche, a última hora de la víspera, preparar el batido para el toad in a hole. Echar la harina en un cuenco, añadir la sal y la pimienta y los huevos. Batir añadiendo poco a poco leche fría hasta conseguir un batido de mediano espesor. Cubrir con una tapa o film plástico, guardar en el frigorífico hasta al día siguiente.
Encender el horno a 180º C. En un poco de aceite o mantequilla freir las salchichas pinchadas por dos o tres sitios hasta que estén casi cocinadas. Colocarlas en una fuente rectangular de horno de unos 25 x 15 cm de lado. Comprobar la consistencia del batido, que debe ser como nata. Si está demasiado espesa, añadir un poco más de leche o agua. Probar de sal y sazón y corregir, teniendo en cuenta que las salchichas son sabrosas. Verter sobre las salchichas e introducir en el horno durante unos 40 minutos o lo necesario para que las salchihcas hayan desaparecido bajo el "hoyo" que han dejado las salchihcas. Servir de inmediato, bien caliente e inflado.
INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS
TIEMPO DE PREPARACIÓN: 15 minutos la víspera + 10 minutos después
Una ensalada para compartir en pareja. Foto: Alfredo Cáliz.
ELABORACIÓN:
Cortar las hojas de repollo en juliana bastante fina y echarlas en una ensaladera. Remojarlas con 3-4 cucharadas de vinagre y 2 de aciete. remover y dejar en reposo en el frigorífico hasta el día siguiente, para que se mortifique el repollo.
El día de San Valentín, escurrir la ensalada y presionarla bien para que expulse todo el líquido. Volverla a poner en la ensaladera limpia y bien seca. Probar de acidez y de sal y arreglar en consonancia y arreglar con acetie limpio. Esparcir por encima los granos de granada. Se puede añadir un poco de naranja, como a veces se hace en el Valle de Alcudia, Ciudad Real. Una cesta de frutas de la temporada para terminar este desayuno no estará nada mal.
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