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Fórnoles

La villa amurallada que vigila el Matarraña

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Situado en una de las comarcas más bonitas de Aragón, el Matarraña, Fórnoles puede presumir de estar en un entorno sin igual rodeado de olivos y pinos. Ideal para los amantes del deporte al aire libre, pasan por el término municipal muchas y diversas rutas senderistas. Entre ellas se pueden nombrar la de Los Cipreses de Santa Mónica y las que se dirigen a Ráfales y a la ermita de Monserrate. Esta última llega a unos de los mayores centros de devoción popular de la comarca, al que acuden en romería muchos vecinos de localidades de alrededor.

Además, el conjunto urbano se desarrolló alrededor del antiguo castillo del que únicamente quedan restos aislados. Por él pasa, curiosamente, el meridiano de Greenwich, también conocido como meridiano cero. Fórnoles fue una villa completamente amurallada, pero en la actualidad solo se conserva un portal de su muralla. Del casco urbano llama la atención la iglesia parroquial de Santa María la Mayor que muestra elementos góticos –estructurales y decorativos- de una primera fase, que se completó con las adendas de la época barroca, a la que corresponde su monumental torre campanario. También son interesantes la lonja de su casa consistorial, antigua cárcel y sus calles y rincones de gran encanto, como el callizo de la calle del Castillo.

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