Equipamiento y normas para tu mascota en la montaña

Cómo hacer de tu perro el mejor aliado en la sierra

Así de felices se les ve posando con sus dueños.
Así de felices se les ve posando con sus dueños

Vivir con un perro es una razón de peso para organizar un fin de semana de senderismo en la montaña, 'dogtrekking' lo llaman los nórdicos. Descubrir que tu cuatro patas guarda en su ADN la pasión por la naturaleza y te enseña a vivirla diferente os hace más cómplices aún. 

Obstáculos y desafíos como subir una pendiente, atravesar un arroyo, o incluso compartir el desayuno admirando el paisaje, estrecha los lazos entre tu animal y tú. Más cuando confirmas como le gusta revolcarse en la hierba, incluso mordisquearla o levanta las orejas al menor sonido de las hojas. Una corriente de complicidad que aumenta en un camino en el que sois compañeros y debéis confiar uno en el otro. Caminar al lado de tu perro te aportará seguridad; puede avisarte de la presencia de otros animales o personas, animarte en momentos en los que las fuerzas flaquean.

En los países del Norte de Europa, realizar rutas de senderismo de larga distancia con perro se considera una disciplina deportiva, el Dogtrekking. Los participantes deben orientarse por la montaña con ayuda de brújula y mapa, pernoctar al aire libre y coordinarse con el paso de su perro, al que van unidos por una correa.

Desconectar con tu amigo peludo, una idea redonda.
Desconectar con tu amigo peludo, una idea redonda.

Aunque lo tuyo sea más un 'Dogtrekking de andar por casa,' no está mal tener en cuenta algunas pautas básicas para aventurarte sin peligros con tu perro por la montaña.

1. La edad de tu perro y su forma física

Adapta la ruta a la edad, morfología y forma física de tu perro. Los cachorros de menos de un año aún no tienen las articulaciones lo suficientemente fuertes para hacer ejercicio intenso, al igual que los perros seniors, que además pueden cansarse con facilidad. Los perros de hocico corto respiran peor, por lo que no deberíamos forzarlos a hacer grandes recorridos. Recuerda que tienes que conocer muy bien a tu perro y estar seguro de que va a soportar la caminata.

Desde su mochila también disfruta cuando se cansa.
Desde su mochila también disfruta cuando se cansa.

Si no salís mucho a caminar por el campo, prepara antes a tu perro haciendo paseos por la ciudad más largos, visitando lugares nuevos y haciendo rutas que incluyan desniveles o algún obstáculo. Se trata de prepararlo física y mentalmente para hacer una ruta más larga. Si tienes esto en cuenta, tu perro se estresará menos el día de la excursión y la actividad será percibida como positiva. Puedes empezar con una ruta fácil y corta, que no tenga muchas pendientes ni obstáculos. Se trata de pasar un buen rato y no sufrir una mala experiencia.

En casi todas las webs de las oficinas de turismo del país tienes rutas de senderismo con muchos detalles, e incluso foros donde otros senderistas publican su experiencia en cada ruta y dan detalles que muchas veces se escapan en las webs oficiales.

2. Seguridad

Es imprescindible que tu perro acuda a ti cuando lo llames, ya que te permitirá llevarlo suelto en algunos tramos con total seguridad. Si no puedes, hazte con una correa larga, de unos tres o cinco metros que le permita alejarse sin tirar de ti y tener sensación de mayor libertad.

Antes de dejarlo suelto, asegúrate de que responde a tu llamada.
Antes de dejarlo suelto, asegúrate de que responde a tu llamada.

Si tienes un perro con especial interés en perseguir liebres o ardillas, corredores o ciclistas, mejor llevarlo con correa si no tienes una llamada y un "quieto" de diez. Otra opción son los localizadores GPS, que se colocan en el collar del perro para poder encontrarlos si se pierden durante el paseo.

En el caso de los obstáculos, como puede ser saltar entre dos rocas, atravesar un arroyo, etc., una buena relación con tu perro hará que confíe en ti y se deje ayudar, pero es muy importante que no lo fuerces a hacer algo que no quiere, ya que podría suponerle una experiencia negativa. Por eso es recomendable empezar por rutas muy fáciles y trabajar en la ciudad los saltos, caminar por el agua, etc. Si te ves en la situación ya en el camino, puedes animarle con premios en forma de comida, o ayudarte del asa del arnés para desplazarlo en lugares abruptos.

Su juguete también cuando salís a la montaña.
Su juguete también cuando salís a la montaña.

3. Equipamiento

En la mochila de tu perro no puede faltar:

- Botiquín de primeros auxilios (puedes consultar antes a tu veterinario sobre lo necesario, e incluso de las dosis adecuadas para tu perro si vas a incluir algún antihistamínico u otro medicamento).

- Crema protectora de almohadillas. Evitará que tu perro sufra si no está muy acostumbrado a caminar o si el sendero es pedregoso. Si vais a zonas nevadas, donde la nieve es polvo y las temperaturas son muy bajas, incluye unas botas para evitar que se forme hielo entre las patas.

Todo listo en tu mochila para que no le falte de nada.
Todo listo en tu mochila para que no le falte de nada.

- Agua. A pesar de que en la ruta haya zonas con agua, no está de más llevar una botella para los tramos en los que no las haya.

- Gafas solares. Necesarias para perros con los ojos sensibles o que pasan mucho tiempo en lugares con nieve.

- Comida o premios. Necesarios para ayudarle a recuperar fuerzas, aunque debes dárselos de forma dosificada en poca cantidad. Si la marcha va a ser corta, puedes llevar pocos premios para entrenar durante el paseo. Para evitar torsiones de estómago, antes de iniciar la marcha deben haber pasado dos horas desde la anterior comida.

Reponiendo fuerzas para el día siguiente.
Reponiendo fuerzas para el día siguiente.

El equipamiento básico para salir con tu perro al campo consiste en un arnés especial y una correa larga, para los tramos en los que tenga que ir atado. Muy recomendables los arneses de montaña, ya que incluyen un asa en la parte superior que te permite sujetar a tu perro en el caso de tener que atravesar un obstáculo o rescatarlo de una zanja, por ejemplo. Tienen más sujeciones que los arneses normales y son más cómodos. Los encontrarás en tiendas especializadas y son una muy buena inversión si salís de manera periódica a la montaña.

4. Vigila que no se canse

Si ves que tu perro se tumba en mitad de la marcha, tiene un jadeo constante y exagerado, gime o deja de olfatear, para y descansa, quizás el camino esté siendo demasiado duro para él.

Ten en cuenta no solo la travesía de ida, sino también la de vuelta, en la que las energías son mínimas. No lleves a tu perro al límite para alcanzar el destino porque se quedará exhausto y sin fuerzas para el regreso.

Si tras tu primera ruta te quedas con ganas de más y quieres iniciarte en el Dogtrekking o el montañismo con tu perro, puedes consultar la información de rutas  y práctica de Dogtrekking. Ya no tienes excusa, sal de senderismo con tu fiel amigo.

 

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