Compartir

{{title}}
{{buttonText}}
1 /

Playa de Prat de Llobregat

Barcelona, Barcelona

No hay paseo marítimo, ni edificios cercanos, ni apenas chiringuitos, a cambio, podemos ver tortugas marinas en recuperación, barcos de vela y aviones llegados de todas partes del mundo. Precisamente la cercanía del aeropuerto ha sido el motivo por el que en El Prat, a diferencia del resto de playas barcelonesas, no se ha permitido la urbanización de la zona. Además de un agua cálida, recuperada gracias a una depuradora, aquí encontramos el Centro de Recuperación de Animales Marinos (CRAM) un equipamiento pionero en Europa que puede visitarse los fines de semana; un Centro Municipal de Vela para practicar todo tipo de deportes acuáticos: y, en la carretera que lleva a la costa, dos miradores para ver impresionantes aterrizajes donde los aviones nos sobrevuelan a escasos metros de altura. Imposible escuchar el típico ‘me aburro’ de los niños. La playa, además, cuenta con todos los servicios básicos.