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Huesa del Común

Un castillo inexpugnable

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Huesa del Común es de visita obligada para aquellos que sigan con interés la historia del Cid, ya que aparece mencionado en el ‘Cantar’. Lo primero que ve el viajero al acercarse a este pequeño municipio es el imponente castillo de Peñaflor coronando un desfiladero. El castillo es de los más antiguos de las sierras de Teruel (construido entre los siglos XII y XIII) y desde lo alto puede contemplarse todo el entorno natural que lo rodea e imaginar la importancia que esta fortaleza tuvo en la época. Este pueblo aún conserva otros vestigios de las antiguos edificios de artesanía que sustentaban la economía del pueblo, como harineros, alfares o los hornos.

Un simple paseo basta para reconocer la gran belleza de sus calles, adornadas con balcones, fuentes, escudos y arcos. Merece la pena una visita a la iglesia parroquial de San Miguel (1604), que domina el centro del pueblo con su bonita torre de ladrillo. El viajero se sorprenderá del interior del templo, muy luminoso y totalmente pintado.

Por la zona es posible realizar distintas actividades deportivas como escalada, senderismo o marcha en bicicleta. Camino de la vecina localidad de Blesa se puede visitar el peirón más alto de Aragón, el de San Miguel, de más de siete metros de alto.

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