Paseando por el mercadillo 'hippie' de Las Dalias (Ibiza)

El mercadillo de las estrellas

Una chica muestra unas bragas con diseño de perro y un bolso hippie en el mercadillo de Las Dalias, Ibiza.
Si buscas algo original y divertido y estás en la isla, tienes que pasar por el mercadillo de 'Las Dalias'.

Lo que empezó hace más de 60 años siendo un bar de carretera, abierto por un carpintero y agricultor de la isla, se ha convertido en el mercadillo hippie más conocido de Ibiza. Además de todos esos vestidos y bolsos ibicencos que te gustaría tener en tu armario, aquí se puede comer, beber, ver exposiciones y disfrutar de conciertos que no se han querido perder ni artistas como Mike Oldfield o Bob Geldolf.

El payés Joan Marí tenía claro, en 1954, que quería hacer un lugar para que la gente fuera a divertirse. Así que compró un solar de unos 2.000 m2 con dinero prestado. Con mucho esfuerzo y piedra dinamitada de Puig de S'Argentera, una zona minera de Santa Eulalia del Río, consiguió que, donde solo había un algarrobo y una pared, naciese este bar de carretera.

Entrada al mercadillo de Las Dalias y una chica de un puesto sonriendo.
La armonía y una atmósfera luminosa y de tolerancia siguen siendo las señas de identidad del lugar.

La inauguración de este "bar y sala de fiestas" (según constaba en el permiso del ayuntamiento) al borde de la carretera de San Carlos, ya fue todo un éxito. Joan Marí consiguió facturar 6.600 pesetas en esa noche y convertirlo en el lugar de referencia de la isla.

En aquella época, eso de bailar agarrados estaba prohibido, pero aquí consiguieron que hubiera baile desde el primer día y hasta cobrar entrada por ello. Un soplo de aire fresco que le ocasionó a Joan Marí algún que otro pequeño incidente con el cura del pueblo, que no soportaba que fuera más gente a estos eventos que a su misa, en la que, incluso, llegó a proyectar películas después de rezar como márketing para atraer a los fieles.

Ambiente en el mercadillo de Las Dalias, Ibiza.
El ambiente del mercadillo sigue siendo auténtico y la mayoría de los artesanos fabrican lo que venden.

"Quiso incluso prohibirlo haciendo firmar un papel a mi padre para que se comprometiera a que la gente no fuera a bailar. Pero mi padre dijo que no firmaba nada", nos cuenta Juan Marí, más conocido como Juanito, su hijo y actual encargado de este gran negocio.

Detalle de colgantes de tela y una chica mirando un puesto del mercadillo de Las Dalias, Ibiza.
Juanito, el actual propietario e hijo del fundador, convirtió el bar Las Dalias en este mercadillo internacional.

La época dorada

En época estival, los sábados por la mañana, te darás cuenta de que estás llegando a 'Las Dalias' por los atascos que causa la gran afluencia de público en las inmediaciones. Nadie se quiere perder este evento que tiene parte de la historia de Ibiza tatuada entre sus paredes y puestecillos, aunque solo sea por dar un paseo.

Detalle de muñecos de trapo en el mercadillo de Las Dalias, Ibiza.
Entre los objetos de sus puestecillos las horas se pasan sin darte cuenta.

Entre tanta gente, algunos días se alcanzan las 15.000 e incluso 20.000 personas, es fácil pasar inadvertido. Si no que se lo digan al mismísimo Ronnie Wood de los Rolling Stones, al que amablemente invitaron a salir después de que alguien avisara de que había un borracho que la estaba liando. Nadie le reconoció mientras le echaban. Y al día siguiente, volvió para regalarles todo la colección de los Rolling Stones dedicada.

Una chica leyendo en un puesto de libros del mercadillo de Las Dalia, Ibiza.
También hay espacios para perderte entre las páginas de un libro.

"Aquí la gente pasaba inadvertida y eso era lo que les gustaba", comenta Juanito mientras me enseña fotos de la época que reflejan cada uno de los momentos, en las se pueden ver artistas como Nina Hagen, Stan Webb o Barricada dando conciertos aquí.

