¿Cuáles son las webs y apps de Repsol?

Si tienes una cuenta en cualquiera de ellas, tienes una cuenta única de Repsol. Así, podrás acceder a todas con el mismo correo electrónico y contraseña.

Waylet, App de pagos

Repsol Vivit y Ýrea Cliente de Luz y Gas

Pide tu Bombona y Pide tu Gasoleo

Box Repsol

Guía Repsol

Repsol.es y Tienda Online

Ýrea profesional Mi Solred

Compartir

{{title}}
{{buttonText}}
Relaxed woman enjoying book on beach by the sea

Ajuste de cuentas: lecturas recomendadas por Tipos Infames para el verano

13 libros para gozar del 'dolce far niente' en vacaciones

Actualizado: 02/07/2026

Llega el verano, ese momento idílico que ahora empieza y creemos infinito para poder leer todo lo que se nos ha quedado atrasado en los últimos meses. Lo necesitábamos anímicamente para desconectar del trabajo, pero también por el deseo de ajustar cuentas con las novedades editoriales que se han ido sumando a nuestros listados. Aunque el verano no es eterno, merece la pena abandonarse al placer de una lectura apetecible. ¡Qué aproveche!
Los Soletes de los famosos

'Río de las congojas' (Libertad Demitrópulos)

Primero, un viaje en el espacio... y en el tiempo: Buenos Aires antes de ser Buenos Aires, allá por 1580. Río de las congojas, de Libertad Demitrópulos es una joya algo escondida de la literatura argentina, que ahora recupera la editorial Las afueras. Uno de los mejores piropos: calificada por Ricardo Piglia como una de las tres obras maestras argentinas que reconstruyen imaginariamente la conquista del Río de la Plata, junto a El entenado, de Juan José Saer, y Zama, de Di Benedetto.

Las voces que se entrecruzan en esta novela son las de los personajes que, estando en ese barco que fue a fundar nuevamente Buenos Aires en 1580, nunca pudieron tener voz: mestizos y criollos, las amantes de los conquistadores, mujeres que toman las armas o vestidas de hombre como única vía posible para ser libres… y que con sus relatos personales logran trazar fisuras en la historia oficial, descentralizándola, para mostrar algo más allá del hombre blanco, español, contador de batallas y poseedor del relato del vencedor. Así que, leída hoy día, esta novela parece aún más necesaria por su revisión del relato colonial.

Pero es que las virtudes literarias de la obra de Demitrópulos son muchas e imposibles de resumir en tan poco espacio. Una prosa perturbadora y lírica; personajes inolvidables, como el mestizo Juan de Acuña y, en especial, María Muratore, criolla hija de un esclavista portugués y una española, experta en el manejo de las armas y amante del conquistador español Juan de Garay, que no la terminará de corresponder, y a quien puso cuerpo y voz la escritora Camila Sosa Villada en un homenaje con ocasión del centenario del nacimiento de la autora de Río de las congojas. Y también la presencia del río Paraná como testigo de la historia, elemento narrativo clave en esta novela, sobre el que planean las voces, pasiones y conflictos de todos sus personajes.

alt

Río de las congojas, de Libertad Demitrópulos (Las afueras) y Las cinco heridas, de Kirstin Valdez Quade (Nórdica Libros).

'Las cinco heridas' (Kirstin Valdez Quade)

Desmontar aquella ficción del sueño americano ha dado ocasión, al menos, para escribir, leer y celebrar muchas novelas. Las cinco heridas, de Kirstin Valdez Quade, merece la ocasión, merece estar en esa lista selecta, y merece todas sus horas de lectura. Nos sitúa en un pequeño pueblo de Nuevo México durante la Semana Santa. Este año, de forma algo inesperada, Amadeo Padilla ha sido elegido para representar a Jesús en la procesión del Viernes Santo, para la que se prepara con voluntad y devoción, aunque ni su parecido físico ni su pasado se acomodan demasiado al papel que representará. Pero las personas pueden dar un giro a su vida, redimirse, ¿no? Aunque también es cierto que no siempre pasa lo que tiene que pasar para que una persona cambie de verdad. Y es en medio de todos estos preparativos, físicos y religiosos, cuando Amadeo se encuentra en la puerta de casa a su hija Ángel, de 15 años y embarazada de 8 meses, que ha abandonado la casa de su madre tras discutir con ella. Así arranca esta novela, editada por Nórdica Libros, para contar el primer año de vida de ese bebé y las raíces, injusticias y esperanzas de cinco generaciones de la familia Padilla.

