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Terradillos de Esgueva

Viñedos junto al río Esgueva

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Las viñas rodean esta villa de la comarca de la Ribera del Duero y en su suelo encontramos antiguos lagares y bodegas. Aquí podemos ver cómo se hacía el vino antiguamente y cómo funcionaban las viejas prensas que utilizaban una piedra de grandes dimensiones unida a una viga de madera de roble de hasta 10 m. Pero también hay que visitar la bodega del pueblo que elabora vinos de la Ribera del Duero y probarlos en los bares.

En la plaza principal se alza grandiosa la iglesia de San Andrés Apóstol, con su espectacular portada románica. Luce ocho arquivoltas de medio punto lisas y ovaladas, salvo la última que tiene dientes de sierra. Están rematadas por un conjunto de cinco parejas de columnas.

Si apetece dar un buen paseo, desde el pueblo se inicia el sendero circular de los Lagares de Esgueva que discurre entre viñedos, pasa por el pueblo de Villatuelda, donde hay que ver la fuente Vieja con una bóveda de piedra de sillería, y regresa junto al río Esgueva por las choperas y prados. En total son 9,4 kilómetros de dificultad baja que se pueden recorrer andando o en bicicleta.