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Caserío Arriatzu apertura Ane

Ane Zeberio del ‘Caserío Arriatzu’ en Hernani (Gipuzkoa)

La horticultora enamorada de sus verduras

Actualizado: 01/01/2024

Fotografía: Sofía Moro

A los 18 años, Ane Zeberio fue la única de las tres hermanas que decidió que quería seguir con el oficio familiar en el ‘Caserío Arriatzu’. Una huerta en Hernani (Gipuzkoa) y una tienda en la que vender la cosecha en el casco antiguo del pueblo. Pronto surgieron las ideas para comercializar sus verduras preparadas y listas para consumir. Diez años después, con nuevos proyectos en mente, la acompañamos en una de sus jornadas.

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Ane para el coche delante de una antigua escuela en Osiñaga, a las afueras de Hernani. Se calza las botas de goma para caminar por el campo embarrado tras las lluvias, que conduce al caserío familiar de ‘Arriatzu’ en el que creció y cuya construcción original data del siglo XVII. En su cabeza bullen los proyectos. Pasamos por las tomateras agazapadas en el invernadero, los pimientos que asoman tímidos a ras de tierra, los puerros o las acelgas en hermosos ramos. Paramos en los palos que sustentan las famosas alubias tolosanas, que se dejan secar en la vaina antes de recogerlas. Ane abre una vaina y observa si están ya listas. Una vez recolectadas, se dejarán secar 15 días más.

Casería Arriatzu
Manoli Zubeltzu y su hija Ane en la entrada de la tienda que tienen en el casco urbano de Hernani.

Por aquí correteaba de niña entre las 120 vacas de ordeño que fueron el sustento familiar durante años hasta que, en el año 2010, las cosas se pusieron feas como consecuencia de la crisis y sus padres decidieron dejar de exprimir un trabajo que no daba para más. Manoli y José Ramón recuperaron entonces el oficio de la bisabuela, que iba a vender la cosecha al Mercado de la Bretxa en San Sebastián durante la guerra civil. “Las cosas iban mal y había que salir adelante y nos volcamos con la horticultura. Empezamos a trabajar para una cadena de supermercados, pero la climatología y la orografía no daban para tanta producción, así que en 2013 abrimos una tienda en el pueblo con nuestras hortalizas y frutas”, explica Ane.

Casería Arriatzu
El ‘terrier’ de Ane la sigue por la huerta sin perder el ritmo.

Nuevos retos en el horizonte

Fue en ese momento cuando ella se incorpora al proyecto con 18 años y enseguida detecta cómo sacar más partido a sus productos. “Yo veía que se podía comercializar un subproducto de mucha calidad adaptado a las necesidades actuales, en la que dispones de menos tiempo o quieres dedicarlo a otras cosas aparte de cocinar. Así nació ‘Lixto’, verduras de temporada de nuestro caserío, limpias, cortadas y listas para consumir en crudo o cocinar”, cuenta mientras pasamos por delante de acelgas, cebolletas, cebollas, lechugas, tomates tardíos o pimientos con su perro terrier siguiéndole el paso.

Casería Arriatzu
Ane comprueba que las famosas alubias de Tolosa ya están a punto en las guías en las que se enredan.

Con el objetivo de ampliar horizontes, hace un año han comenzado a vender los sábados en el emblemático mercado de Tolosa, ciudad de su madre, Manoli Zubeltzu, donde se dan cita todas las semanas las verduras y frutas más hermosas de Euskadi. “Ahora vamos a diversificar para sacar más rendimiento a las tierras. Estamos ya poniendo en marcha una quesería de pequeña producción con quesos de oveja", que estarán a la venta a final de año en su propia tienda y en el mercado de Tolosa. “Habrá queso fresco, queso madurado 60 días, queso azul, leche fresca y yogur”, cuenta ilusionada. Cierra el círculo, dando un valor añadido a la producción láctea de sus padres, con los que comparte hogar y faena.

Casería Arriatzu
Las perlas negras, ovaladas, brillantes, de color morado oscuro o negro con un punto blanco. La inconfundible alubia de Tolosa.

Estibaliz (37 años) y Maialen (26), sus hermanas, han elegido otros caminos, pero echan una mano en el caserío “porque siempre hay mucho que hacer”, reconoce Ane. Son la cuarta generación del caserío, un núcleo familiar donde también cuentan con el apoyo de su tía Mirari. En la ladera, nos señala los jóvenes árboles frutales, plantados hace tres años, de manzanas golden, elstar, reinetas y variedades autóctonas como la de San Juan y la de Santiago, “que son muy delicadas porque tienen la piel muy fina, resultan muy acuosas y ricas de comer, sin perder su punto ácido”. Se trata de no quedarse quieta y ofrecer un producto con la mínima intervención, de calidad, que haga feliz a quien lo pruebe.

‘ARRIATZU’ - Atzieta Kalea, 41. Hernani, Gipuzkoa. Tel. 688 68 86 91.

Casería Arriatzu
Da gusto entrar en ‘Arriatzu’ y encontrar tal variedad de productos de temporada.

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