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Frías de Albarracín

El pueblo en el que nace el río Tajo

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Este pueblo de la sierra de Albarracín tiene encantos suficientes como su vecino más famoso, Albarracín. Sus casas de piedra y de arcilla, junto a la iglesia de la Asunción y la ermita de San Roque, hacen buena la visita. Este primer templo es de 1833 y estilo neoclásico; la ermita es una de las más antiguas de la sierra, posiblemente del siglo XIII.

Pero si por algo destaca este municipio turolense es por su patrimonio natural. El pueblo está asentado en la ladera del cerro del Castillo, donde se han encontrado yacimientos muy anteriores al inicio de nuestra era. Dentro de su entorno, se pueden nombrar varios lugares: la peña Rubia, el cañón de la Hoz y la cueva del Diablo. En este último, se encuentran las Pisadas del Diablo, huellas grabadas en la piedra que recibieron este misterioso nombre con el paso del tiempo.

En el término municipal de Frías de Albarracín nace el río más largo de España. El nacimiento del río Tajo es una maravilla natural que no se puede perder. Gracias a este transcurrir, las fuentes son algo muy habitual en estas zona. Sobresalen la fuente del Berro y, especialmente, la Fuente del Buey. Esta última es un interesante rincón que cuenta con un manantial que mana de la misma roca, un pequeño arroyo de agua cristalina, un merendero y la edificación de una antigua ermita. Un enclave perfecto para pasar una tarde al aire libre. Además, se puede hacer una parada para visitar los ‘Torrucos’ o incluso adentrarse hasta el fantástico mirador de ‘El Cuerno’. Desde el pueblo nacen, además, cuatro rutas ciclistas circulares.

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