Compartir

{{title}}
{{buttonText}}

Palacio Lardizabal

Segura, Gipuzkoa/Guipúzcoa

Hay veces que para descubrir completamente un palacio, se necesitan superar varias fases. La primera es atravesar su verja a través de un arco de piedra. Tras ella, se abre, entre edificios con balconadas de madera, un coqueto y pequeño jardín diseñado a partir de una especie de glorieta vegetal. Este intenso verde constituye la carta de presentación natural del barroco palacio Lardizabal. La mirada se va hacia el paisaje, pero el monumento aguarda. Construido por el Ferrón, apodo de Francisco Lardizabal, un portón traslada hacia sus entrañas. Una vez contemplado este muro lateral, es necesario descubrir otro que tiene impreso su linaje. En la fachada que engalana la calle, que toma el nombre de la vivienda palaciega, se ofrece una nueva perspectiva. Aunque la visión de su balconada de hierro forjado en la planta noble es bella, su gran escudo de armas en el remate superior centra toda la atención. Ilustre, el palacio Lardizabal muestra en sus paredes el conjunto de sus diferentes versiones.

Información de contacto