Extremadura es la comunidad con más kilómetros de costa dulce gracias a sus ríos, gargantas, piscinas naturales… Un secreto a voces que se constata especialmente en el norte de Cáceres, donde abundan las aguas frescas. En la Sierra de Gata hay tantas piscinas naturales como pueblos pequeños salpicando sus montañas. Una delicia para los calurosos días de veranos. No se puede pedir más, ¿o sí? Cada una cuenta con su propio chiringuito.