Unos niños con un cachorro descansan en el mercadillo de Las Dalias, Ibiza.
En familia, solo, con niños, con perros... Si respetas, aquí tienes tu hueco.

"Para nosotros fueron muy importante los Estudios Mediterráneo, el primer estudio de grabación de la isla. Era tradición que los artistas, después de grabar un disco, dieran un concierto en 'Las Dalias'. Fue una época muy buena", rememora Juanito.

Un hombre lee las líneas de la mano en el mercadillo de Las Dalias, Ibiza.
Pitonisas y videntes no podían faltar en un batiburrillo semejante, dándole el punto de misterio a la cita.

Y sigue en racha, porque de sitio preferido para las celebraciones del pueblo pegó el salto a ofrecer flamenco y barbecue para los turistas, que venían en autobuses cargados de grupos. Llegaban de 300 en 300 personas. En 1985 estrenaron lo que sería la semilla del mercadillo con cuatro puestos, un número que en la actualidad sobrepasa los 200, y que ya tienen hasta venta por internet. Algo que no es de extrañar de un lugar que ha sabido no solo reinventarse sino innovar en sus más de 64 años de historia.

Unos extranjeros pican algo de comer y toman un vino sentados en una mesa en el mercadillo de Las Dalias, Ibiza.
Bares con productos payeses y una clientela cosmopolita generan la fórmula perfecta.

Ahora 'Las Dalias' abre todos los sábados del año, ofrece menú diario en su bar y en verano tiene eventos prácticamente todos los días. El lunes y martes hay mercadillo nocturno hasta la una de la madrugada, los miércoles se celebra la fiesta Namasté, los jueves y los domingos hay conciertos "y los viernes descansamos para coger carrerilla para el sábado", nos confiesa Juanito con una sonrisa.

Detalle de un tiburón hecho de alambre en el mercadillo de Las Dalias, Ibiza.
'Las Dalias' se ha convertido en ese lugar de paso obligado en la isla, aunque solo sea para dar un paseo.

De todo un poco

¿Y qué se puede encontrar en el mercadillo hippie de Ibiza? Pues prácticamente de todo. La palabra 'imposible' no existe en este lugar. "A la hora de elegir, trato de ser lo más libre que puedo", nos dice Nica Canica que vende braguitas con perros y gatos dibujados, además de ropa, que ella misma define como teatral y entre la que se pueden encontrar desde cuernos de unicornio hasta vestidos con alas de mariposa. Sus mejores clientes son "esa gente que usa la ropa como medio de expresión, con un toque de humor".

Una chica ataviada de forma pintoresca pasea por el mercadillo de Las Dalias, en Ibiza, y artesanías hechas con materiales reciclados de la playa.
Algunos de aquellos 'hippies' que se quedaron a vivir en Ibiza siguen frecuentando el mercadillo o tienen sus puestos.

Hay bolsos hippies con todo tipo de colores, cristales y adornos, pero también otros fabricados con piel en Italia, como los que diseña artesanalmente Veronica Escandell, una ibicenca que lleva 15 años con su puesto en 'Las Dalias'. "Aquí se vende mucho porque viene gente de todas partes del mundo con ganas de encontrar cosas originales", nos dice mientras nos enseña su producto "hecho con mucho amor y experiencia".

Detalle de la sombra de una bicicleta de alambre sobre un pergamino y unas piedras, en el mercadillo de Las Dalias, Ibiza.
'Las Dalias' sigue conservando la magia y el romanticismo de las épocas doradas de la isla pitiusa.

Hasta encontramos otro puesto con gnomos de la suerte y atrapasueños hechos con madera de sabina. "Lo que más vendo son amuletos", nos dice Óscar Verde, un madrileño que lleva muchos años viviendo en la isla. "¿Y funcionan?", le pregunto. "Por supuesto, porque lo que crees se crea y entonces, funciona", afirma convencido. Y es que en 'Las Dalias', todo es posible.

MERCADILLO DE LAS DALIAS - Carretera de Sant Carles, km 12. Sant Carles, Santa Eulària des Riu. Tel. 971 32 68 25.

 

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