Basílica de la Virgen de la Peña

Basílica de la Virgen de la Peña

Las manos extendidas de un Sagrado Corazón sobre la cima de una peña enfocan, a sus pies, la imagen majestuosa de la basílica de la Virgen de la Peña. Parece colgada, sostenida por las rocas para observar, sin perder detalle, el valle que cruzan los ríos Ésera e Isábena. Construida en el siglo XVI, en el mismo lugar donde hubo una ermita románica, consta de tres partes diferenciadas: Iglesia, claustro y un hospital de peregrinos (hoy sede de un museo). Se accede por una empinada escalinata en cuyo final, antes de acceder a la Basílica, encontramos la siguiente inscripción: "Los dos sepulcros que se conservan en la subida al santuario pertenecen a Roderico de Mur y Marca y su esposa que habitaron el palacio de los Mur en la plaza Coreche y a los que, al parecer, se refiere una bella leyenda de amores". El camino conduce hasta una plaza donde nos encontramos con la fachada de la iglesia y un pozo con el anagrama de María. La plaza se abre hacia el claustro con seis arcos, sostenidos por columnas en cuyos capiteles se pueden leer inscripciones en griego. En la galería hay un balcón denominado  “predicadera”, porque, según cuenta la tradición, era el lugar desde el que daba sus sermones San Vicente Ferrer. La luz que se filtra entre los arcos y las estampas que estos enmarcan a través de su galería mirador, tanto de la peña del Morral como del valle y el pueblo de Graus, harán que dediquemos un largo rato a captar fotografías.

El acceso al conjunto arquitectónico se realiza por el claustro, a través de su piso inferior. En la iglesia, la parte más antigua del monumento, nos encontramos con una portada profusamente decorada con motivos renacentistas y dos medallones heráldicos. Por el pórtico también se accede a la capilla de San Juan de Letrán, con una bella bóveda estrellada. En el interior de la iglesia, el rosetón gótico, situado en la parte este, filtra parte de la tenue luz natural que ilumina el templo, y que deja ver el Crucifijo que preside el altar, en cuya parte izquierda se encuentra el sarcófago de Esteban de Esmir, obispo de Huesca que financió los retablos de la iglesia. 

Si está dispuesto a ascender un poco más, se encontrará con el Sagrado Corazón y las ruinas de la antigua fortaleza medieval que se encontraba en la zona.

Contacto

Calle Mayor, 17, 22430 Graus, Huesca
974540874
Más información

Más monumentos en Graus

Planes Cercanos