Lanzahíta

Romeros al galope y espárragos en la vega

1 / 10

Mostrar todas las fotos

Compartir

Compartir

Localidad de unos 900 habitantes junto a la carretera CL501, próxima al Tiétar y a la frontera con Toledo. Dista de Ávila 95 km.

Entre dos geografías: las dehesas, los prados y las parcelas de cultivo en descenso hacia el Tiétar, que traza la frontera con Toledo; y al norte y el oeste los montes boscosos cada vez más empinados hacia la Abantera y las cimas del macizo oriental de Gredos. Además de encinas, robles y alcornoques, en su término domina el pinar. Y un vegetal más humilde pero más rentable: el famoso espárrago de Lanzahíta, que se cultiva en otros pueblos del Tiétar pero aquí se ha ganado el apellido. La fertilidad y el riego lo permiten, como antaño el tabaco, el pimiento o las sandías.

Ciertos paisajes se decoran con árboles y vegetación de ribera en gargantas como la Candonga y especialmente la Eliza, que un poco más arriba del pueblo se represa en un embalse. Algunos tramos agrestes, de aguas bravas y encajonados entre rocas aseguran foto de cartel... y visitas en verano en las piscinas naturales como Charco la Bañera. Otra postal típica: el puente medieval que salva la garganta a las afueras del pueblo y junto a una ermita.

El porte de la iglesia de San Juan Bautista no se confunde por las dimensiones de su nave y el aspecto chato de su torre, muy ancha y poco más alta que el resto del edificio. Curiosa su entrada asimétrica: un gran contrafuerte a la izquierda y otro mucho más pequeño a la derecha coronado por un pináculo.

El terreno, que linda con el Tiétar, es uno de los más bajos de la provincia, lo que asegura, junto con el abrigo de Gredos, un clima bastante amable en comparación con otros pueblos serranos. Quizá esta sea una de las claves de su antiguo poblamiento. Un dolmen de corredor queda como testigo en la dehesa de Robledoso.

Localización