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Cañizo de Campos

Ricos paisajes con huellas de varias civilizaciones

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Junto al río Valderaduey, Cañizo de Campos se encuentra ubicada en la zamorana de Tierra de Campos, de cuya capital dista 37 kilómetros. Su rico paisaje difiere del resto de la comarca, aunque también es zona de cereal. Cuenta con encinas, higueras, almendros y morales. El territorio se ocupó muy tempranamente, pues en el Yacimiento del Raso, datado arqueológicamente en un millón y medio de años, se han encontrado varios útiles del Paleolítico. Hay huellas del paso del Imperio Romano, pero el origen del actual municipio se remonta a la repoblación mozárabe del siglo IX.

En las cercanías de Cañizo se pueden ver aún los restos de la iglesia de un poblado medieval llamado Toldaños, que hace siglos fue abandonado. De vuelta al pueblo, son de admirar las tradicionales viviendas de tapial que están decoradas con bellos esgrafiados geométricos. Paseando por el pueblo aparece la Iglesia de San Pelayo, espléndido edificio renacentista del siglo XVI, cuyo retablo barroco agoje una imagen del santo patrón. También cuenta con una interesante talla de la Virgen y con una valiosa cruz de plata del siglo XVIII. Saliendo del pueblo, junto al río Valderaduey, se encuentran los restos de un antiguo molino harinero.

En el pueblo celebran las fiestas del patrón, San Pelayo, el 26 de junio y las de la patrona, la Virgen de la Asunción, el 15 de agosto. En febrero, como en otras localidades zamoranas, las Águedas toman el testigo de las festividades populares.

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