'Vida de Hannah Coulter' y 'Los recuerdos del viejo Jack' (Wendel Berry)

Son las dos primeras novelas traducidas del filósofo, escritor, poeta y campesino Wendel Berry, pertenecientes a su ciclo de Port William, un pueblo del Medio Oeste americano inventado por Berry. Algunos de los miembros de esta comunidad rural son los protagonistas de cada una de estas novelas, publicadas por Chai Editora, que pueden leerse y disfrutarse en cualquier orden, pero que se complementan para contarnos un modo de vida que desaparece a partir de las memorias personales de sus habitantes.

alt

Vida de Hannah Coulter y Los recuerdos del viejo Jack, de Wendel Berry (Chai Editora).

Hanna Coulter es la narradora y protagonista de una de ellas. Nacida en el período de entreguerras, ya es una mujer mayor, que rememora su vida pasada: “ahora es como un sueño ya soñado”, una vida condicionada por el medio rural, con el enorme trabajo que conlleva, y que desde su infancia a ido también transformándose. Pero esa mirada hacia atrás pasará inevitablemente también por la Gran Depresión, la muerte de su madre y el vínculo con su abuela, la Segunda Guerra Mundial, el nacimiento y crianza de sus hijos, y la naturaleza que la rodea como parte indispensable del sentir de su comunidad. Y en Los recuerdos del viejo Jack es el anciano Jack Beechum quien, mientras recorre algunos lugares del pequeño pueblo de Port William, rememorará su pasado, el trabajo con la tierra y los animales. Ambas son narraciones desprovistas de artilugios, pero que logran emocionar y hacernos partícipes de ese mundo noble y rural. Y sí, ya estamos esperando nuevas entregas del vecindario de Port William, porque leer a Berry es tan hermoso como adictivo.

'Rescatadas del olvido' (Ana Cañil)

Este libro, editado por Galaxia Gutenberg, cumple con una labor de justicia histórica absolutamente necesaria, mostrando nuestra deuda con aquellas mujeres que pasaron por España en la Guerra Civil o durante los años de posguerra y que, a pesar de la calidad y el interés de sus obras, fueron olvidadas por el hecho de ser mujeres. Para muestra, un botón: tan sólo una calle con el nombre de Tina Modotti en Gijón. Y ante la pregunta de por qué tan pocas mujeres cubrieron la Guerra Civil, la respuesta nos deja sorprendidos, ya que 185 mujeres documentaron, cubrieron y escribieron libros y memorias de la guerra civil española. Y Rescatadas del olvido nos lleva tras los pasos de las extranjeras que escribieron sobre España, mostrándonos la historia personal y las obras de Nancy Cunard, Nancy Johnstone, Tina Modotti, Ilsa Barea, Virginia Cowles, Gamel Woolsey, Josephine Herbst, Andrée Viollis y Simone Téry; y otras más conocidas que llegaron en la posguerra o más tarde, como Vita Sackville-West, Simone de Beauvoir o Sylvia Plath.

alt

Rescatadas del olvido, de Ana Cañil (Galaxia Gutenberg) e Inventario de lo que queda cuando el bosque arde, de Michele Ruol (Siruela).

'Inventario de lo que queda cuando el bosque arde' (Michele Ruol)

Para los que no sólo buscan en verano lecturas amables, en Inventario de lo que queda cuando el bosque arde, de Michele Ruol (Siruela), es imposible encontrar comparación alguna con, por ejemplo, un parque acuático, salvo porque desde la primera página de esta novela caes de forma acelerada en una narración marcada por la pérdida y el duelo. Pero no se trata de otra novela que se recree en la pena, sino de una originalísima narración que atraviesa todos estos sentimientos.

