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Villasexmir

El pueblo que recuperó su iglesia

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Existen dos versiones sobre el origen de la toponimia de Villasexmir o Villa-Sesmill: una hace referencia a su época árabe y la expresión “Villa de los seis emires”, y otra se refiere a la posible raíz germánica “sesmirus”, que procede de “mirus” o “célebre”.

De una forma u otra, esta tranquila localidad situada en el valle de Hornija, a solo 33 kilómetros de Valladolid, destaca por su historia convertida en piedra y adobe. La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI, cuenta con un extraordinario artesonado mudéjar y retablo mayor neoclásico. Este templo fue restaurado en 2011 por los propios vecinos de la localidad, que veían cómo el suelo y los muros peligraban por el paso del tiempo y nadie se preocupaba por su patrimonio. La restauración dejó al descubierto piedra original hasta entonces enyesada, arcos y hornacinas ocultos.

A las afueras del pueblo se encuentra otra construcción religiosa, la ermita del Cristo de la Agonía, de los siglos XVII y XVIII, en cuyo interior se encuentra un retablo barroco atribuido al célebre escultor Gregorio Fernández.

El mejor momento para visitar este municipio es el verano, cuando se suceden las fiestas de Santa Isabel, en julio, y la del obispo Florentino –natural de la localidad–  en agosto. En ese mes también se celebra las jornadas de productos del cerdo, que es la mejor ocasión para probar su excelente gastronomía.