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Colungo

Una larga y fuerte tradición como fabricantes de licores

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Los núcleos de Asque y Colungo, que son los que conforman este municipio, están unidos por el puente del Diablo, una impresionante construcción medieval por la que la leyenda cuenta que el mismísimo Satán paseó nada más ser construido.

Si por algo se conoce a Colungo es por su anís. La fabricación de aguardientes y licores es habitual desde tiempos inmemoriales en muchos pueblos de esta zona. Durante algunas épocas estuvo prohibido y los vecinos tenían que jugarse la integridad para destilarlo en cuevas o lugares remotos. Esa tradición, la de elaborar anís y otras bebidas, se mantiene hasta nuestros días con gran maestría.

En alguna de las rutas senderistas, el visitante puede llegar hasta el portal de la Cunarda, una gigantesca oquedad en la piedra ubicada en la cabecera del barranco de Fornocal.

El monumento religioso más importante es la iglesia parroquial dedicada a San Esteban Protomártir, perteneciente al estilo gótico aragonés. Es también un lugar perfecto desde el que partir para realizar alguna excursión para disfrutar del arte rupestre del entorno.

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