Tras la muerte en accidente de dos hermanos, ese instante en que todo queda destruido y que marca un antes y un después, lo único que parece quedar en pie son los objetos que perduran en la casa familiar y que esta novela recorre de manera fragmentaria de una habitación a otra. Cada breve capítulo lleva por título uno de los objetos de la casa: “marco de plata, 15x22 cm”; “teléfono fijo, marca Sirio, color marfil”; “televisor de tubo catódico de 14 pulgadas”; “abrecartas”; “el cazo de la leche”; “sacacorchos de palanca” … Han quedado ahí y son testigos del pasado y de lo que ha sucedido desde el momento del accidente. Cada uno de estos objetos cotidianos funcionan como detonadores de recuerdos y, capítulo a capítulo, cada uno de ellos despliega la anécdota que encierra. Para conseguir contar un caos desordenado de recuerdos y de duelo, a partir de una casa ordenada que ha permanecido casi intacta en todos estos años.

'La realidad absoluta' (Luis Sagasti)

Luis Sagasti ha debido ser todo un descubrimiento para cualquiera que haya leído alguna de sus obras anteriores. Y, desde ese momento iniciático, es irresistible la ilusión de ver un nuevo “Sagasti” en la mesa de novedades de una librería. Recolector de infinidad de historias, lecturas, películas, anécdotas, sonidos... que en cada uno de sus libros acumula, ordena y narra con gran inteligencia, para logar desplegar el dibujo final de una constelación en torno al tema principal de cada libro, en este último, trata de abordar o nombrar esa “realidad absoluta” que Sagasti persigue, para “empaquetarla” literariamente en tan sólo 139 páginas, en las que dejan su profunda huella: las selvas de Fitzcarraldo y el capitán Willard en busca de Kurtz; las bombas cayendo sobre la plaza de mayo en 1955; cuadros; libros; Aby Warburg; caníbales; y un amplio muestrario de libros, películas y música de todo tipo. Todo ello sirve para demostrar que el lenguaje no es suficiente para nombrar esa realidad inesperada e inabarcable, y que lo nuevo de Sagasti, editado por Eterna Cadencia, vuelve a ser -créanme- magistral.

alt

La realidad absoluta, de Luis Sagasti (Eterna Cadencia) y Constelucinación, de Louise Bentkowski (Demipage).

'Constelucinación' (Louise Bentkowski)

Los límites e ingredientes de la novela se siguen renovando y ampliando gracias a libros como éste, donde ensayo, poesía y ficción se entremezclan para desbordar el concepto de herencia y el ejercicio de reconstrucción de la memoria. En Constelucinación, Louise Bentkowski parte del descubrimiento de que su apellido es algo impuesto: sus antepasados eran nómadas que, cruzando lo que más tarde será Polonia, fueron obligados a sedentarizarse en el valle Bentkowski, de ahí su apellido: algo administrativo, impuesto y geográfico.

“Si mi nombre es una ficción, entonces mi familia es una ficción”, dice la autora, mostrando así lo vacuo de su apellido, como una caja de cartón vacía que ha pasado de generación en generación. A partir de ahí, la reparación de ese pasado se siente cercana al método del arte textil, en el que Bentkowski pretende ampliar su parentesco buscando en otras culturas y otros mitos, para poder unirlos y coserlos juntos, encontrando parientes en el arte textil de Teresa Lanceta o Magdalena Abakanowicz, la ficción especulativa de Donna Haraway o la Agnès Varda de Los espigadores y la espigadora. Cosiendo y ensamblando fragmentos para una nueva memoria y ampliar la genealogía, pero también para el título de esta novela, editada por Demipage, en el que “alucinar” y “constelación” dan lugar a una palabra y a un sentido nuevos.

