{{title}}
{{buttonText}}

Sotoserrano

Entre curvas y rectas

Compartir

Dicen que una curva es una línea cuyos puntos cambian de dirección. En Sotoserrano hay infinidad de ellas. Las del río impresionan y llegan a su máximo esplendor en el meandro de Melero. En su centro, sobresale la isla Romerosa que, aunque es península, contempla el fluir de las aguas del Alagón. Aquí, las carreteras tampoco son rectas, ya que cambian constantemente de dirección debido a los pliegues montañosos de la sierra de Francia, el parque natural en el que se enclava el municipio. Menos elipses hay en el pueblo. La villa utiliza las rectas de las viviendas de inspiración serrana para intentar sorprender. Las líneas de las tradicionales construcciones montañesas contrastan con la ausencia de aristas en la Naturaleza. La Plaza Mayor es uno de los argumentos para visitar un pueblo en el que destaca también la iglesia de la Asunción. Curvas también son ojos, los del puente romano que permiten el discurrir del Alagón que se fusiona con varios ríos. Sotoserrano se hace curva en su Naturaleza, pero mantiene las rectas en su bella arquitectura.