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Beceite

Un oasis de vestigios medievales

Conserva Beceite cinco portales que rodean el antiguo perímetro medieval, así como una lonja del siglo XV con arcos ojivales. La plaza de la Constitución está presidida por la iglesia parroquial de San Bartolomé, levantada en los siglos XVII y XVIII, con un elemento de especial valor arquitectónico, una portada barroca con columnas salomónicas. El templo es además un vestigio de los templarios, que habrían construido la capilla del siglo XII que aún mantiene en su interior.

Al pasear por Beceite, se suceden una tras otra diversas fachadas de interés artístico: los portales de la casona del Ayuntamiento; la portada del Horno, del siglo XIII, o el pórtico de Villanueva, del siglo XVI, entre otros. También se puede visitar la ermita de Santa Ana, de estilo gótico-renacentista y construida en piedra tosca, a la que se accede por un pórtico exterior de 1699. Completa el conjunto artístico la Presoneta, un torreón cuya misión era la defensa de la entrada al pueblo. 

A los pies del macizo de Beceite, en medio de un precioso entorno natural, se erige este  municipio, en el noreste de la provincia. La localidad se ubica a 580 metros de altitud, pero dentro de su término municipal los picos de algunos montes llegan a alcanzar los 1.232 metros. En este enclave natural, que conforma uno de los ecosistemas más variados de Europa, nacen y discurren los ríos Pena, Ulldemó, y Matarraña. Este último atraviesa su casco urbano, de origen árabe, donde el agua tiene un papel protagonista en pozas y manantiales.

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