'Cuentos' (Ray Bradbury)

Podrías pasar el verano sin hablar con nadie (de este planeta) si te decides a empezar a leer esta edición que ha hecho Páginas de Espuma de los Cuentos de Ray Bradbury, la más extensa en español, que incluye por supuesto sus relatos imprescindibles: los de clásicos como Crónicas marcianas o El hombre ilustrado, pero también relatos magistrales menos recurrentes en otras antologías menos exhaustivas que esta y versiones de sus cuentos nunca antes traducidas. Todo un festín que nos muestra y hace disfrutar con los variados ‘Bradburys’ que caben y eclosionan aquí. Sus relatos lograron ampliar este mundo, un mundo constituido por otros muchos mundos (posibles), pero también ensancharon los límites de la literatura. Porque los cuentos que fue publicando tampoco encajaban del todo en el concepto de ciencia ficción del momento, aunque hoy en día estén sin duda en lo más alto del canon.

Este volumen es también imprescindible para reivindicarlo más allá del Bradbury escritor de género, y considerarlo ya como un clásico indiscutible de la literatura del siglo XX, que sí exploró otros mundos, como Marte, pero que también fue capaz de perseguir esa realidad tras una realidad aparente.

alt

Cuentos, de Ray Bradbury (Páginas de Espuma) y Principio, medio, fin, de Valeria Luiselli (Feltrinelli Editores).

‘Principio, medio, fin’ (Valeria Luiselli)

Ha merecido mucho la pena esperar a leer lo nuevo de Luiselli. En su nueva novela, publicada por Feltrinelli Editores, encontramos a una madre y a una hija de viaje por Sicilia y en busca de un nuevo inicio que les permita poder volver a empezar, reinventarlo todo. Pero reinventar no sólo supone crear algo nuevo, sino descubrir algo que ya estaba ahí. En medio de un paisaje dominado por los vientos y la presencia de un volcán que amenaza con volver a entrar en erupción, pero también por los refugiados y migrantes que cruzan el Mediterráneo, Principio, medio, fin avanza mirando hacia atrás, combinando familia, mitología e incluso geología, en un proceso creativo que combina memoria e imaginación.

‘Los niveles de juego’ (John McPhee)

Los niveles de juego, de John McPhee y editado por Gallo Nero, es un libro de tenis para, por supuesto, aficionados a este deporte, pero los lectores que aún no lo sean terminarán siéndolo. Es el verano de 1968, se celebra en Forest Hills una de las semifinales del primer Abierto de Estados Unidos. Está naciendo el tenis moderno, pero también la América contemporánea vive una época especialmente interesante. Y en esta semifinal se enfrentan dos tenistas muy distintos: Arthur Ashe, afroamericano, demócrata y de clase trabajadora, frente a Clark Graebner, blanco, republicano y de clase alta. Dos formas de jugar muy distintas, una más arriesgada e imprevisible, y otra más segura y constante. Dos américas frente a frente en la pista, durante una época en que los conflictos raciales y la lucha por los derechos civiles se complementan en la programación televisiva junto a las noticias deportivas. De hecho, el autor de este libro vio de casualidad la retransmisión de la semifinal en la CBS, y verla fue lo que le emocionó y obsesionó tanto como para escribir este libro.

McPhee narra con una precisión absoluta cada punto del partido, que se inicia con el saque de Ashe, describiendo dos estilos tan distintos enfrentados y que se va desarrollando con lo que dicen son los ingredientes del tenis: ira, miedo, euforia, frialdad, desesperación y orgullo.

alt

Los niveles de juego, de John McPhee (Gallo Nero) y Un poco de suerte, de Jane Smiley (Sexto Piso).

‘Un poco de suerte’, ‘Una advertencia’ y ‘La edad dorada’ (Jane Smiley)

Cada novela de Jane Smiley se lee con disfrute y admiración. Es una narradora excepcional, capaz de describir y analizar los lazos afectivos y las tensiones en una familia. Consagrada con el Pulitzer por su conocida novela Heredarás la tierra, sin duda su propuesta más monumental y arriesgada es esta Trilogía de los cien años, compuesta por Un poco de suerte, Una advertencia y La edad dorada (las tres novelas del ciclo ya han sido publicadas por Sexto Piso, por si os decidís a empezarlas este mismo verano).

Desde una granja en Iowa, Smiley nos cuenta la historia de tres generaciones de la familia Langdom, imbricadas con el avance histórico y social de Estados Unidos. Desde los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, pasando por la Guerra Fría, los profundos y constantes cambios tecnológicos, las reivindicaciones sociales y sexuales de los sesenta y setenta, la guerra de Vietnam, la economía de los ochenta y los constantes escándalos de los noventa, hasta llegar al presente. Y siempre, mientras tanto, la granja familiar y otros muchos cambios a pequeña escala: primero, a cargo de Rosanna y Walter Langdom, luego en manos de Joe, uno de sus cinco hijos, para terminar con la siguiente generación: Guthrie, parte de esa tercera generación, tendrá que dejar la granja en manos de su hermana tras ser destinado a Irak, pero Felicity tiene ideas distintas a las de su hermano acerca de cómo poder evitar el peligro que se cierne sobre las tierras de la familia, no sólo por el cambio climático.

‘Una mujer de tu edad’ (Gemma Ruiz Palà)

Autoras como Gemma Ruiz Palà son absolutamente necesarias porque nos hacen mirar hacia personajes o aspectos de la realidad que no suelen protagonizar otros relatos. Una mujer de tu edad, editada por Consonni, es una reivindicación vitalista y jovial de la segunda mitad de la vida. Y es que la vida de la protagonista cambia no sólo por cuestiones biológicas, por los sofocos y esa palabra que al principio a ella se le atraganta: menopausia, pero cuya visibilidad será parte importante del vínculo que establece con otros personajes y parte de la rebelión que atraviesa esta novela. Su vida cambia cuando ella decide dejar todo atrás, cuando dice basta a su papel obligado y harta de representar con marido e hijos, y se va de casa, entre otras cosas para poder retomar su vocación de escultora. Pero con esa decisión todo da tantas vueltas que se descubre invitada a exponer en la Bienal de Venecia, explorando de nuevo el deseo y la libertad, y girándole la cara desde el mundo del arte a los hombres y a las instituciones que se han ocupado de programar la obsolescencia de las mujeres con la edad. Todo contado con una risa mordaz y vital que espabila conciencia y espíritu.

alt

Una mujer de tu edad, de Gemma Ruiz Palà (Consonni) y Cómo estar en soledad, de Sara Maitland (Fiordo Editorial).

‘Cómo estar en soledad’ (Sara Maitland)

Hay muchos motivos por los que pueda interesar un ensayo en torno a cómo estar a solas. En primer lugar, para que este verano el título en su portada pueda ser útil para que, aún rodeado de una familia numerosa, te dejen leer un buen rato. Es tan buena y oportuna la pregunta de por qué alguien decide escribir un libro sobre cómo estar a solas, como plantearse por qué uno podría querer pasar más tiempo en soledad: por voluntad de adentrarse en el propio ser, por el deseo de vivir en soledad y con mayor intensidad en la naturaleza, por poder pasar más tiempo a solas (por decisión propia o no), o por la necesidad de concentración fuera de la rutina diaria…

Partiendo de lo contracultural que hoy en día supone querer estar a solas, y teniendo en cuenta la contradicción de que en una sociedad que valora la autonomía, la libertad personal y hasta el individualismo parece que sigue aterrando quedarse a solas con uno mismo, y que aquellas personas que ejercen y parecen disfrutar de esa libertad en soledad son tachadas de tristes, locas o malas, en Cómo estar en soledad (Fiordo Editorial), Sara Maitland analiza la soledad desde el siglo XXI, recalibra nuestra actitud hacia ella y analiza las alegrías de la soledad. En fin, la lectura será siempre uno de esos placeres para realizar en soledad. Buen verano. Buenas lecturas.

Te puede interesar